Jacory Croskey-Merritt: la chispa que renace la esperanza de los Commanders

Mientras Washington queda fuera de la postemporada, un joven corredor ofrece razones para mirar al futuro con optimismo

La temporada 2025 de la NFL ha sido dura para los Washington Commanders, un equipo que una vez más queda fuera de la postemporada y ahogado en una racha de derrotas que parece no tener fin. Con un récord de 4-12 y habiendo perdido nueve de sus últimos diez encuentros, lo último que esperaban los aficionados era una chispa de esperanza en este oscuro panorama. Y sin embargo, esa chispa llegó en forma de un joven corredor de séptima ronda: Jacory Croskey-Merritt.

Un destello en medio del caos

En el partido que Washington perdió por 30-23 ante los Cowboys, lo más destacable no fue la derrota en sí —la décimosegunda de la campaña— sino la actuación sobresaliente de Croskey-Merritt. Corrió para 105 yardas y anotó dos touchdowns, incluyendo una monstruosa carrera de 72 yardas que silenció momentáneamente al AT&T Stadium y recordó a los fieles de los Commanders que el futuro aún podría tener luz.

Vi el espacio y pensé: ‘esta es mi oportunidad de mostrar mi velocidad. Si tengo campo abierto, puedo llevarla hasta el final’”, comentó el joven corredor tras el partido. Y así lo hizo. De hecho, fue la segunda vez en la temporada que Croskey-Merritt supera las 100 yardas en un solo juego, una estadística loable considerando su condición de novato y la inestabilidad ofensiva del equipo.

¿El futuro corredor franquicia?

Encontrar un corredor estrella no es tarea fácil. Más aún en un equipo que atraviesa una reestructuración dolorosa. Pero el impacto que ha generado Jacory Croskey-Merritt en tan poco tiempo hace pensar que Washington puede haber encontrado a su hombre en el backfield.

El entrenador en jefe Dan Quinn no escatimó elogios para el joven: “Anotar touchdowns es vital, pero también lo es su crecimiento como jugador. He visto cómo ha madurado en el conocimiento de los esquemas y cómo ha ejecutado.

En un año en que tanto Quinn como su plantilla han sido objeto de crítica en múltiples frentes, el desarrollo de un corredor de impacto podría representar más que un punto positivo aislado: podría convertirse en la base sobre la cual reconstruir el ataque ofensivo.

El contexto doloroso del 2025

Para entender lo valioso que puede ser Croskey-Merritt en el futuro, hay que repasar el contexto de los Commanders. Con la elección #2 del draft, seleccionaron a Jayden Daniels, el prometedor mariscal de campo procedente de LSU. Su temporada, sin embargo, se vio truncada por lesiones, y los Commanders tuvieron que improvisar colocando al veterano Josh Johnson, de 39 años, como titular en el último encuentro.

Curiosamente, Johnson realizó una actuación decente, completando 15 de 23 pases para 198 yardas sin entregas de balón. Sin embargo, el enfoque del ataque estuvo claramente centrado en el juego terrestre liderado por Croskey-Merritt. La conexión entre ambos fue evidente, y Johnson no dudó en elogiar al novato: “Va todos los días a entrenar para mejorar. Estoy feliz por él. Ha demostrado todo su talento y lo hizo en el escenario correcto.

De séptima ronda a estrella emergente

Seleccionado en la séptima ronda del Draft 2025, muchos expertos ni siquiera proyectaban a Croskey-Merritt como titular en ninguna franquicia. Pero su mentalidad y ética de trabajo han retado esas predicciones. Según Pro Football Focus, Croskey-Merritt ha roto más tacleadas por intento que cualquier otro corredor novato esta campaña.

En 2025, ha disputado ocho partidos, acumulando 561 yardas terrestres y 6 touchdowns. Comparado con otros novatos seleccionados mucho más arriba —como TreVeyon Henderson (2ª ronda) o Blake Corum (3ª ronda)— Croskey-Merritt ha sido más efectivo con menos oportunidades.

Además, sus 72 yardas por tierra luego del primer contacto contra Dallas lo colocan como uno de los corredores más duros de detener una vez arranca, otra señal de su potencial a largo plazo.

Lecciones aprendidas y lo que viene

En el deporte profesional, las temporadas perdidas pueden resultar en reinicios totales o en reconstrucciones con piezas cuidadosamente seleccionadas. Los Commanders tendrán que decidir qué camino seguir. Pero si algo ha quedado claro, es que hay tres elementos valiosos para el 2026 que ya están en el equipo:

  • Jayden Daniels: talento puro como QB, capacidad de liderazgo aún por desarrollarse.
  • Jacory Croskey-Merritt: potencial RB1 completo, con habilidades entre los tackles y explosión en espacios abiertos.
  • Dan Quinn: a pesar de las dificultades, ha demostrado saber evaluar talento joven.

En una entrevista posterior al partido, el propio Croskey-Merritt fue claro con sus objetivos: “Sigo aprendiendo. Me siento agradecido por el equipo que tengo alrededor. Ellos me empujan a mejorar cada día”.

¿Renacer en 2026?

De cara al próximo año, Washington debería tener un calendario más favorable en teoría, así como una posición baja en el draft para reforzar sus líneas ofensiva y defensiva. Saber que tendrán una base sólida con Daniels en los controles y Croskey-Merritt en el campo genera una oportunidad rara: crecer desde la juventud, con paciencia y enfoque en la ejecución.

La NFL está llena de historias de redención —la de los Lions de Detroit bajo Dan Campbell, por ejemplo—. ¿Podría 2026 ser el comienzo de un nuevo capítulo para los Commanders?

Es pronto para asegurarlo, pero si algo ha enseñado Croskey-Merritt esta temporada, es que incluso en un año lúgubre, una actuación eléctrica puede cambiar conversaciones. Y él lo ha hecho.

A medida que finaliza el 2025, los nombres que ilusionan en la capital de Estados Unidos son distintos. Y no es casualidad que Croskey-Merritt esté entre los primeros en esa lista.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press