Dak Prescott y el orgullo de evitar una temporada perdedora con los Cowboys

Aunque Dallas quedó fuera de los playoffs, su mariscal estrella quiere cerrar con dignidad una campaña llena de altibajos

Un cierre con sentido: el peso simbólico del 8-8-1

En el mundo de la NFL, donde los títulos y las estadísticas mandan, podría parecer insignificante cerrar una temporada con un récord de 8-8-1 o uno de 7-9-1 cuando no hay playoffs a la vista. Pero para Dak Prescott y muchos jugadores de los Dallas Cowboys, esa única victoria más representa mucho más que un simple número.

Gran diferencia”, dijo Prescott cuando se le preguntó sobre la posibilidad de terminar con 8-8-1. “Mucho orgullo. Nunca he tenido, en toda mi carrera, una temporada por debajo de .500. Así que ese empate va a ayudar bastante”.

Un histórico que quiere mantener la dignidad

En efecto, Prescott nunca ha terminado una campaña con récord negativo desde su época universitaria. Aunque los Cowboys han estado plagados de inconsistencias en 2025, con un actual 7-8-1, el quarterback ve en la última jornada una oportunidad para rescatar la campaña del olvido.

Históricamente, Dallas no ha tenido temporadas consecutivas con récord negativo desde 2000-2002, cuando el hoy olvidado Dave Campo dirigía al equipo. Aquellos años fueron de reconstrucción. Esta vez, lo son de duda y transición.

Dudas sobre su participación — pero él quiere jugar

Prescott, quien enfrentó seis capturas en el partido de Navidad contra Washington, dejó entrever que entiende los riesgos de jugar en partidos sin implicaciones de postemporada. “Entiendo las razones para quizá no jugar. Y si esa es la decisión, lo respetaré”, comentó. Pero, igual de claro, dejó saber su deseo: él siente pasión por jugar y quiere cerrar en el campo.

Brian Schottenheimer: una oportunidad personal

El nuevo entrenador jefe de los Cowboys, Brian Schottenheimer, está en su primer año en el cargo tras más de 25 años como asistente en la NFL. Para él, también existe un incentivo adicional de terminar con una victoria ante los New York Giants y evitar un segundo año perdedor consecutivo, algo que podría afectar la percepción de su gestión entre los aficionados y directivos.

Además, tras la salida de Mike McCarthy el año anterior tras un decepcionante 7-10, Schottenheimer enfrenta su propia presión de mostrar que puede liderar al equipo a un rumbo más estable.

Presiones internas: la salud de Dak y el entorno de los Cowboys

Cada vez que Prescott besa el césped, el corazón de Jerry Jones —dueño del equipo— y del resto de la fanaticada texana se acelera. El quarterback es la piedra angular del equipo. Ya se perdió la segunda mitad del año pasado por un desgarro en el tendón de la corva.

Por supuesto que no quiero que lo golpeen seis veces”, dijo Schottenheimer, quien además se mostró preocupado por la vulnerabilidad que mostró la línea ofensiva.

Malik Davis se luce en la carrera

Uno de los puntos altos del partido navideño fue la actuación de Malik Davis, corriendo para 103 yardas en 20 intentos, más del doble de su mejor marca previa en la NFL. Davis emergió como una solución inesperada ante la molestia física del corredor titular Javonte Williams, quien se resintió en el partido.

Con su primer juego de más de 100 yardas, Davis ayudó a los Cowboys a registrar 211 yardas por tierra, su mejor desempeño terrestre del año.

Problemas persistentes en la zona roja

Pese a la victoria, los Cowboys enfrentan serias dificultades para anotar en el segundo tiempo. No han conseguido un solo touchdown en las segundas mitades desde el 4 de diciembre, cuando cayeron 44-30 ante los Detroit Lions.

En los últimos tres partidos, sólo han entrado tres veces a la zona de anotación en las segundas mitades, una estadística preocupante que habla de ajustes ofensivos deficientes.

Turpin recuerda su valor

KaVontae Turpin, quien fue All-Pro como regresador en 2024, no estaba brillando en esta campaña. Pero en el partido del 25 de diciembre, conectó una recepción de touchdown de 86 yardas, la más larga de toda la jornada navideña de la NFL. Su velocidad sigue siendo un arma letal si se le sabe utilizar.

Jugadores con proyección y en declive

  • Sube: Malik Davis y Turpin dejaron gratas impresiones.
  • Baja: Logan Wilson, linebacker adquirido a mitad de temporada, estuvo activo pero no jugó. Kenneth Murray se perfila como titular, pero tampoco brilló.

Lesiones que preocupan

El ala cerrada Jake Ferguson salió por una lesión en la pantorrilla luego de una espectacular recepción para touchdown. También hay preocupación por las numerosas conmociones cerebrales en el equipo, con el córner novato Shavon Revel como el más reciente caso.

Datos curiosos que ilustran la intensidad del juego

  • 87 jugadas ofensivas ejecutaron los Cowboys ante Washington, su mayor cantidad en un partido desde 2018.
  • 211 yardas terrestres: la primera vez en toda la temporada que superan las 200 por tierra.

Lo que queda en juego

Los Cowboys visitarán a los New York Giants para cerrar su temporada. Curiosamente, ambas franquicias terminaron 6-10 en 2020 después de que los Giants vencieran a Dallas en la jornada final por 23-19. Aquel año también tuvo una división débil, con Washington coronándose campeón de la NFC Este con un mediocre 7-9.

Prescott se perdió los últimos 11 juegos de 2020 por la espeluznante fractura sufrida precisamente frente a los Giants. Para él, el duelo de este año tiene un sabor especial, incluso con el equipo eliminado.

Este no es un partido de playoffs, ni siquiera un juego por el “honor” divisional. Pero en una liga que mide cada detalle, terminar .500 o por debajo significa algo... especialmente para un hombre como Dak Prescott, capitán de campo y del orgullo tejano.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press