“The Testament of Ann Lee”: El musical histórico más audaz del año
Con una Amanda Seyfried impecable, el nuevo filme de Mona Fastvold reinventa el cine religioso-feminista con una obra musical profunda, visualmente impactante y emocionalmente desgarradora
Un musical sobre religión, feminismo y locura visionaria
¿Qué tienen en común una mujer nacida en 1736, una comunidad de fieles autosuficientes y la actriz Amanda Seyfried? La respuesta está en "The Testament of Ann Lee", el arriesgado estreno dirigido por Mona Fastvold y coescrito con su pareja, el también cineasta Brady Corbet. Esta inusual película es un musical histórico-religioso, protagonizado por Seyfried, que revive la vida y obra de Ann Lee, fundadora del movimiento Shaker, con una energía que desafía convenciones tanto narrativas como estéticas.
¿Quién fue Ann Lee?
Pocas personas fuera de círculos religiosos conocen a Ann Lee, también llamada por sus seguidores como "Madre Ann", una figura mística inglesa que lideró a los primeros Shakers desde Manchester al Nuevo Mundo en búsqueda de libertad de culto y expresión espiritual. Este grupo, oficialmente conocido como la Sociedad Unida de Creyentes en la Segunda Aparición de Cristo, es recordado más por su diseño de muebles que por su teología, y es precisamente eso lo que Fastvold y Corbet intentan rectificar.
Lee fue una mujer analfabeta, pobre, atormentada y profundamente espiritual. Desde niña tuvo "visiones divinas" que marcaron su vida. Rechazaba el sexo, incluso dentro del matrimonio, y predicaba la castidad, la igualdad de género y la confesión fervorosa.
Una película que no se parece a ninguna otra
"The Testament of Ann Lee" está dividida en tres capítulos y todos giran en torno a momentos clave en la vida de la protagonista:
- Su infancia en Manchester y posterior despertar espiritual.
- La travesía marítima hacia América junto con sus seguidores.
- La fundación de una comunidad utópica en el noreste de Estados Unidos.
Es también un drama musical que incorpora himnos shaker tradicionales readaptados por el compositor Daniel Blumberg, ganador del Óscar por la banda sonora de "The Brutalist". Las coreografías, realizadas cuidadosamente por Celia Rowlson-Hall, son tan orgánicas que parecen nacer del trance espiritual de los personajes. Las canciones, lejos de restar seriedad al relato, lo intensifican.
Amanda Seyfried se transforma en Madre Ann
La interpretación de Amanda Seyfried es, sin exagerar, de antología. La actriz pasó un año entero preparando su acento de Manchester del siglo XVIII y se sumerge completamente en el personaje. Desde las desgarradoras escenas de parto (donde pierde sucesivamente a sus cuatro hijos antes del primer año de vida) hasta los trances místicos con expresiones corporales sacudidas (de ahí el nombre “shaker”), Seyfried lo entrega todo a un papel que exige tanto física como emocionalmente:
“Nunca había hecho algo así. Me dio miedo al principio, pero también me sedujo la idea de mostrar a una mujer que es a la vez humana y profética” – Amanda Seyfried
Fastvold y Corbet: pareja de cine y de misión
No es la primera vez que el dúo Fastvold-Corbet apuesta fuerte. Ya lo vimos con "The Brutalist" (2023), protagonizada por Adrien Brody, que le valió al actor un Óscar por su papel de un arquitecto visionario. Pero en “The Testament of Ann Lee”, se lanzan aún más lejos, fusionando historia, misticismo, feminismo y música en 137 minutos de cine completamente singular.
La decisión de filmar en formato 70mm otorga una riqueza visual impactante. Desde los páramos sobrios de Inglaterra hasta el océano embravecido durante la travesía atlántica, todo en pantalla se siente tangible, físico, real.
Recreación histórica impecable
Para dar mayor autenticidad al filme, Fastvold utilizó un barco del siglo XVIII con velas cosidas a mano, encontrado en Suecia, para recrear la travesía oceánica. El vestuario, la iluminación natural, los paisajes y la escenografía son parte del esmero artesanal que rodea esta obra. Todo este detalle histórico contrasta (y se funde) con los recursos del teatro musical moderno.
El dolor como motor espiritual
Uno de los grandes temas del filme es el sufrimiento femenino. La pérdida de sus hijos, los abusos del sistema patriarcal, la cárcel, las visiones... Todo lleva a Ann Lee —y por tanto a Seyfried— a un límite emocional donde la única salida es la transformación espiritual. La película sugiere que del dolor puede surgir un propósito sagrado, aunque ese propósito sea incomprendido, castigado y marginado por la sociedad de su tiempo.
Una comunidad utópica, pero no eterna
El largometraje no idealiza. Muestra los logros de la comunidad Shaker, sí, pero también sus limitaciones. La práctica de la castidad dificultó su expansión y supervivencia. En su apogeo, los Shakers contaban con miles de miembros, pero hoy existen solo tres en todo el mundo. La película confronta esta paradoja: tanto fervor, tanta entrega, ¿para qué?
¿Por qué esta historia ahora?
En un Hollywood donde la espiritualidad suele ser tratada con escepticismo o sensacionalismo, “The Testament of Ann Lee” surge como una anomalía valiente. No busca sermonear, pero tampoco banalizar la fe. Ofrece un retrato genuino de una mujer que eligió vivir fuera del molde, incluso a costa de su salud, su libertad y su maternidad.
El estreno coincide además con un resurgimiento del interés en el entretenimiento con componentes religiosos. Películas como "Sound of Freedom" y producciones cristianas han encontrado audiencias importantes en los últimos años. Pero esta película no encaja en esa categoría. Es demasiado compleja, demasiado artística, incluso demasiado ambiciosa para ser catalogada como “fe-based movie”.
Simplemente, es una película de autorsísima factura contada desde la convicción de que las historias feministas también pueden ser espirituales.
Una obra que exige y recompensa
¿Es una obra para todos los públicos? Definitivamente no. El tono místico, la intensidad emocional, la hibridación de géneros (drama, biopic, musical), y la estética visual barroca pueden resultar abrumadoras.
Pero para quienes se atrevan, la recompensa es alta: una interpretación descomunal, un viaje espiritual desde las entrañas del siglo XVIII y una visión de cine radicalmente propia. Como dijo la directora:
"Queríamos filmar una película que solo nosotros podríamos haber dirigido. No hay otra igual." – Mona Fastvold
Calificación: ★★★★☆ (4 de 5 estrellas)
“The Testament of Ann Lee”, distribuida por Searchlight Pictures, tiene una duración de 137 minutos y está clasificada para mayores de 18 años por su contenido sexual, desnudez gráfica y violencia.
