De contendientes a decepciones: el derrumbe de Lions y Vikings y el impredecible drama NFL

Una mirada crítica al desmoronamiento de dos potencias de la NFC y a cómo las sorpresas, los cambios técnicos e incluso nuevas reglas están afectando el panorama de la NFL

Un año puede cambiarlo todo (y la NFL lo demuestra)

En la NFL no existe tal cosa como la estabilidad eterna. Lo que hoy es una historia triunfante, mañana puede ser una decepción rotunda. Esa es la cruda realidad que enfrentan dos franquicias históricas de la NFC: los Detroit Lions y los Minnesota Vikings. Tras combinar 29 victorias la temporada pasada y encabezar titulares por su ofensiva explosiva y renacimientos técnicos, hoy miran desde abajo en la clasificación, sin opciones reales de postemporada y con un mar de dudas. Mientras tanto, otras franquicias que parecían destinadas a seguir en el fango —como los Bears, Patriots o Jaguars— vivieron renacimientos que demuestran por qué la NFL es el espectáculo más impredecible del deporte profesional estadounidense. Hagamos un análisis del colapso de dos contendientes, el impacto de nuevos entrenadores en otras franquicias, y las reglas que siguen sacudiendo la liga.

Detroit: De la cima a la incertidumbre

Los Lions (8-7) llegaron al 2024 como contendientes serios tras alcanzar la final de la NFC la temporada anterior con récord histórico de 15 triunfos. Jared Goff revivió su carrera de la mano del técnico Dan Campbell, y una defensa renacida los colocaba como favoritos de muchos analistas. Hoy, ese escenario parece una ilusión lejana. En las últimas dos semanas, Detroit acumuló su primera racha de dos derrotas consecutivas en más de tres años. Perdieron ante Pittsburgh en casa, encendiendo las alarmas. Como si eso fuera poco, su juego terrestre se desplomó: apenas 15 yardas totales la última semana, su peor marca desde 2016, y están 0-6 cuando no superan las 100 yardas por tierra esta temporada. Campbell fue tajante: “Es muy difícil controlar el juego si no puedes controlar el ataque terrestre”. Además, su defensiva secundaria ha sido un desastre. Con tres titulares en la reserva de lesionados, incluyendo al estelar Brian Branch, permitieron tres touchdowns de más de 45 yardas contra los Steelers. Un caos.

Un calendario cruel e ilusiones rotas

A pesar de todo, los Lions pueden aún llegar a los playoffs, pero necesitarían un milagro navideño: deben ganar sus dos partidos restantes (Minnesota y Chicago) y esperar que Green Bay pierda contra Baltimore y Minnesota en la última semana. Una caída de este nivel tras un año con récord histórico recuerda lo ocurrido con los Panthers en 2016 (tras ir 15-1 en 2015), o con los Patriots en 2008, año en el que Tom Brady se lesionó en la Semana 1 tras un 16-0 espectacular en la campaña anterior.

Vikings: estrellas ausentes, expectativas traicionadas

Si el caso de Detroit es preocupante, el de Minnesota (7-8) es trágicamente desinflado. Fueron eliminados de la contienda antes incluso de pisar el campo hace dos semanas. La ausencia de figuras en el Pro Bowl (apenas la tercera vez que ocurre en su historia desde 1983 y 2014) simboliza un año de oscuridad. La sequía ofensiva ha sido alarmante en varios tramos y el drama en la posición de mariscal impactó severamente. Entre la conmoción cerebral de J.J. McCarthy y la lesión en el hombro de Carson Wentz, el novato no drafteado Max Brosmer ha sido quien terminó liderando la ofensiva. En su primer inicio, nada menos que contra Seattle, lanzó 4 intercepciones en una blanqueada (26-0), la primera que sufre Minnesota en 18 años. Sin embargo, en su revancha parcial contra los Giants mostró mejorías. Brosmer dijo: “Soñé mucho tiempo con esto. No me defino por un solo partido”.

La caída de un duelo estelar

Lions y Vikings eran una pareja natural para un juego estelar el 25 de diciembre. Ambas escuadras llegaron al 2024 con etiquetas de ofensivas explosivas y candidatos a playoffs. Pero lo que promete fuegos artificiales quizá solo logre chispazos navideños entre anuncios de películas. En cambio, equipos como Cowboys vs. Commanders, también programados para transmitir alegría ese día, se presentan con ambos eliminados. Una navidad decepcionante para los aficionados más puristas.

