Ucrania, Rusia y EE. UU.: el difícil rompecabezas de un acuerdo de paz
Territorio, economía y energía nuclear marcan los puntos más críticos en las negociaciones de paz más ambiciosas desde el inicio de la invasión rusa en 2022
Por primera vez desde 2022, el conflicto entre Ucrania y Rusia parece tener una hoja de ruta hacia una posible resolución diplomática. En el centro de las negociaciones entre Estados Unidos y Ucrania, sin embargo, permanecen dos temas particularmente delicados: el control del Donbás —las regiones ocupadas de Donetsk y Luhansk— y el futuro de la planta nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa, actualmente bajo ocupación rusa.
Un plan en 20 puntos: consensos y grietas
Tras largas negociaciones en Florida, representantes de Estados Unidos y Ucrania alcanzaron un consenso en al menos 18 de los 20 puntos discutidos en un ambicioso borrador que busca poner fin a una guerra que, según cifras de la ONU, ha dejado más de 500,000 muertos y desplazado a más de 14 millones de ucranianos desde 2022.
Volodymyr Zelenskyy, presidente de Ucrania, presentó el borrador que incluye cláusulas sobre soberanía territorial, cooperación económica, garantías de seguridad y reconstrucción. Pero fue claro en subrayar que dos puntos siguen sin resolverse: el estatus del Donbás y el control sobre la planta nuclear de Zaporiyia.
Donbás: entre la soberanía y las zonas económicas especiales
Donetsk y Luhansk, regiones industriales al este de Ucrania conocidas colectivamente como el Donbás, son actualmente epicentro no solo de los enfrentamientos militares, sino ahora también de los debates diplomáticos.
Rusia controla la totalidad de Lugansk y aproximadamente el 70% de Donetsk. Moscú exige el retiro total de las fuerzas ucranianas de estos territorios, mientras que Kiev se niega rotundamente a abandonarlos.
Como punto intermedio, Estados Unidos ha propuesto convertir esta franja en una "zona económica libre" con jurisdicción especial, demilitarizada y supervisada por una fuerza internacional.
Zelenskyy ha declarado estar dispuesto a considerar este formato, pero exige que la población ucraniana decida a través de un referéndum nacional. “Debe ser el pueblo quien determine su destino”, enfatizó. De aprobarse, se daría un periodo de 60 días para organizar este proceso mientras se mantendría un alto al fuego supervisado internacionalmente.
“Estamos intentando encontrar un lenguaje común con los aliados que no implique ceder nuestros territorios. Eso es inaceptable”, declaró Zelenskyy.
Zaporiyia: ¿cooperación con el enemigo?
Otro de los temas más complejos es la administración de la central nuclear de Zaporiyia, que ha estado bajo control ruso desde marzo de 2022 y que según expertos, se mantiene en condiciones de vulnerabilidad crítica.
La propuesta estadounidense actual contempla una empresa conjunta en la que Ucrania, Rusia y Estados Unidos tengan participación igualitaria del 33% cada uno. Según Zelenskyy, esta idea es “poco realista” e “inaceptable moralmente” dado el contexto de guerra.
Ucrania está proponiendo un modelo alternativo: una empresa conjunta entre EE. UU. y Ucrania, donde Estados Unidos pueda decidir qué hacer con su cuota, incluyendo si desea cederla eventualmente a Rusia. Además, Ucrania aboga por declarar a Enerhodar —ciudad asociada a la planta— como zona desmilitarizada y de libre comercio.
“Discutimos durante 15 horas sobre la planta. Son temas extremadamente complejos que necesitan inversiones multimillonarias para su reactivación”, afirmó el mandatario.
Una línea de contacto congelada y tropas internacionales
Uno de los elementos clave del documento incluye la propuesta de congelar la línea de contacto actual, que corta parte de cinco regiones del este de Ucrania. La idea es establecer en esta línea una franja de control internacional, dominada por fuerzas aliadas, que impida cualquier incursión armada, ya sea rusa o de milicias irregulares.
Las fuerzas rusas serían obligadas a retirarse de otras regiones ocupadas como Dnipropetrovsk, Mykolaiv, Sumy y Járkov. El resto se mantendría bajo estricto monitoreo militar internacional.
“No podemos confiar en Rusia. Han roto todos los acuerdos previos. Esta franja vigilada será una garantía real”, advirtió Zelenskyy.
Seguridad con garantías: ¿el artículo 5 de la OTAN en Ucrania?
Una de las promesas más ambiciosas sería la inclusión de garantías de seguridad similares al artículo 5 de la OTAN. Es decir, si Rusia vuelve a atacar, Estados Unidos y otros socios estarían obligados a actuar en defensa de Ucrania.
Un anexo separado detalla un acuerdo bilateral entre Ucrania y EE. UU., que incluiría la instalación de sistemas de alerta temprana, vigilancia satelital y respuesta rápida ante agresiones.
“Es un paso sin precedentes según los estadounidenses, un cambio de paradigma en sus compromisos con nosotros”, indicó Zelenskyy.
También se establecería como meta mantener el tamaño del ejército ucraniano en 800,000 efectivos durante tiempos de paz.
Perspectiva económica: reconstrucción y libre comercio
La guerra ha causado pérdidas económicas estimadas en más de 600,000 millones de dólares para Ucrania. El plan contempla una estrategia integral de reconstrucción económica.
- Un acuerdo de libre comercio acelerado entre EE. UU. y Ucrania.
- Acceso privilegiado temporal a los mercados europeos.
- Un fondo internacional de reconstrucción con la meta de atraer 800 mil millones de dólares, a través de financiamiento mixto (inversiones, subvenciones y préstamos).
- Especial enfoque en industrias tecnológicas, datos e inteligencia artificial.
La distribución de estos fondos sería controlada por Ucrania en su porción del territorio y sería auditada conjuntamente con socios internacionales.
“Este punto es vital: necesitamos determinar nuestras prioridades internas. Cada centavo cuenta en nuestra reconstrucción nacional”, dijo Zelenskyy.
Elecciones y justicia transicional
Finalmente, el texto exige que Ucrania realice elecciones una vez firmado el acuerdo para dar legitimidad al nuevo periodo post-conflicto. Asimismo, todos los prisioneros desde 2014 deberían ser liberados, incluyendo detenidos civiles, políticos y niños.
Este aspecto sería considerado como parte de una estrategia más amplia de reconciliación nacional y reintegración de las regiones afectadas.
Perspectivas y riesgos
Rusia aún no ha respondido oficialmente al borrador, pero no se espera una aceptación directa mientras insista en anexiones. No obstante, la creación de zonas económicas conjuntas supervisadas internacionalmente podría ofrecer una salida diplomática sin rendiciones simbólicas para ninguna de las partes.
Al momento de esta publicación, se espera una respuesta formal del Kremlin en breve para determinar los próximos pasos de este intento de acuerdo de paz, el más ambicioso en cuatro años de guerra que han redefinido el panorama geopolítico europeo.
