Cowboys vs Commanders: Una Navidad sin brillo en la NFL, pero con lecciones ocultas
Dallas y Washington llegan fuera de los playoffs, pero con historias y decisiones que marcarán su futuro inmediato
Por más que la NFL y Netflix esperaban un regalo navideño en forma de épico duelo divisional, el partido entre los Dallas Cowboys y los Washington Commanders no cumple esa promesa. Dos equipos eliminados, una larga lista de lesiones y un escenario muy distinto al que se imaginaba al inicio de la temporada.
Un duelo con aroma a reconstrucción
Dallas llega con récord de 6-8-1, mientras que Washington apenas suma 4-11. Ambos equipos están matemáticamente fuera de los playoffs. Eso no quiere decir que el encuentro no tenga valor. En escenarios así, se pueden definir puestos laborales, desarrollar talento joven y comenzar a proyectar lo que será 2026. A veces, cuando se toca fondo, las evaluaciones más crudas generan los mayores aprendizajes.
Prescott, Lamb y Pickens: números sin gloria
Uno de los puntos más frustrantes para Dallas es que, estadísticamente, tiene una de sus mejores temporadas individuales en años recientes. Dak Prescott ha superado las 4,000 yardas aéreas por cuarta ocasión —igualando a Tony Romo como los únicos en lograrlo dentro de la franquicia—. El corredor Javonte Williams alcanzó las 1,000 yardas por tierra en su primer año con el equipo, y tanto CeeDee Lamb como George Pickens superaron las 1,000 yardas por aire.
¿El problema? Ninguno de esos logros colectivos se tradujo en consistencia ganadora. De hecho, es apenas la segunda ocasión en la historia del equipo que logran ese trío estadístico en la misma temporada **y no se clasifican a los playoffs**. La otra fue en 2019.
Los Commanders, de finalistas de conferencia a desahuciados
El declive de Washington ha sido aún más abrupto. Luego de terminar con récord **12-5** en 2024 y alcanzar la final de la NFC bajo el mando de Dan Quinn y el talento del entonces novato Jayden Daniels, la temporada 2025 ha sido un colapso total.
Daniels participó en solo 7 juegos por lesiones múltiples (rodilla, codo y isquiotibiales), y varios pilares ofensivos de la línea fueron cayendo. Ahora, los Commanders llegan con perdidos en 9 de sus últimos 10 partidos, cinco de ellos por más de 21 puntos. Una franquicia que parecía en rápido ascenso, está ahora perdida entre lesiones, malas decisiones y una defensa calamitosa.
El invierno defensivo de ambos equipos
Dallas y Washington comparten un oscuro lugar en la NFL: están entre las peores defensas de la liga. Los Cowboys son penúltimos en defensa general (puesto 30), mientras que los Commanders son últimos (puesto 31). Lo más alarmante para Dallas es su incapacidad para capturar al quarterback rival: **no han registrado ninguna captura en los últimos dos partidos**, lo que no ocurría desde 2017. Apenas tienen **5.5 sacks del líder del equipo (James Houston)**, lo que sería el más bajo desde 1982 si se mantiene.
Con datos así, resulta inevitable que las cabezas defensivas estén en la cuerda floja. Matt Eberflus en Dallas y Joe Whitt Jr. en Washington —quien incluso perdió el control del llamado de jugadas en noviembre— tendrían que presentar planes revolucionarios para conservar sus empleos en 2026.
La historia de “Bill”: un hallazgo inesperado en Washington
En una campaña llena de malas noticias, hay una historia prometedora en Washington: Jacory Croskey-Merritt, rookie seleccionado en la séptima ronda, apodado cariñosamente "Bill" por sus compañeros. Ha logrado 6 touchdowns esta temporada, incluyendo uno en cada uno de los dos últimos juegos.
Sin mucha competencia y con la mira puesta en 2026, el partido ante Dallas presenta una gran chance para que Croskey-Merritt demuestre si puede ser el RB1 del futuro. Un corredor sólido a bajo costo contractual es oro puro para una franquicia en reconstrucción.
El experimento Netflix
La transmisión en exclusiva por Netflix era uno de los movimientos más audaces de la NFL en su búsqueda por conquistar el terreno digital. La idea era clara: colocar un juego navideño con grandes implicaciones divisionales. Pero la realidad de diciembre se impuso: sin playoff en el horizonte y sin la estrella Jayden Daniels, la atracción del partido palidece.
Aun así, es una oportunidad para observar cómo responde la audiencia a este tipo de exclusividad en plataformas de streaming. No sería sorprendente que, pese al atractivo menguado del juego, los números de audiencia sean altos, sabiendo el músculo tecnológico y de mercadeo que posee Netflix.
Retos futuros: decisiones en la línea ofensiva
Otro foco importante en Dallas es el futuro de Tyler Smith. El versátil liniero fue movido de guardia a tackle izquierdo debido a las lesiones; posición que ya había ocupado en su año de novato, reemplazando entonces al veterano Tyron Smith. Existen muchas voces que piensan que su talento debe canalizarse directamente como tackle izquierdo titular, protegiendo el lado ciego de Prescott o de quien sea su sucesor.
“Haré lo que sea mejor para el equipo. Sé lo que me están pagando para hacer”, declaró Smith. El 2026 será clave para saber en qué punto lo considera la franquicia como parte de su futuro.
Lo que queda por jugar
- Prescott necesita 727 yardas más para romper su récord personal de 4,902 yardas en 2019.
- CeeDee Lamb necesita dos touchdowns más para no igualar su registro más bajo en una temporada (5 en 2020).
- George Pickens podría alcanzar las 1,500 yardas si mantiene su promedio.
Incluso eliminados, estos logros individuales podrían incrementar su valor comercial o validar sus contratos actuales.
Los fanáticos merecen más
Lo que queda claro es que ambas organizaciones deben cambios profundos. “Todos estamos por debajo de las expectativas”, fue la sincera declaración del propietario Jerry Jones. Mientras tanto, Dan Quinn declara que estos partidos aún “significan algo”, aunque suene más a auto consuelo que a motivación real.
La NFC Este es una división históricamente competitiva. Juegos como éste, que hace unos meses serían vistos como determinantes para los playoffs, deben volver a ser relevantes. Tanto Cowboys como Commanders tienen presupuestos, fanaticadas y tradición suficiente para no repetir espectáculos vacíos en futuros cierres de temporada.
Este jueves no veremos una batalla de titanes, pero sí una vitrina de decisiones. Y las franquicias inteligentes saben que los mejores proyectos a menudo se empiezan a construir justo cuando todo parece perdido.