Derrick Henry y Malik Willis iluminan Lambeau Field mientras los Ravens siguen vivos

Una actuación histórica de Derrick Henry y la sangre fría de Malik Willis mantienen a los Ravens en la pelea por los playoffs, mientras los Packers se hunden entre lesiones y frustración.

Un sábado por la noche inolvidable en Lambeau Field

Lambeau Field ha sido testigo de muchas noches únicas a lo largo de la historia de la NFL, pero lo vivido este sábado 27 de diciembre de 2025 quedará grabado como una de las gestas más demenciales en la carrera de Derrick Henry y un momento de reivindicación para Malik Willis.

En un duelo vital para las aspiraciones de playoffs de los Baltimore Ravens, Henry realizó una de las mejores actuaciones de su carrera —y eso es mucho decir— mientras que Willis puso su nombre en el mapa como posible titular a futuro. Esta masterclass de poder ofensivo terminó con una contundente victoria de los Ravens por 41-24 sobre unos Green Bay Packers plagados de bajas.

Derrick Henry, la bestia inmortal

Cuando Derrick Henry corre con el balón, es fácil olvidar que estamos en una liga moderna donde todo parece girar alrededor del pase. Ante los Packers, el veterano running back lució como si estuviera jugando en otra dimensión: 216 yardas por tierra, cuatro touchdowns y 36 acarreos. Sí, a sus 31 años, impuso el ritmo del partido como si fuera el Henry de 25.

Esta marca no solo es la mejor cifra de su temporada, sino que representa un nuevo récord para la mayor cantidad de yardas por un jugador visitante en la historia del legendario Lambeau Field. Pero eso no es todo:

  • Es su séptimo partido con más de 200 yardas terrestres, superando a leyendas como Adrian Peterson y O.J. Simpson (6 cada uno).
  • Con este encuentro, alcanzó los 12,892 yardas en su carrera, superando a Tony Dorsett para ocupar el décimo lugar en la lista histórica de la NFL.
  • Sus 122 touchdowns por tierra lo colocan en el cuarto lugar de todos los tiempos, por delante del propio Adrian Peterson.

El propio John Harbaugh, entrenador de los Ravens, no contuvo su entusiasmo: “Es una de las actuaciones más impresionantes que he visto en mi vida”.

Una respuesta definitiva después del fracaso ante los Patriots

Lo paradójico de todo esto es que Henry venía de una semana en la que fue inexplicablemente marginado en momentos clave en la derrota frente a Nueva Inglaterra. Aquella debacle puso en jaque las aspiraciones de Baltimore, lo que obligaba a los cuervos a ganar en Lambeau sí o sí y esperar una derrota de los Steelers para seguir con vida.

Y Henry no dejó escapar la oportunidad. Anotó en tres de las primeras cinco posesiones de los Ravens, cerró con un touchdown demoledor de 25 yardas en el último cuarto y se convirtió así en el primero en registrar al menos 200 yardas y cuatro anotaciones por tierra en un juego desde Raheem Mostert en el Campeonato de la NFC de 2020.

Malik Willis, el héroe inesperado de los Packers

El foco del partido era Henry, pero el otro gran protagonista fue un mariscal de campo que llegó al duelo como reemplazo de emergencia: Malik Willis. Con Jordan Love en protocolo de conmoción y aunque lidiaba con molestias en el hombro derecho, Willis sorprendió con una de las mejores actuaciones de su joven carrera:

  • 18 de 21 en pases completos
  • 288 yardas aéreas
  • Un touchdown por pase
  • 60 yardas y 2 touchdowns por tierra

Fue una demostración de versatilidad, temple y madurez. Al ser cuestionado sobre su lesión, Willis respondió con tranquilidad: “Solo fue un tirón. Estaba dolorido, pero quería dar lo mejor por mi equipo.”

Willis, quien entrará a la agencia libre en 2026, deja claro que merece otra oportunidad como titular en la NFL. Kyle Van Noy lo expresó sin rodeos: “Debería tener la oportunidad de liderar un equipo. Cada vez que ha jugado, ha rendido.”

Packers, de la cima a las dudas

La derrota ante los Ravens significó la tercera consecutiva para Green Bay, que a pesar de tener asegurado su pase a playoffs, llega sin impulso alguno a la última semana de temporada regular. Pese a que no despejaron el balón una sola vez en el partido, como tampoco lo hicieron la semana anterior, salieron derrotados otra vez, algo que solamente había pasado a seis equipos en la historia de la NFL, todos con récords perfectos en esos juegos (12-0).

El entrenador Matt LaFleur lo dejó claro: “Fue una noche aplastante. Baltimore dominó en todas las facetas. No es aceptable.”

El infierno de las lesiones

Los Packers no solo perdieron el partido, también dejaron el alma (y el cuerpo) en el campo. Las lesiones siguen diezmando al equipo:

  • Zayne Anderson (tobillo)
  • Jordon Riley (tendón de Aquiles)
  • Kamal Hadden (tobillo)
  • Nate Hobbs (rodilla)
  • Dontayvion Wicks (evaluación por conmoción)

Además, no contaron con figuras clave como Micah Parsons, Tucker Kraft, Devonte Wyatt o Elgton Jenkins, todos fuera por lesión de larga duración.

¿Qué sigue para Ravens y Packers?

Los Ravens visitarán a los Pittsburgh Steelers en el último duelo de temporada regular, con la esperanza de que una derrota de los Steelers esta semana les permita jugarse el título divisional en la Semana 18. Mientras tanto, los Packers enfrentan a los Minnesota Vikings, ya sin chances de conquistar la NFC North tras la coronación de los Chicago Bears.

El cierre de temporada se torna crítico para ambos equipos. Baltimore puede todavía soñar en grande; Green Bay necesita mitigar el caos y recuperar la confianza.

Nota para la historia

Lo vivido en este encuentro no fue solo un espectáculo deportivo, fue un choque de narrativas inesperadas: el renacer del “King” Henry cuando muchos lo daban por acabado, y la irrupción de Malik Willis, quien con aplomo y determinación levantó a unos Packers que agonizaban sobre su propio césped.

La NFL, una vez más, demuestra que ninguna historia está escrita hasta el pitido final, y que la voluntad puede más que cualquier guión previo.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press