De promesa a líder: Caleb Williams y la transformación de los Bears en contendientes de la NFC
Cómo la tormentosa relación entre el quarterback novato y el coach Ben Johnson cimentó una inesperada remontada rumbo a los playoffs
Un inicio turbulento: dudas, críticas y tensión en Chicago
La temporada 2025 de los Chicago Bears arrancó con más incertidumbres que certezas. Un nuevo head coach, Ben Johnson, llegaba cargando expectativas tras su éxito como coordinador ofensivo en Detroit, mientras que el joven quarterback Caleb Williams, con apenas un año en la liga, seguía luchando por probar que podía triunfar en la NFL.
Pero el punto focal del escepticismo mediático giraba en torno a si Johnson y Williams podrían funcionar juntos. Sus personalidades y estilos contrastaban: el coach exigente al borde de la obsesión; el QB rebelde, talentoso pero acusado a menudo de inmadurez. Y no tardó en haber fricciones.
“Hubo un momento en training camp donde terminé tan molesto que lo mandé al carajo, lo señalé con la mano. Y me gritó por el micrófono del casco”, confesó Williams semanas después. “Fue un momento donde los dos dimos un paso atrás y decidimos escucharnos”.
La gran transformación: unión, confianza y resultados
Desde ese instante tenso, la relación se transformó. Johnson dedicó tiempo diario a trabajar individualmente con Williams; ambos reconocen haberse vuelto más transparentes, honestos, e incluso, competitivamente afines.
“Tenemos una mentalidad muy similar”, dijo Johnson. “Nos impulsa la misma hambre de ganar y eso ha conducido esta relación a otro nivel”.
Y aunque los números de Williams no sean espectaculares —ha completado apenas el 57.8% de sus pases, con un rating de 89.5— el impacto va más allá de lo estadístico. Ha liderado a los Bears a 11 victorias en sus últimos 13 encuentros, coronando una impresionante racha después de un inicio 0-2.
Los frutos del trabajo duro: rumbo al primer lugar de la NFC
Con un récord de 11-4, los Bears se perfilan como uno de los sembrados altos en la postemporada e incluso tienen el potencial de alcanzar el primer puesto de la conferencia NFC si logran vencer a los poderosos 49ers y a los Lions, además de necesitar una derrota de los Seahawks. Una hazaña impensable tan solo hace un año, cuando Chicago terminó con marca de 5-12.
Y la clave de esta remontada ha sido, sin lugar a duda, el trabajo conjunto entre coach y mariscal. Según analistas de la NFL Network, “lo que Williams y Ben Johnson han construido es lo más destacable de la temporada… no por espectacular, sino por cómo han creado una cultura ganadora en tiempo récord”.
Una nueva narrativa para Williams
Para Caleb Williams, este ascenso representa una reivindicación personal. Muchos expertos y medios lo cuestionaron al ser drafteado, tildándolo de incapaz de adaptarse al rigor de la liga. Esas críticas, lejos de hundirlo, le dieron combustible.
“Me dijeron que no era especial, que no era buena selección. Que no funcionaría con el coach, que no ganaría aquí. Y sin embargo, aquí estamos. Y no quiero solo entrar a playoffs… quiero ganar en grande”, declaró recientemente.
Williams se ha convertido en un líder dentro del vestuario. Jugadores como DJ Moore y Darnell Mooney han remarcado públicamente cómo el joven QB ha madurado y asumido responsabilidad, incluso en momentos de presión.
Comparativa histórica: ¿la versión moderna de Joe Burrow y Zac Taylor?
Esta alianza recuerda a la que en su momento sorprendió en la AFC: Zac Taylor y Joe Burrow, quienes en 2021 llevaron a unos Bengals sin rumbo a su primer Super Bowl en más de 30 años. La historia de Williams y Johnson sigue esa senda: situación complicada, poca fe, química inesperada y resultados tangibles.
Ambos han impulsado un cambio notorio en cultura, estilo de juego y mentalidad. El ataque terrestre consistente, así como una defensa revitalizada que permite menos de 20 puntos por partido desde la Semana 7, completan la fórmula ganadora.
Un caso para el Coach del Año
Ben Johnson, quien sonó para varios puestos de entrenador en jefe en temporadas pasadas, ha demostrado estar más que preparado. Su exigencia a los jugadores, incluso en entrenamientos, es materia de respeto. “No acepta errores. Pero al mismo tiempo te impulsa, es un motivador brutal”, dijo el liniero ofensivo Teven Jenkins.
De acuerdo con ESPN, Johnson ha trepado en las encuestas internas de la liga como uno de los principales candidatos para Coach del Año, compitiendo con nombres como Jim Harbaugh (Ravens) y Kyle Shanahan (49ers).
Los números que cuentan la historia
- 57.8%: porcentaje de pases completados de Williams esta temporada.
- 89.5: rating de pasador, ligeramente superior a su temporada de novato.
- 11-4: récord actual de Chicago, tras empezar 0-2.
- +9: diferencial de victorias comparado con 2024 (5-12), la mayor mejora en la liga este año.
El futuro: ¿contendientes reales al Super Bowl?
La pregunta ahora no es si Caleb Williams es “el indicado” en Chicago: la duda legítima es hasta dónde pueden llegar este año. En una NFC poblada de equipos sólidos —San Francisco, Philadelphia, Dallas— los Bears aparecen como el caballo negro perfecto: motivados, subestimados y en franco ascenso.
Para lograrlo, Williams deberá ser aún más certero en situaciones críticas: su eficiencia en terceros intentos ha sido irregular (40%), pero tiene una habilidad única para elevar su nivel en los últimos cuartos. En sus seis victorias más ajustadas, dirigió cuatro drives ganadores en los últimos dos minutos.
Como dijo el propio Williams: “La temporada apenas empieza”. En Chicago, por primera vez en años, los fanáticos pueden soñar en grande. Una dupla que empezó con dudas se ha convertido en una historia de éxito y en símbolo de una franquicia que quiere dejar atrás la mediocridad del pasado.