La Copa Africana que no se siente: ¿Dónde está el alma del torneo en Marruecos 2025?
Críticas, estadios vacíos y ambiente apagado: la edición marroquí de la AFCON está lejos de las emociones que acostumbramos
Marrakech, Marruecos — En lo que debería ser la gran celebración del fútbol africano, la 35ª edición de la Copa Africana de Naciones (AFCON) en Marruecos enfrenta duras críticas por la falta de ambiente festivo, una asistencia escasa en los estadios y un desconcierto general que incluso protagoniza el técnico de Sudáfrica, Hugo Broos.
Sin vibra africana: el desencanto de Hugo Broos
Hugo Broos, entrenador belga que llevó a Camerún a ganar el título en 2017 y que ahora dirige a Sudáfrica, no se contuvo al comparar esta edición del torneo con sus experiencias anteriores:
“En Costa de Marfil y en Gabón, cada segundo sentías que estabas en el torneo. Íbamos en bus a entrenar y la gente agitaba banderas, te saludaban, te sentías parte de algo gigante. Aquí no hay nada. No siento el clásico ambiente de AFCON. No lo siento en absoluto”, afirmó Broos ante los medios en Marrakech.
Sus declaraciones llegaron antes del encuentro decisivo de su selección frente a Zimbabue. Sudáfrica debutó con una victoria 2-1 ante Angola, pero cayó 1-0 contra Egipto, lo que ha dejado su clasificación aún en suspenso.
Estadios vacíos y boletos en la reventa
A pesar de que Marruecos construyó o renovó nueve estadios para albergar la competición, muchos asientos han permanecido vacíos. Incluso los partidos de Marruecos, supuestamente con todas las entradas vendidas, han tenido gradas notoriamente despobladas.
¿La razón? Especuladores de boletos. Se ha reportado que muchos touts compraron de manera masiva para revender a precios exorbitantes, lo cual ha hecho difícil que los verdaderos aficionados accedan a los recintos deportivos. El Estado Príncipe Moulay Abdellah, con capacidad para casi 70,000 espectadores, ha sido uno de los principales escenarios afectados por esta problemática, a pesar de ser sede de todos los juegos del anfitrión.
La asistencia fantasma: ¿estrategia o improvisación?
En un intento desesperado por evitar imágenes de estadios vacíos, los responsables de seguridad de varios estadios han optado por una solución polémica: dejar entrar aficionados sin boleto después del comienzo del partido. Esto ha provocado aglomeraciones a las afueras, caos en los accesos y un ambiente contrario al orden que se espera de un torneo internacional.
“Fue un caos total antes del partido contra Egipto. Nadie podía entrar, ni siquiera los que tenían boleto. Dejaron entrar a todos a la fuerza”, denunció Broos sobre la experiencia de su equipo en el estadio de Agadir.
Un torneo ahogado por la lluvia y el calendario de la FIFA
Otro factor que ha afectado el desarrollo y la atmósfera ha sido el clima inusualmente lluvioso que ha azotado Marruecos durante los partidos. Solo el día de Navidad, jueves, que no hubo encuentros, estuvo libre de lluvias intensas. Esta persistente inclemencia ha desmotivado la asistencia de público y dificultado la operativa logística de los encuentros.
Cabe recordar que esta edición del torneo se debía celebrar originalmente en verano de 2025, pero fue reprogramada para invierno con el fin de evitar coincidir con el nuevo Mundial de Clubes de la FIFA, que se jugará en Estados Unidos. Esta modificación ha afectado la disponibilidad de los aficionados y el ambiente general, ya que el mes de diciembre y las festividades religiosas —Marruecos es un país predominantemente musulmán— han influido en la dinámica social.
La paradoja marroquí: infraestructura pero sin alma
Irónicamente, la infraestructura ha sido uno de los puntos fuertes de esta edición. Todos los estadios fueron renovados o construidos para esta ocasión, destacando por su diseño moderno y calidad técnica. No obstante, la desconexión entre las instalaciones y el espíritu popular que normalmente define a la AFCON ha sido crítica.
“Los estadios son lindos, sí”, admite Broos, “pero si no dejan pasar al público libremente, no hay nadie. Nadie vino a ver el Sudáfrica-Zimbabue”, lamentó visiblemente frustrado.
Egipto sólido, pero el grupo aún está abierto
Más allá de lo organizativo, en el plano deportivo el Grupo B tiene a Egipto como líder con seis puntos tras su victoria ante Sudáfrica y Angola, garantizando así su clasificación a octavos. Sudáfrica va segunda con tres puntos, mientras que Angola y Zimbabue están igualados con solo un punto. El choque final entre Angola y Egipto, así como el Sudáfrica-Zimbabue, decidirán el destino del grupo.
Pasarán los dos primeros equipos y los mejores terceros en puntos, según las reglas del torneo, lo que mantiene las opciones abiertas para todos.
¿Está perdiendo la AFCON su esencia?
La AFCON siempre ha sido sinónimo de pasión, color, culturas vibrantes y estadios que vibran con cánticos. Desde la edición de 1957 en Sudán, que marcó el nacimiento del torneo, hasta aquella histórica de 1996 en Sudáfrica, o la dramática final que coronó a Zambia en 2012, el torneo ha representado el orgullo continental.
Sin embargo, lo que se ve en Marruecos 2025 es una jarra de agua fría para los nostálgicos. La modernización del torneo y las exigencias internacionales como la compatibilidad con el calendario FIFA parecen estar restándole autenticidad.
Los aficionados hablan: apatía generalizada
En Casablanca, Fez y Rabat se repite un discurso: “El torneo no parece cercano”. Algunos entrevistados por la prensa local afirman que no se sienten incluidos. Las entradas, los precios, la falta de campañas masivas de comunicación, y una ejecución centralizada en las élites deportivas han alejado a las masas.
“Cuando estuvimos en Egipto 2019, el ambiente era una locura desde que pisabas el aeropuerto”, recuerda Ahmed, un fanático marroquí que este año no ha podido conseguir entradas para los juegos de su selección. “Aquí en nuestra propia casa no se siente así”.
Un ensayo con vistas al Mundial 2030
Recordemos que Marruecos será uno de los países anfitriones del Mundial de 2030, junto con España y Portugal. Para muchos analistas, la AFCON 2025 debe leerse como un laboratorio de pruebas sobre la capacidad del país para atender un megaevento global.
Bajo esa lupa, quizás se justifique la revisión crítica y profunda de lo ocurrido en esta edición. El fútbol no es solo logística: es emoción, pertenencia y comunidad. Y eso no se puede forzar con cemento y calendarios, sino que debe construirse con cultura y alma.
Queda por ver si Marruecos sabrá reconectar estos elementos de cara a lo que viene. De lo contrario, el reto que representa el Mundial puede convertirse en una travesía aún más compleja de lo que se anticipa.
“No se trata solo de organizar. Se trata de hacer que las personas amen estar aquí. Cuando pierdes eso, pierdes el fútbol”, concluyó Broos en un mensaje que resuena con valentía en todo el continente.