La temporada de los 'Lesionados Estelares': ¿Puede la NBA mantener ileso su espectáculo?
En medio de un mar de lesiones que azotan a los mayores talentos de la NBA, incluido Nikola Jokic, exploramos por qué 2025 fue el 'Año de las Bajas' y qué puede hacer la liga para enfrentar esta nueva normalidad.
¿Una temporada para el olvido?
La temporada 2025-2026 de la NBA será recordada por mucho más que las estadísticas o los campeonatos. Será recordada como el año en el que las estrellas cayeron una tras otra, víctimas de lesiones muchas veces fortuitas, pero todas devastadoras. Nikola Jokic, Tyrese Haliburton, Jayson Tatum, Giannis Antetokounmpo, LeBron James... la lista parece sacada de un equipo soñado y no de una enfermería. La caída más reciente: el tres veces MVP, Nikola Jokic.
La lesión de Nikola Jokic: ¿Un milagro dentro de lo malo?
El lunes 29 de diciembre en Miami, Jokic cayó tras un movimiento defensivo desafortunado que lo llevó a hiperextenderse la rodilla izquierda —una jugada común pero peligrosa. El parte médico: estará fuera al menos cuatro semanas, pero sin necesidad de cirugía. Un respiro para los Nuggets y para los aficionados del baloncesto.
Jokic estaba completando una temporada histórica. Promediaba 29.6 puntos, 12.2 rebotes y 11 asistencias por partido —líder absoluto en la NBA en estas dos últimas categorías—, algo que solo Oscar Robertson logró en una temporada completa allá por 1961-62. Además, lanzaba con un 43.5% desde la línea de tres y registraba un true shooting percentage de más del 71%, récord absoluto.
“Es como una búsqueda de eficiencia y consistencia… Jesse no se conforma con el nivel que ya tuvo. Está en constante evolución”, afirmó el técnico David Adelman antes del partido que terminó marcando su baja.
Jokic no está solo: Un hospital de estrellas
Tyrese Haliburton está fuera para toda la temporada debido a una rotura del tendón de Aquiles. Jayson Tatum, quien intentaba regresar tras su propia rotura, también podría perderse lo que resta de campaña. Y no están solos. En algún momento de esta temporada o la pasada, los siguientes jugadores también tuvieron bajas prolongadas:
- Giannis Antetokounmpo (Milwaukee)
- LeBron James (Lakers)
- Jalen Williams (Oklahoma City)
- Joel Embiid (76ers)
- Anthony Davis (Lakers)
- Kyrie Irving (Dallas)
- Victor Wembanyama (San Antonio)
- Domantas Sabonis (Sacramento)
- Paul George (Clippers)
- Bradley Beal (Clippers)
- Trae Young (Atlanta)
- Zion Williamson (New Orleans)
Esta tendencia, lejos de disminuir, parece intensificarse con cada jornada.
¿Realmente hay más lesiones? Los datos dicen otra cosa
Paradójicamente, las declaraciones del comisionado de la NBA, Adam Silver, lanzaron una afirmación inquietante: “Tenemos el número más bajo de lesiones en los últimos tres años”. Técnicamente cierto, si tomamos la cantidad total de incidencias médicas reportadas, pero en lo que realmente preocupa —las lesiones de alto perfil que afectan a jugadores élite—, la percepción y la realidad parecen estar en desacuerdo.
“Nos frustra. A los equipos, a los fans… Pero debemos basarnos en lo que dice la evidencia, no en narrativas. Las lesiones no han aumentado respecto a otros años”, sostuvo Silver.
Soft tissue: el enemigo silencioso
Muchas de las lesiones hemos visto este año se han originado en las estructuras blandas: tendones, ligamentos, isquiotibiales. Lesiones complejas y de difícil prevención. Según un estudio publicado por la revista British Journal of Sports Medicine, el 70% de las lesiones en la NBA son de tejidos blandos, y más del 40% ocurren en el último cuarto o en situaciones de alta carga física acumulada.
