¿Se desmoronan los Packers otra vez? Alarmas encendidas en Green Bay

Tras una nueva caída y con la defensiva terrestre en crisis, los Packers enfrentan un futuro incierto en los playoffs de la NFL

El déjà vu de los Packers: mismo libreto, diferente temporada

Los Green Bay Packers están en llamas... y no precisamente por su poder ofensivo. Por segundo año consecutivo, la franquicia dirigida por Matt LaFleur parece dirigirse hacia una eliminación temprana en playoffs. ¿La razón principal? Una defensa terrestre que ha colapsado en el peor momento posible.

El pasado fin de semana, los Packers sufrieron una paliza de 41-24 ante los Baltimore Ravens. Lo más alarmante no fue el marcador, sino las cifras del corredor Derrick Henry, quien se dio un festín en Lambeau Field con 216 yardas y 4 touchdowns. Esa actuación rompió récords y destapó una herida que parecía cerrada desde el inicio de la temporada: los problemas crónicos para detener la carrera.

Una tendencia que se repite: colapsos en diciembre

La historia no miente. En la temporada 2024, Green Bay cerró con dos derrotas consecutivas y cayó en la ronda de comodines ante los Philadelphia Eagles, quienes más tarde levantarían el trofeo Vince Lombardi. Este año, con un récord de 9-6-1, los Packers ocupan nuevamente el último puesto de clasificación en la NFC. Y lo peor: acumulan tres derrotas al hilo.

Este patrón en diciembre preocupa a los fanáticos. Green Bay luce como un equipo competitivo en septiembre y octubre, sólido en noviembre, pero que se descompone en el último mes del año. El "equipo de enero" parece estar atrapado en una dimensión alterna, una espiral cada vez más incierta y frustrante.

El corazón de la debacle: la defensa terrestre

Durante gran parte de la temporada, la defensa terrestre de los Packers se ubicó en el top 10 de la liga. No obstante, todo cambió tras las lesiones de dos piezas clave: los linieros defensivos Micah Parsons (ligamento cruzado anterior) y Devonte Wyatt (lesión de tobillo).

No podemos volver a ponernos en esa situación. Si lo hacemos, será la misma historia otra vez”, declaró LaFleur el domingo tras la derrota. Su tono fue el de un entrenador que reconoce los síntomas, pero que aún busca la cura.

Desde la lesión de Wyatt en Acción de Gracias y la de Parsons a mediados de diciembre, la defensa de Green Bay ha caído en picada. Contra Chicago permitieron 150 yardas terrestres. Una semana después, Henry destrozó cualquier plan defensivo con su histórico desempeño.

Las cifras que explican el desastre

  • En los últimos 12 drives defensivos, los Packers permitieron 7 touchdowns y 4 goles de campo. Solo forzaron un despeje.
  • Solo han logrado una captura de mariscal de campo en sus últimos tres encuentros.
  • Permiten un promedio de 283.7 yardas terrestres por partido en su actual racha de derrotas.

Estos números son demoledores y hacen evidente que sin una revitalización inmediata en defensa, el futuro en postemporada podría ser de apenas un capítulo más.

Lo poco que se salva: la ofensiva ilusiona

Curiosamente, la ofensiva de los Packers ha mostrado señales de vida. Un dato insólito: no han tenido un solo despeje en sus dos últimos partidos. Sin embargo, mover el balón no sirve de nada si tu defensa permite puntos en casi cada serie rival.

Una de las grandes sorpresas fue el quarterback suplente Malik Willis, quien jugó en lugar de Jordan Love (en protocolo de conmoción) y brilló con 288 yardas, un pase de touchdown y 60 yardas por tierra con dos anotaciones. ¿Podría Green Bay haber encontrado una opción seria para el futuro cercano?

Sube y baja en el rendimiento de jugadores

Destacados:

  • Malik Willis: 18 de 21 pases completados, lució maduro y explosivo.
  • Christian Watson: 5 recepciones y 113 yardas, tercera mejor marca de su carrera.

Decepcionantes:

  • CB Carrington Valentine: Cometió múltiples errores y fue relegado al banco.
  • DL Rashan Gary: 9 partidos consecutivos sin capturas tras haber empezado la temporada con 7.5

La enfermería rebosa: un equipo golpeado físicamente

Además de las crisis defensiva, los Packers enfrentan una oleada de lesiones que exponen su fragilidad:

  • Fuera por el resto de la temporada: Kamal Hadden (tobillo), Jordon Riley (tendón de Aquiles).
  • Lesionados recientes: Nate Hobbs (rodilla), Zayne Anderson (tobillo), Dontayvion Wicks (conmoción).
  • No jugaron ante Baltimore: Zach Tom (espalda/rodilla), Savion Williams (pie).

¿Qué se necesita para cambiar el guion?

Para evitar repetir el desastroso guion de 2024, los Packers deben, de manera urgente:

  1. Reforzar su línea defensiva: Pocos equipos sobreviven en enero si permiten más de 200 yardas terrestres por partido. Se necesita mayor presión interior y disciplina táctica.
  2. Generar entregas de balón: Green Bay no ha forzado intercambios en tres juegos. Sin robos, el margen de error se reduce considerablemente.
  3. Valorar la rotación defensiva: Con tantas lesiones, es imprescindible dosificar esfuerzos y utilizar esquemas flexibles.
  4. Elevar a la ofensiva como escudo: Si la defensa no responde, el ataque tendrá que entrar en modo "shootout" y buscar cada juego en el toma y daca.

¿Renunciar o revolucionar?

Muchos seguidores ya se preguntan si LaFleur ha alcanzado su techo como entrenador. Con un récord sobresaliente en temporada regular (52-26 en sus primeras cuatro campañas), pero actuaciones decepcionantes en playoffs, su legado empieza a dividir opiniones.

El gran reto del técnico será motivar a un vestuario golpeado física y emocionalmente para el cierre de temporada contra Minnesota, sabiendo que ya no hay nada en juego más allá del orgullo… y el momentum de cara al juego de comodines.

¿Una oportunidad para redención?

Cerrarán la campaña en Minnesota y su destino de playoffs ya está definido (semilla #7). Todo indica que Matt LaFleur podría reservar titulares para ese encuentro. ¿Valdrá la pena arriesgar a jugadores clave para recuperar ritmo o se optará por el descanso?

Muchos fanáticos aún creen que si Jordan Love regresa al 100% y la defensa logra una sacudida moral, Green Bay podría ser el caballo negro de la NFC. Pero hoy por hoy, las estadísticas, las sensaciones y la historia apuntan a otro amargo enero en Wisconsin.

La última llamada de auxilio

Como dijo el propio LaFleur: “Esto no puede repetirse. Si no aprendemos, será la misma canción y baile.” El problema es que, por ahora, parece estar sonando la misma melodía desafinada de años anteriores.

¿Podrán los Packers recuperar su identidad ganadora a tiempo o ya es demasiado tarde?

Este artículo fue redactado con información de Associated Press