Ja'Marr Chase rompe la sequía de touchdowns y prende fuego a los Bengals en su lucha por playoffs
El receptor estrella de Cincinnati vuelve a brillar tras dos meses en blanco, y reactiva las esperanzas de su equipo con una victoria clave ante Arizona
Una esperada resurrección ofensiva
Durante más de dos meses, Ja'Marr Chase había estado completamente ausente en el marcador de anotaciones. Para un receptor de su calibre –novato del año ofensivo en 2021 y tres veces Pro Bowl–, la sequía no solo era inusual, sino preocupante para los Cincinnati Bengals en su lucha por mantenerse con vida en la competitiva AFC.
Sin embargo, en la victoria aplastante 37-14 contra los Arizona Cardinals, Chase rompió la mala racha de la mejor manera: anotó dos touchdowns y demostró, con sólo 60 yardas en 7 recepciones, por qué sigue siendo uno de los receptores más letales de la NFL.
Un dato histórico que confirma su consistencia
Puede que sus números no hayan sido apabullantes en este partido, pero Chase logró una hazaña estadística al alcance de pocos. Con sus dos recepciones de anotación, se convirtió en el primer jugador en la historia de la NFL en registrar al menos 80 recepciones, 1000 yardas y 7 touchdowns en cada una de sus primeras cinco temporadas.
“No sabía de la sequía hasta que Tee (Higgins) me lo mencionó durante el juego anterior,” reconoció el head coach Zac Taylor. “Pero lo teníamos claro: Chase siempre puede marcar la diferencia”.
El alivio de volver al end zone
La primera anotación llegó en el segundo cuarto, cuando Chase tomó un bubble screen cerca de la banda izquierda. Había varios defensores de Arizona acercándose rápidamente, pero un elegante juke, un giro y pura aceleración lo catapultaron hacia la zona prometida.
La celebración fue con un spike potente: “No sabía qué iba a hacer al anotar,” confesó Chase. “Eso demuestra cuánto tiempo llevaba sin entrar al end zone”.
El segundo touchdown se produjo en el tercer cuarto. Esta vez, el mérito fue también del diseño ofensivo de los Bengals, que emparejó a Chase contra Darren Hall, un cornerback que ha pasado gran parte del año en el escuadrón de práctica. Chase, con una ruta slant de apenas ocho yardas, creó una separación instantánea para ampliar la ventaja.
El contexto: un cambio vital para una ofensiva apagada
Los Bengals, que comenzaron la temporada con inconsistencia ofensiva, parecen haber encontrado ritmo en el momento justo. Este ha sido el segundo partido consecutivo en el que su ataque se muestra intratable. Para Chase, el renacer ofensivo no es una sorpresa:
“Esto es lo que esperábamos desde el inicio. No arrancó como queríamos, pero sabemos de lo que somos capaces. Solo necesitamos seguir ejecutando.”
Una temporada de altibajos y una suspensión incómoda
En el medio de su prolongada sequía, Chase también estuvo envuelto en controversias. Se perdió un juego luego de ser suspendido por escupir al cornerback de los Steelers, Jalen Ramsey, un acto que no solo le costó una fecha, sino también la crítica pública.
A pesar de todo, continúa siendo el pilar ofensivo del equipo, especialmente tras las lesiones que afectaron a otros titulares como Joe Burrow. Esta temporada, Chase ha tenido que adaptarse a múltiples quarterbacks, pero ha mantenido la concentración y el liderazgo en el vestuario.
El momento justo para despertar
La actuación de Chase no solo revitaliza sus estadísticas personales, sino también impulsa las posibilidades de playoff de los Bengals. Actualmente, Cincinnati pelea ferozmente por un puesto en la postemporada contra equipos como los Steelers, Colts y Texans, todos con récordes similares.
Con su regreso al protagonismo, Chase le da a los Bengals la chispa final necesaria para este sprint decisivo. La ofensiva vuelve a ser explosiva, los receptores ganan confianza y, sobre todo, la moral del equipo se eleva.
Las próximas semanas serán clave. Y si Ja'Marr Chase sigue en este nivel, Cincinnati podría ser uno de esos equipos “calientes” que nadie quiere enfrentar en enero.
Un receptor que rompe moldes
Desde su llegada a la NFL como pick número 5 del Draft de 2021 procedente de LSU, Chase ha acumulado:
- 5330 yardas totales recibidas (según datos hasta 2025)
- 43 touchdowns en temporada regular
- Una conexión letal con Joe Burrow, su ex compañero en LSU
Su estilo combina fuerza, agilidad, inteligencia en la lectura de defensas y una capacidad atlética impresionante. Su habilidad para ganar yardas después de la recepción lo acerca a nombres como Odell Beckham Jr. en sus mejores años o incluso al peak de Antonio Brown.
Una motivación que viene desde lo emocional
En declaraciones posteriores al partido, Chase reveló que, al llegar al estadio, ya se había mentalizado con anotar touchdowns. “Sabía que tenía que entrar al end zone. Lo necesitaba para mí, para el equipo y para la afición.”
Ese tipo de mentalidad es lo que diferencia a un competidor de élite. Y más aún cuando lo respalda en el campo con desempeño y resultados.
La química con Taylor y la ofensiva
En los últimos partidos, Taylor ha puesto mayor énfasis en involucrar a Chase en jugadas creativas, incluyendo screens, rutas cruzadas y formaciones con motion. Esto ha permitido al staff técnico evitar dobles coberturas y aislar a Chase más efectivamente en situaciones favorables.
Como explicó el head coach:
“El touchdown del screen lo hemos corrido 100 veces. Pero Chase lo hizo especial. Su habilidad para hacer fallar a defensores es única.”
El horizonte para Cincinnati
A falta de una semana para el final de la temporada regular, los Bengals necesitan mantener el ritmo y ganar para asegurar su puesto entre los playoffs. La competencia es feroz y el margen de error, mínimo. Pero si Ja'Marr Chase continúa en modo estrella, el equipo tiene motivos reales para soñar.
Con el corazón del equipo latiendo fuerte nuevamente gracias a sus jugadas, está claro que Chase llegó a diciembre con una sola misión: recordarle a la NFL quién manda en Cincinnati.