“A veces, simplemente tienes mala suerte”, dijo Adelman tras la lesión de Jokic. Y razón no le falta. Un mal paso, una pisada accidental pueden ser la diferencia entre una asistencia y un mes de recuperación.
Calendario comprimido vs descanso estratégico
Uno de los grandes debates en los últimos años es la densidad del calendario. Con partidos cada dos o tres días, viajes constantes y la presión de los derechos televisivos, los jugadores de hoy descansan menos que nunca, a pesar de los avances en medicina deportiva.
Algunas franquicias decidieron limitar minutos o aplicar el controvertido load management (gestión de carga). Sin embargo, la NBA intentó contrarrestarlo con nuevas regulaciones para evitar que descansaran estrellas durante partidos televisados nacionalmente.
“Hicimos ajustes en el calendario, compartimos información entre equipos, mejoramos el cuidado … pero aún no logramos mantener a nuestras estrellas activas”, reconoció Silver.
El impacto competitivo: ¿Pueden sobrevivir los Nuggets sin Jokic?
Desde la temporada 2018, los Nuggets tienen récord de 13-23 sin Jokic en cancha. Sin su líder, Denver pierde creatividad ofensiva, dirección y eficiencia. Aunque siguen terceros en el Oeste (22-10), sus próximos 16 partidos, en medio de una gira de siete juegos, pueden alterar su posición drásticamente.
Tampoco cuentan con Aaron Gordon, Christian Braun ni Cam Johnson, otras tres piezas claves de la rotación. La expresión “next man up” (el siguiente en la fila), tan repetida en los vestuarios, suena más a consuelo que a regla efectiva cuando hablas de reemplazar a un tres veces MVP.
¿La NBA tiene solución para el mal de las lesiones?
No parece haber una respuesta mágica. La NBA ha invertido millones en biomecánica, análisis de datos, inteligencia artificial aplicada al rendimiento, y seguimiento personalizado. Sin embargo, hay factores imposibles de predecir y controlar: las jugadas desafortunadas, el desgaste acelerado de jóvenes con carreras tempranas en el profesionalismo, o simplemente la genética.
Otros han propuesto reducir el calendario regular —actualmente de 82 partidos— o hacer cambios en el sistema de clasificación para que se premie más la calidad que la cantidad. ¿Pero pueden los contratos de transmisión televisiva adaptarse a ese cambio?
También se habla del factor mental. El estrés, la presión y la falta de descanso emocional influyen en la tensión muscular y el riesgo de lesiones.
Un nuevo paradigma de análisis del juego
En este contexto, la analítica avanzada toma un nuevo rol. Se estudia no solo el rendimiento en cancha, sino cómo se acumula la carga a lo largo de los meses, cómo varían los patrones de zancadas o fuerzas articulares cuando el cuerpo empieza a fatigarse. Equipos como los Phoenix Suns y Golden State Warriors lideran esas iniciativas.
Pese a todo, nada garantiza el éxito. Porque la NBA, como deporte de élite y alto impacto, con jugadores cada día más rápidos, altos y fuertes, seguirá enfrentando el reto más difícil: mantener en la pista a sus estrellas mientras todo el mundo quiere verlas brillar.
El verdadero valor de un MVP como Jokic
En medio del infortunio, la ausencia de Jokic será el mejor recordatorio del valor que tiene. Su presencia no solo se mide en puntos, rebotes y asistencias, sino en liderazgo, cohesión, lectura de juego, y hasta en la tranquilidad emocional que transmite al equipo.
“Tienes que mantener la unión como equipo”, dijo Adelman. “La mejor manera de mostrar apoyo a los que están fuera, es honrarlos jugando con intensidad.”
Eso intentarán hacer los Nuggets. Pero la verdad es que, por mucho que se repita “siguiente hombre”, nada reemplaza a Nikola Jokic.
Y eso es algo que toda la NBA está ahora recordando.