El efecto inmediato de los nuevos entrenadores

Mientras otros se desploman, tres franquicias resurgen al mando de técnicos debutantes. Ben Johnson (Chicago), Mike Vrabel (Patriots) y Liam Coen (Jaguars) han cambiado el ADN de sus equipos en solo una temporada, clasificando sorpresivamente a postemporada. Según Sportradar, esta es la vigésima campaña consecutiva en que al menos un entrenador novato llega a playoffs. En promedio, más de dos lo logran por año, y este trío ya igualó la segunda mayor cantidad en la historia, solo superada por los cinco de 2022. Hombres como Jon Gruden, Gary Kubiak, George Seifert y Don McCafferty incluso ganaron el Super Bowl en su primer año con un equipo. Johnson y Coen podrían seguir ese camino.

Nuevas reglas, nuevas emociones: el caso del tiempo extra

El nuevo reglamento de tiempo extra aplicado también a la temporada regular trajo historia reciente. Seattle se convirtió en el primer equipo en ganar con una conversión de 2 puntos tras empatar un touchdown en tiempo extra, dejando el marcador 38-37 vs Los Ángeles Rams. Desde 2022, cuando ambas escuadras anotan TD en su primera posesión de OT, el juego no termina allí. Eso permite nuevos dramas y decisiones osadas como la de Mike Macdonald, quien ordenó ir por 2 y la victoria. Esta campaña ha tenido 14 partidos en OT:
  • 5 terminaron en la primera posesión
  • 3 veces ambos anotaron touchdown
  • 1 empate en Semana 4 (Dallas vs Green Bay)
  • 1 partido fue a más de dos posesiones (Cowboys vs Giants en Semana 2)
El cambio genera escenarios más complejos pero también más emocionantes. Más drama, más estrategia, más NFL.

El "Tank Bowl" y la carrera por Fernando Mendoza

En el otro extremo del espectro, Las Vegas y los Giants protagonizan este fin de semana el llamado "Tank Bowl": el enfrentamiento entre los dos peores récords de la temporada, buscando posicionarse para el draft. Una derrota más para quien pierda este juego puede garantizar el primer pick en 2025, con el codiciado QB Fernando Mendoza como premio mayor. Mendoza fue el primer ganador del Heisman de Indiana y lideró a los Hoosiers a su primer título Big Ten desde 1967. Sin embargo, la historia enseña prudencia. En las tres ocasiones anteriores en las que los peores equipos se enfrentaron en los últimos dos partidos, el premio no fue una superestrella:
  • 1981: Kenneth Sims (Patriots) fue un bust con solo 17 sacks en 8 temporadas
  • 1980: George Rogers, sólido pero en el mismo draft de Lawrence Taylor y Ronnie Lott
  • 1971: Walt Patulski estuvo solo cinco campañas en la NFL
¿Será Mendoza diferente? Muchos scouts lo comparan con un Joe Burrow más atlético. El tiempo lo dirá.

El fenómeno Taysom Hill: historia en tres direcciones

En medio del ruido, un jugador de perfil bajo escribió su nombre en los libros de historia. Taysom Hill, el “todo terreno” de los Saints, se convirtió en el primer jugador en la era del Super Bowl en superar las 1,000 yardas como pasador, corredor y receptor. Estadísticas de Hill:
  • 2,551 yardas terrestres
  • 2,426 yardas aéreas
  • 1,002 yardas por recepción
Sólo tres hombres lograron algo así antes de 1955: Charley Trippi, Bob Hoernschemeyer y George Taliaferro. Desde 1966 nadie llegó siquiera a las 660 en cada categoría. El que más se acercó fue Kordell Stewart (658 yardas como receptor). Hill rompió ese muro, y lo hizo sin ganar titulares. Un arma ofensiva única que encapsula el espíritu multifacético de este deporte.

¿Qué nos enseñó esta temporada?

Que la NFL sigue siendo una montaña rusa imprevisible. Que el éxito pasado no garantiza futuro, pero sí esperanza. Que la mente correcta en el banquillo puede transformar a un equipo overnight. Que incluso reglas técnicas o una jugada de 2 puntos pueden reescribir la narrativa. Y que, a veces, el premio consuelo viene disfrazado de draft pick. La NFL 2024 ha sido incómoda, intrigante y absurdamente entretenida. Exactamente lo que esperábamos.
Este artículo fue redactado con información de Associated Press