Scones de cereza deshidratada: el secreto mejor guardado para un desayuno navideño inolvidable

Fáciles, rápidos y perfectos para esas mañanas festivas en familia. Te contamos cómo preparar los mejores scones con cerezas deshidratadas y algunos tips de experto para transformar tu desayuno

Quizás seas de esas personas que planifican con mucha anticipación la cena navideña: desde los aperitivos hasta el postre, ¡todo bajo control! Pero después de horas cocinando y recibiendo a tus seres queridos, ¿qué pasa con el desayuno del día siguiente? Si no lo habías pensado, no te preocupes. Tenemos la solución perfecta: scones de cereza deshidratada.

Estos encantadores pancitos británicos son mucho más fáciles y rápidos de lo que parecen, y te aseguro que serán la delicia ideal para acompañar una taza de café caliente mientras recuperas fuerzas frente al fregadero lleno de ollas.

¿Qué hace tan especiales a estos scones?

Los scones combinan esa textura crujiente por fuera y tierna por dentro que tanto amamos. En este caso, el uso de cerezas deshidratadas no solo añade un toque festivo con su dulzura concentrada, sino que también les otorga una textura interesante y un contrapunto ácido irresistible.

Lo mejor es que puedes preparar la masa la noche anterior y reservarla en el refrigerador o congelador. Así, solo tendrás que hornearlos por la mañana y disfrutar su aroma mientras se hornean.

A tener en cuenta antes de comenzar

  • La masa es bastante pegajosa, así que necesita refrigerarse al menos 2 horas (o 30 minutos en el congelador) antes de hornear.
  • El frío ayuda a que la mantequilla permanezca en pequeños trozos, y al derretirse genera bolsas de aire que hacen que los scones queden más esponjosos.
  • El reposo permite que el gluten de la harina se relaje, obteniendo un producto más tierno.
  • ¿Refrigerador lleno en esta época? ¡No hay problema! Usa un plato grande en lugar de una bandeja de horno para ahorrar espacio.

Ingredientes (para 8 scones)

  • 2 1/4 tazas de harina de trigo todo uso (más extra para espolvorear)
  • 1/3 taza de azúcar
  • 1 cucharada de polvo de hornear (levadura química)
  • 1/2 cucharadita de sal kosher o sal marina
  • 10 cucharadas de mantequilla sin sal (140 g aprox.), bien fría y cortada en cubitos
  • 3/4 taza de cerezas deshidratadas
  • 1 taza de nata líquida (o mitad leche y mitad crema)
  • 1 yema de huevo
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Opcionales para servir:

  • Mantequilla
  • Jaleas o mermeladas
  • Clotted cream (nata cuajada inglesa)
  • Cuajada de limón (lemon curd)

Instrucciones paso a paso

1. En el procesador de alimentos, combina la harina, azúcar, polvo de hornear y sal. Agrega la mantequilla y pulsa varias veces hasta que queden trocitos del tamaño de una arveja. No mezcles demasiado, debe quedar grumosa.

2. Pasa esta mezcla a un bowl y añade las cerezas deshidratadas. En otro recipiente, bate la nata con la yema de huevo y la vainilla. Incorpora esto a la mezcla seca con un tenedor, con movimientos suaves hasta que se forme una masa pegajosa.

3. Sobre un papel de hornear ligeramente enharinado, da forma a la masa en un disco de 1 pulgada (2.5 cm) de grosor. Enfría al menos 2 horas, o congela 30 minutos.

4. Precalienta el horno a 400°F (200°C). Forra una bandeja con papel de hornear.

5. Con un cuchillo bien afilado, marca la superficie del disco formando 8 triángulos (como una pizza). No lo cortes del todo; solo traza las líneas con 1/4 pulgada de profundidad. Pincela con un poco de nata.

6. Hornea entre 24 y 28 minutos, hasta que estén dorados por encima. Déjalos enfriar un poco antes de servir, ¡y que comience el desayuno festivo!

¿Puedo usar otras frutas deshidratadas?

¡Por supuesto! Las cerezas deshidratadas son deliciosas pero pueden ser costosas o difíciles de conseguir. Estas son algunas opciones igual de buenas:

  • Arándanos azules secos
  • Arándanos rojos (cranberries)
  • Duraznos o chabacanos picados
  • Pasas rubias o negras

La clave está en que las frutas estén bien secas para que no alteren la textura de la masa.

Trucos para tener éxito total

  • Usa mantequilla muy fría. Incluso puedes cortar los cubitos y devolverlos 10 minutos al congelador antes de usarlos.
  • No sobretrabajes la masa. Cuanto menos la manipules, más tiernos serán los scones.
  • Si no tienes procesador de alimentos, puedes usar dos cuchillos, tus dedos o un cortador de masa para integrar la mantequilla.
  • Estos scones están mejor el día que se hornean, pero puedes recalentarlos 5 minutos en horno bajo (150°C) al día siguiente.

Una delicia con historia

Los scones tienen una historia curiosa. Se dice que su origen se remonta a Escocia en el siglo XVI, cuando se preparaban con avena y se cocinaban sobre una piedra caliente. El nombre proviene posiblemente de la «Piedra del Destino» (Stone of Scone), donde se coronaban los reyes escoceses.

Con el tiempo, esta preparación cruzó a Inglaterra, donde se convirtió en parte esencial del famoso afternoon tea británico. En la actualidad, es imposible imaginar una merienda inglesa sin scones, mermelada y clotted cream.

Un toque navideño irresistible

Los scones de cereza deshidratada tienen algo especial para la época navideña. Su sabor dulce y cálido, junto con lo rápidos y fáciles que son de hacer, los convierten en el mejor aliado matutino después de la gran cena.

¿Y si los acompañas con una taza de chocolate caliente con especias? O aún mejor: prepara una mesa con varios condimentos y deja que cada invitado personalice sus scones. Una experiencia cálida, informal y llena de amor.

En resumen: haz espacio para los scones

No dejes que el desayuno del día después quede en el olvido. Reserva tus energías, planifica con antelación y prepara estos maravillosos scones. Te aseguramos que todos los que los prueben querrán repetir… ¡y preguntarán por la receta!

Feliz desayuno, feliz descanso y, sobre todo, ¡felices fiestas!

Este artículo fue redactado con información de Associated Press