Victor Wembanyama enciende a los Spurs y a San Antonio: ¿el regreso de una dinastía?

Con Wembanyama como punta de lanza, los San Antonio Spurs viven una inesperada racha ganadora que entusiasma a su afición y recuerda sus días de gloria

Un despertar glorioso para San Antonio

La temporada 2025-26 de la NBA ha traído consigo una grata sorpresa: los San Antonio Spurs han emergido como uno de los equipos más emocionantes de la liga. Con una racha de siete victorias consecutivas, incluyendo triunfos impactantes ante equipos de élite como los Denver Nuggets y Los Angeles Lakers, el equipo tejano vuelve al centro de atención del baloncesto profesional.

Este renacer tiene un nombre y apellido que resuena en todos los rincones del AT&T Center: Victor Wembanyama. El gigante francés de 2.21 metros, llamado a ser la nueva cara de la NBA, no sólo entusiasma con su juego y versatilidad, sino también por su carisma y su afán de conectar con los fanáticos.

Del abismo a la competencia

Para poner en contexto el resurgimiento de los Spurs, es fundamental recordar sus últimos años. Después de una era dorada donde conquistaron cinco campeonatos entre 1999 y 2014 y establecieron un récord con 22 temporadas consecutivas clasificando a playoffs, el equipo cayó en una profunda reconstrucción. En las temporadas 2022-23 y 2023-24, terminaron con vergonzosos récords de 22-60, muy cerca del peor de su historia (21-61 en 1989).

La llegada de Wembanyama, elegido número 1 del Draft 2024, significó mucho más que un salto de calidad. Fue un nuevo comienzo. Un faro de esperanza en una franquicia que conoce bien lo que es ganar.

Una racha, una identidad

En su racha de siete triunfos, los Spurs han mostrado una identidad sólida, balanceada y, sobre todo, colectiva. Siete jugadores diferentes han liderado al equipo en anotaciones durante este lapso. Nada mal para un grupo que hace apenas unos meses parecía condenado a otra temporada oscura.

“Lo hacemos por comité”, dijo Keldon Johnson tras la victoria aplastante ante el Thunder por 130-110. “Cada noche puede ser diferente, pero todos entendemos el aspecto de equipo. Si uno de nosotros tiene la mano caliente, el balón tiene que ir hacia él”.

Wembanyama: talento, magnetismo y liderazgo

Tras superar una lesión en la pantorrilla que lo dejó fuera durante 12 encuentros, Wembanyama ha regresado con fuerza y también con creatividad. En su mente no solo está jugar bien, sino transformar la experiencia de los aficionados.

En el último partido en casa, presentó una nueva tradición que trabajó junto con su grupo de fans, los San Antonio Jackals: después del partido, tomó un micrófono y un tambor gigante, y lideró una coreografía interactiva con todo el estadio. “Fue fenomenal”, dijo Harrison Barnes. “Puede tener futuro en marketing. Lo que logró con la afición fue increíble”.

Este tipo de conexiones no es común en jugadores tan jóvenes. Con apenas 21 años, Wemby ya entiende que el espectáculo también vive fuera de la duela.

Un estilo de juego moderno y peligroso

Los Spurs se encuentran entre los equipos más eficientes ofensivamente durante los últimos 15 encuentros. Gracias al ritmo elevado del entrenador Mitch Johnson y una mezcla entre juventud, versatilidad y experiencia, han logrado ser impredecibles.

  • Keldon Johnson promedia 21.7 puntos en diciembre.
  • Stephon Castle ha dado el salto con 17.9 puntos, 5.3 asistencias y defensa de élite contra exteriores rivales.
  • Harrison Barnes aporta veteranía con 15 puntos y 6 rebotes por noche.

Mientras tanto, Wembanyama, incluso viniendo desde la banca hasta hace unos días, está promediando 19.5 puntos, 10.2 rebotes y 2.8 tapones por encuentro desde su regreso. Su impacto defensivo sigue siendo digno de consideración para Jugador Defensivo del Año.

¿Es el Thunder su nuevo rival?

En tan solo 11 días, los Spurs han vencido dos veces al Oklahoma City Thunder, actual líder de la Conferencia Oeste. A pesar de ello, el entrenador Mitch Johnson fue mesurado:

“No lo veo como una rivalidad naciente. Ellos ganaron 16 partidos en playoffs para ser campeones. Nosotros estamos intentando construir algo.”

Sin embargo, no deja de llamar la atención que San Antonio haya remontado y dominado en el último cuarto de su más reciente victoria directa contra el Thunder. Con un parcial de 43-28 en el cuarto periodo, reafirmaron que no temen a nadie, ni siquiera al actual campeón.

La cultura Spurs: la clave del milagro

La organización de los San Antonio Spurs ha sido históricamente conservadora, centrada en el desarrollo de talento y formada sobre el fundamento del trabajo colectivo. Desde Gregg Popovich hasta Becky Hammon o Mitch Johnson, la mano del sistema Spurs sigue presente.

Por eso, no sorprende que ahora, cuando la franquicia empieza a resurgir, lo haga con fundamentos sólidos: defensa, movimiento de balón y ejecución. No tienen aún una megaestrella del calibre de Tim Duncan o Kawhi Leonard, pero Wemby promete estar en camino a esa grandeza, y lo hace con un estilo singular.

Una base sólida para un futuro ilusionante

Entre jóvenes como Castle, Malakhi Branham, Julian Champagnie y veteranos como Barnes o Zach Collins, se vislumbra un núcleo variado, funcional y con mentalidad ganadora. Si la salud acompaña, podrían terminar la presente campaña entre los primeros cinco del Oeste, algo impensable hace tan solo unos meses.

Su actual récord, 18-12, representa una mejora tangible respecto al pasado reciente. En la Conferencia Oeste, se encuentran a solo 3.5 juegos del liderazgo y lucen como un equipo que pocos querrán enfrentar en playoffs.

¿Renacimiento o llamarada de paja?

La pregunta ahora es si esta versión de los Spurs tiene la continuidad necesaria para sostener el nivel de excelencia. Con un calendario complicado en enero y rivales como los Clippers, Warriors y Nuggets esperándolos, se pondrá a prueba lo genuino de este despertar.

Pero, más allá del corto plazo, lo que ilusiona es que San Antonio ha encontrado esperanza, identidad y motivación. Y gran parte de eso es gracias a su joven gigante, un francés nacido en Le Chesnay pero que ha adoptado a los texanos como su nuevo pueblo.

Lo mejor es que podemos ser aún mucho mejores”, dijo Wembanyama tras la última victoria. Y si tiene razón, quizás los Spurs estén escribiendo el prólogo de una nueva dinastía.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press