NFL bajo lupa: el incierto cierre de temporada para tres quarterbacks clave
Josh Allen, Justin Fields y Shedeur Sanders afrontan las últimas semanas con retos físicos y decisiones cruciales para el futuro de sus franquicias
Josh Allen: entre la épica y la precaución
En Buffalo, uno de los equipos más consistentes de la última década podría verse en apuros. El mariscal de campo estrella de los Buffalo Bills, Josh Allen, se resintió del pie derecho durante la victoria 23-20 frente a Cleveland el pasado domingo. Si bien las pruebas realizadas en el descanso fueron negativas, el head coach Sean McDermott decidió no permitirle entrenar este martes y mantenerlo en observación.
No es cualquier ausencia potencial. Allen lidera la NFL con 37 touchdowns totales —solo por detrás de Lamar Jackson— y acumula una racha activa de 120 juegos consecutivos como titular en temporada regular, la más extensa entre quarterbacks actualmente.
McDermott aún no ha confirmado si Allen participará plenamente en la práctica del miércoles, pero sí ha enfatizado que espera tenerlo disponible para el próximo domingo, cuando reciben a los campeones defensores, Philadelphia Eagles. El choque promete ser una batalla de peso pesado entre dos contendientes directos por el pase al Super Bowl.
Justin Fields: fin prematuro a un año turbulento
La situación en los New York Jets presenta una narrativa dramáticamente distinta. Luego de firmar un contrato de dos años y $40 millones (de los cuales $30 millones están garantizados), Justin Fields ha tenido una temporada para el olvido: fue bencheado a mediados del torneo y luego sufrió una lesión en la rodilla que lo ha dejado fuera las últimas tres semanas. Ahora, el equipo ha anunciado oficialmente que procede con su inclusión en la lista de lesionados, poniendo fin a su participación en la temporada 2025.
Fields cerró con récord de 2-7 como titular, acumulando 1,259 yardas, siete touchdowns y solo una intercepción. Sin embargo, su inconsistencia fue marcada: en cuatro partidos lanzó por menos de 55 yardas, y en su peor desempeño solo sumó 27 contra los Bills en la Semana 2.
El presente de los Jets es inestable. El novato no drafteado Brady Cook tendrá su tercera apertura consecutiva el domingo próximo contra los Patriots, mientras que Tyrod Taylor será el suplente. Las preguntas en torno al futuro de Fields en New York apenas comienzan, pero es evidente que se avecinan cambios estructurales en esta franquicia que lleva años sin rumbo claro.
Shedeur Sanders: un proyecto de alta presión en Cleveland
En Cleveland, el experimento Shedeur Sanders —hijo de la leyenda Deion Sanders— continúa envuelto en incertidumbre. El joven quarterback, que se presume como el futuro de la posición en los Browns, ha enfrentado una curva de aprendizaje abrupta en medio de un equipo que ha perdido identidad.
Desde su debut como titular el 23 de noviembre con una victoria, los Browns han encadenado cuatro derrotas consecutivas. En ese lapso, Shedeur ha sido derribado 13 veces y posee una de las tasas de eficiencia más bajas entre quarterbacks con al menos 70 intentos de pase en las últimas cinco semanas: un 58.3% de aciertos y un rating de apenas 73.7, solo superando (para mal) a Baker Mayfield (72.6).
El panorama para Sanders no mejora: el corredor novato Quinshon Judkins, quien era pieza clave de la ofensiva, sufrió una grave lesión (fractura de fíbula y dislocación del tobillo) y estará fuera por lo que resta del año. Judkins totalizaba 827 yardas, colocándose como el segundo mejor novato en yardas por tierra y se quedó a dos de las 1000 totales desde la línea de golpeo.
Sin Judkins y con una línea ofensiva en constante rotación, la presión aumenta sobre los hombros de Sanders. En la mira inmediata está Pittsburgh Steelers, un equipo que ha convertido enfrentar a mariscales novatos en una especialidad: desde 2007 tienen un récord de 27-6 frente a estos, el mejor de toda la NFL.
Las posibilidades de Cleveland de obtener el primer pick del próximo Draft siguen siendo reales. Hoy tienen el tercer lugar global del orden, y podrían escalar si Giants y Raiders se superan entre sí.
Entre lesiones, dudas y decisiones por venir
La NFL es un universo donde el éxito está condicionado no solo por el talento, sino por la salud, la estructura y la oportunidad. Allen representa la estabilidad; Fields, la frustración de una apuesta fallida; y Sanders, el potencial de una reconstrucción... o un nuevo ciclo de incertidumbre.
Lo cierto es que mientras se cierran las últimas dos semanas de temporada, estos tres nombres figuran como protagonistas no por lo que harán en el presente, sino por lo que podrían significar para el futuro de sus respectivas franquicias.
¿Quiénes tienen más en juego?
- Buffalo se juega mucho más que un partido el domingo: un triunfo consolidaría su seeding en playoffs y confirmaría que la lesión de Allen no limitará sus aspiraciones del Super Bowl.
- Jets deben decidir rápidamente su dirección: ¿es Fields una excepción o el reflejo de una gestión fallida?
- Browns parecen listos para apretar el botón de reinicio nuevamente. Pero, ¿vale la pena apostar todo a Sanders en 2026 o volverán al Draft por otro mariscal?
La respuesta, como siempre, está en el campo… pero también en las oficinas de gerentes generales y entrenadores que enfrentarán decisiones cruciales este invierno.
La NFL, incluso en diciembre, jamás baja la tensión. Solo cambia de protagonistas.
