Jean-Louis Gasset: El legado eterno de un caballero del fútbol africano

Entre la gloria y la amargura: cómo el técnico francés impulsó a Costa de Marfil al título continental antes de su trágica partida

Jean-Louis Gasset, el hombre que alguna vez llevó la batuta en equipos de élite en Francia y fue pieza clave en la sorpresiva victoria de Costa de Marfil en la Copa Africana de Naciones (CAN) 2023, nos dejó a la edad de 72 años. Su muerte marca el fin de una era para muchos aficionados del fútbol europeo y africano, pero también es una oportunidad para homenajear el legado de un entrenador marcado por la pasión, el profesionalismo y una paradoja deportiva tan cruel como hermosa.

El arquitecto silencioso de la victoria marfileña

Cuando Jean-Louis Gasset fue nombrado entrenador de la selección nacional de Costa de Marfil en 2022, pocos imaginaban el papel crucial que desempeñaría en lo que sería una de las campañas más memorables del fútbol africano contemporáneo. Aunque su salida de la selección ocurrió en circunstancias dolorosas —fue despedido durante el transcurso del torneo en su propio país anfitrión—, su influencia y contribución técnica fueron fundamentales para que los 'Elefantes' terminaran alzando el trofeo continental meses después.

Su mandato al frente del equipo nacional contribuyó decisivamente al éxito de los Elefantes”, declaró la Federación Marfileña de Fútbol, reconociendo el trabajo del francés incluso después de su polémica destitución.

Una carrera formada en la cuna del fútbol francés

Gasset no era ningún desconocido en el panorama del fútbol europeo. Hijo de Bernard Gasset, uno de los fundadores del club Montpellier HSC, Jean-Louis se formó como futbolista dentro de esta institución antes de iniciarse como entrenador. Su carrera como técnico fue extensa y notable, incluyendo pasos por clubes emblemáticos como Montpellier, Saint-Étienne y el Olympique de Marsella. Incluso tuvo tres etapas distintas dirigiendo a Montpellier, la última de ellas de octubre de 2024 a abril de 2025.

Su estilo sobrio contrastaba con entrenadores más mediáticos, pero su capacidad para generar vínculos estrechos con sus jugadores y entender las dinámicas colectivas lo convirtieron en un líder respetado. Su experiencia también fue clave para que la Costa de Marfil pasara de ser un conjunto desorientado a un equipo competitivo.

La dura caída en casa y la sorpresiva reivindicación

La Copa Africana de Naciones 2023 se celebró en Costa de Marfil, y la presión para que el país tuviera un papel destacado era inmensa. Sin embargo, tras una fase de grupos decepcionante, en la que el equipo no logró clasificar directamente como uno de los dos primeros, Gasset fue cesado.

Fue un giro cruel del destino: un técnico sacrificado por no cumplir con las expectativas inmediatas pero cuya planificación y método sentaron las bases para la remontada que encabezó su asistente y sucesor, Emerse Faé. Bajo la tutela de Faé, el cuadro marfileño relanzó su torneo en los octavos y eventualmente se coronó campeón, con muchos jugadores destacando que el sistema que ejecutaban era el mismo que Gasset había establecido.

“Jean-Louis nos enseñó a creer en nosotros y a jugar como una familia. Este título es también suyo,” dijo el defensor Serge Aurier tras levantar el trofeo.

Una vida dedicada al balón

Gasset fue un técnico de la escuela clásica, de los que creen en el trabajo diario por encima del espectáculo mediático. Pese a haber trabajado con estrellas como Zlatan Ibrahimović durante su etapa como asistente de Laurent Blanc en el París Saint-Germain, nunca permitió que la fama eclipsara su sentido de equipo.

Según la base de datos del sitio especializado Transfermarkt, dirigió más de 400 partidos como técnico en clubes profesionales, obteniendo una media de 1.43 puntos por partido durante su carrera. No fue un técnico de grandes títulos, pero sí un hacedor de proyectos, alguien a quien se recurría cuando hacía falta reconstruir desde la base.

Una Copa Africana marcada por tragedias y heroísmos

La edición 2023 de la Copa Africana de Naciones pasará a la historia no solo por el triunfo sorpresivo de Costa de Marfil, sino también por las historias paralelas que capturaron la atención global. Una de ellas fue la actuación del egipcio Mohamed Salah, quien con goles decisivos lideró a los faraones a la fase de eliminación directa.

En el encuentro crucial ante Sudáfrica, Salah anotó el gol de penalti que llevó a Egipto a la siguiente ronda, a pesar de que su equipo jugaba con diez hombres y que los sudafricanos reclamaron una mano en el área que podría haber cambiado el resultado. Aunque la polémica fue grande, Salah mantuvo la calma y el profesionalismo, tal como lo hizo Gasset durante su carrera.

Una generación que marcó a África

Hay una clara corriente de técnicos europeos que han enamorado a la escena internacional guiando a selecciones africanas con éxito. Claude Le Roy, Hervé Renard y ahora Jean-Louis Gasset formaron parte de ese linaje de entrenadores que entendieron no solo el juego, sino también las complejidades socioemocionales inherentes al fútbol en África.

El triunfo marfileño de 2023 evoca otras gestas históricas, como la consecución del título por parte de Zambia en 2012, justo después del fatídico accidente aéreo que sacudió los cimientos del fútbol de ese país. Ambas victorias comparten el rasgo del drama: nacer de la adversidad para ser elevadas al nivel de epopeya.

La paradoja inmortal

Jean-Louis Gasset fue despedido el mismo día que Costa de Marfil logró colarse en la siguiente ronda gracias a una carambola de resultados. En ese momento se pensó que había fracasado. Hoy, con distancia y perspectiva, se reconoce que su salida fue el punto de inflexión para que el equipo tomara impulso.

Su historia recuerda a la del entrenador de Grecia en 2004, Otto Rehhagel, quien fue criticado por su estilo conservador, pero que terminó ganando la Eurocopa contra todo pronóstico. Gasset no estuvo en el banquillo en la final, pero su sombra protectora cubría cada jugada, cada estrategia, cada minuto de tensión.

El adiós a un caballero del fútbol

Con la muerte de Gasset, el fútbol francés e internacional pierde a un estratega meticuloso, a un mentor de generaciones y a un hombre de principios. Uno de sus exjugadores en el Montpellier, Rémy Cabella, lo describió como “un padre más que un entrenador”. Las redes sociales se llenaron de homenajes y mensajes de condolencias, tanto desde Francia como desde África.

Jean-Louis Gasset fallece justo en el momento en que los actuales campeones de África, liderados ahora por Emerse Faé, defienden su título en Marruecos. Será difícil para ese plantel —y para toda la afición— no pensar en el hombre que construyó el sueño poco antes de partir.

Quedan sus enseñanzas, su humildad y, sobre todo, su legado en forma de campeonato. Porque incluso cuando el mundo parecía virarle el rostro, Gasset enseñó que hay formas silenciosas de vencer. Y para cualquier amante del fútbol, eso es inmortalidad.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press