Los Steelers de Rodgers se preparan para arrasar en la AFC Norte (y la NFL lo sabe)

Con el título divisional al alcance, la leyenda Aaron Rodgers lidera a unos Steelers decididos, mientras que Myles Garrett amenaza con hacer historia defensiva.

Steelers y un panorama prometedor

El final de la temporada regular de la NFL se acerca, y entre los equipos más emocionantes del cierre está sin duda los Pittsburgh Steelers. Con una racha de tres victorias consecutivas, un récord de 9-6 y una posibilidad tangible de sellar el título de la AFC Norte, todo parece alinearse para que su mariscal de campo estrella Aaron Rodgers sume aún más gloria a su ilustre carrera.

Camino al título: ¿depende solo de ellos?

La fórmula es sencilla: si los Green Bay Packers —el antiguo equipo de Rodgers— derrotan a los Baltimore Ravens, los Steelers asegurarán el título divisional automáticamente, incluso antes de saltar al campo contra los Cleveland Browns (3-12). Eso convertiría el duelo del domingo en un mero trámite estadístico. Pero Rodgers no compra esa lectura:

“Estoy preparándome para jugar y emocionado por jugar”, aseguró el veterano mariscal.

Rodgers, quien ha sido presionado apenas el 21,9% de sus intentos de pase (el porcentaje más bajo de la NFL), sigue demostrando que su capacidad para leer defensas y lanzar con velocidad —2,63 segundos en promedio— sigue siendo de élite.

Rodgers, el legado divisional y las marcas históricas

Si los Steelers ganan la AFC Norte este año, Rodgers igualará a Joe Montana con nueve títulos de división, solo por detrás de Peyton Manning (12) y el imbatible Tom Brady (19). Un logro que confirma la capacidad del ex Packer para adaptarse y liderar incluso en un nuevo entorno competitivo.

El récord que persigue Myles Garrett

Pero los Browns también tienen motivos para jugar con intensidad. Su joya defensiva, Myles Garrett, está a solo media captura de convertirse en el rey solitario de sacks en una temporada de la NFL. Con sus 22 sacks igualó el récord de Michael Strahan y T.J. Watt (22,5), y tiene en la mira hacer historia ante uno de los mariscales más célebres de la liga:

“Sacar a Rodgers me pondría en compañía legendaria, sería una foto para colgar en la pared”, dijo Garrett.

Una ofensiva sin estrellas, pero con profundidad

Los Steelers tendrán que afrontar los últimos dos partidos de temporada sin su receptor principal, DK Metcalf, suspendido tras un altercado con un aficionado. Aunque sus números fueron discretos este año (850 yardas y 59 recepciones), su ausencia le abre la puerta a otras piezas ofensivas. Jugadores como Adam Thielen y Marquez Valdes-Scantling ahora serán más protagonistas.

La ofensiva de Pittsburgh se ha caracterizado por su variedad: 11 jugadores distintos han atrapado pases de touchdown este año, una marca que los ubica como líderes conjuntos en la liga en ese rubro.

Una dupla poderosa en el backfield

Jaylen Warren y Kenneth Gainwell han sido una de las sorpresas más agradables de esta temporada. Los corredores acumulan más de 2,000 yardas desde la línea de golpeo y 15 touchdowns combinados. Su química refleja un enfoque de equipo completamente altruista dentro del esquema ofensivo de Arthur Smith.

“Ambos entienden su rol y se celebran mutuamente. Eso se contagia”, comentó el coordinador ofensivo.

Una defensa que depende pero resiste

La ausencia de T.J. Watt, quien se pierde su tercer juego seguido por una cirugía pulmonar, no ha reducido el ímpetu de la defensiva. Pero las esperanzas de frenar a Garrett recaen también en el interior de la línea ofensiva de Pittsburgh, que ha protegido excelentemente a Rodgers toda la campaña.

El drama ofensivo de Cleveland

Del lado de los Browns, la situación es más complicada. El mariscal novato Shedeur Sanders estará a los controles sin su corredor estrella Quinshon Judkins y posiblemente sin su principal receptor, el ala cerrada Harold Fannin, quien arrastra una lesión inguinal. Fannin lidera entre los novatos como receptor (70 atrapadas) y es una pieza central para el equilibrio ofensivo del equipo.

Tampa Bay, Miami y los partidos que importan

Aunque el foco está en Pittsburgh, otros equipos también viven momentos claves. Tampa Bay Buccaneers (7-8) y Miami Dolphins (6-9) se enfrentan esta semana en otro duelo con implicancias de postemporada. Los Bucs lideran la serie histórica 7-5 y llegan motivados, pese a una derrota reciente ante Carolina.

Mike Evans volvió hace dos juegos tras una grave lesión y aún mantiene vivas algunas estadísticas interesantes: con 163 yardas en dos juegos, se perfila como amenaza para una defensa de Miami debilitada.

Mientras tanto, los Dolphins sueñan con la consolidación del novato Quinn Ewers, quien pasó para 260 yardas la semana pasada en su debut como titular. El reto será grande ante Tampa, pero su temple promete emociones.

La resurrección de los Patriots

En otro frente, los New England Patriots también reescriben su historia reciente con un impresionante 12-3 y el primer boleto a postemporada desde 2021. Su joven quarterback, Drake Maye, apunta alto y ya suena como candidato a MVP con un 70,9% de efectividad en sus pases y casi 4,000 yardas aéreas.

“Ganar el Super Bowl es la meta. Los premios individuales están bien, pero prefiero ganar”, dijo Maye.

Jets: entre la reconstrucción y los récords negativos

Los New York Jets tienen pocas alegrías para compartir. Con 3-12, aún no han interceptado un solo pase en toda la temporada, estableciendo un récord negativo histórico. El mariscal novato Brady Cook suma 6 intercepciones y 17 capturas en solo tres juegos, reflejo de un equipo sin dirección clara en la ofensiva.

Aun así, su entrenador Aaron Glenn insiste en que el fin de temporada es una oportunidad de cimentar cultura. “No vamos a rendirnos, jugaremos duro ante Patriots y Bills”, enfatizó.

Una postemporada que asoma emocionante

Entre récords personales, suspensiones inesperadas, nuevas estrellas emergentes y franquicias en ascenso o decadencia, la NFL nos regala un cierre de temporada absolutamente fascinante. Rodgers quiere agrandar su legado. Garrett quiere hacer historia. Y todos los demás buscan su hueco en la conversación.

Ya se huele enero, y eso solo significa una cosa: se viene lo mejor del fútbol americano.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press