Bangladesh despide a Khaleda Zia: funeral multitudinario de una figura clave en su historia política

La ex primera ministra, símbolo de la lucha democrática del país asiático, es recordada por miles en un emotivo acto fúnebre tras décadas de rivalidad política y liderazgo femenino

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Dhaka, Bangladesh — El miércoles 27 de noviembre de 2026, Bangladesh fue testigo de una de las manifestaciones de duelo más multitudinarias de las últimas décadas. Decenas de miles de personas, desde cada rincón del país, acudieron a rendir homenaje a Khaleda Zia, ex primera ministra y líder histórica del Partido Nacionalista de Bangladesh (BNP), quien falleció un día antes a los 80 años tras una larga enfermedad.

Una despedida nacional: lágrimas y fervor popular

Desde horas antes del amanecer, enjambres de ciudadanos portando banderas, pancartas y fotos de Zia rodearon la imponente sede del Parlamento Nacional en Manik Mia Avenue, en la capital Dhaka. La escena evocaba momentos decisivos en la historia del país, con personas rezando, llorando y coreando slogans como “¡Madre Zia, no te olvidaremos!” y “¡Justicia para nuestro líder!”.

Muchos de los asistentes viajaron durante la noche desde zonas rurales para participar de la oración fúnebre. Según las autoridades, el acto reunió a más de 300.000 personas. La presencia fue tan masiva que barrios enteros a kilómetros de distancia también organizaron rezos colectivos. Cientos de delegaciones extranjeras, diplomáticos y dignatarios de India, Nepal, Pakistán y Sri Lanka también estuvieron presentes, reflejando la influencia regional de la figura de Zia.

Su féretro, cubierto con la bandera de Bangladesh, fue transportado en una caravana escoltada por miembros del ejército, la policía y voluntarios políticos, desde el hospital hasta su residencia privada, y finalmente al lugar del funeral, donde fue enterrada junto a su esposo, el también expresidente Ziaur Rahman, asesinado en 1981.

Khaleda Zia: trayectoria de una líder resiliente

Khaleda Zia fue mucho más que una ex jefa de gobierno. Su ascenso a la política comenzó tras la trágica muerte de su esposo. Su temple, inteligencia política y carisma la llevaron a convertirse, en 1991, en la primera mujer en ser elegida democráticamente como primera ministra de Bangladesh.

Su papel fue vital en la transición hacia un sistema parlamentario, en un momento en que el país buscaba consolidarse tras años de autoritarismo militar. Enfrentó crisis económicas, desastres naturales y conflictos políticos, liderando una de las épocas más polarizadas de la historia bangladesí.

Rivalidad política que marcó décadas

La historia política reciente de Bangladesh está protagonizada por la feroz rivalidad entre Khaleda Zia y Sheikh Hasina, líder de la Liga Awami, ex primera ministra y su contrincante durante más de dos décadas. Ese duelo personal y político definió elecciones, reformas e incluso revueltas populares que derivaron en cambios de poder.

Zia fue detenida en varias ocasiones por supuesta corrupción, pero siempre defendió su inocencia. El conflicto con Hasina alcanzó su punto cúspide en el último mandato de esta última, antes de ser derrocada en un levantamiento ciudadano en 2024 que también envió a su rival al exilio en la India. Hasina fue condenada a muerte en noviembre de 2025 por crímenes de lesa humanidad.

Un liderazgo femenino pionero en el sur de Asia

Khaleda Zia consolidó su liderazgo en un entorno culturalmente patriarcal, donde las mujeres aún enfrentan grandes obstáculos para alcanzar puestos de poder. En Bangladesh, junto con Hasina, formó parte de un club exclusivo de líderes femeninas que han marcado el curso político de sus naciones, junto a figuras como Indira Gandhi (India) o Benazir Bhutto (Pakistán).

“Fue una mujer fuerte que no solo luchó contra la adversidad personal, sino también por el país”, declaró Tarique Rahman, su hijo mayor y actual líder interino de BNP. Se le considera favorito para encabezar el próximo gobierno si el partido gana las elecciones de febrero de 2027.

Duelo nacional y solemnidad institucional

El actual gobierno interino, liderado por el Nobel de la Paz Muhammad Yunus, declaró tres días de luto nacional y una jornada de asueto por las honras fúnebres. Las instituciones oficiales izaron las banderas a media asta, mientras que las televisiones y radios nacionales suspendieron sus contenidos habituales para emitir documentales y especiales sobre la vida y legado de la ex primera ministra.

“Khaleda Zia representó una era. Su liderazgo contribuyó a moldear la democracia posdictatorial de Bangladesh,” mencionó Yunus en un comunicado oficial.

Zia y su impacto más allá de las fronteras

El impacto de Zia no se limita únicamente a Bangladesh. Su presencia era constante en foros internacionales, y durante sus gestiones como jefa de gobierno fortaleció las relaciones con China, EE.UU., la Unión Europea y el mundo islámico. Asimismo, su firme posicionamiento político frente a la injerencia de potencias regionales como India le valió tanto críticas como respeto.

Su fallecimiento también fue cubierto por la BBC, Al Jazeera, y múltiples medios surasiáticos; el diario indio The Hindu la recordó como una figura “controvertida pero indispensable para comprender la evolución de Bangladesh”.

Legado político: ¿está listo Tarique Rahman para sucederla?

El carisma de Khaleda Zia era, para muchos analistas, el pilar fundamental del BNP. La gran pregunta ahora es: ¿puede Tarique Rahman llenar ese vacío? Exiliado durante 17 años tras ser acusado por corrupción, volvió al país en 2025 con una amnistía y una imagen renovada.

Los sondeos recientes lo posicionan como el favorito, aunque enfrenta desafíos. El país está fragmentado socialmente, tras años de polarización, y la juventud exige nuevos liderazgos con banderas anticorrupción y de justicia social.

Reflexiones finales sobre una vida dedicada a la política

Portales internacionales como Foreign Policy y The Diplomat coinciden en que Khaleda Zia fue una fuerza transformadora, pero también una figura polarizadora. Su gestión no estuvo exenta de controversias, pero a su favor queda haber abierto el camino para las mujeres en la política y haber mantenido encendida la llama del parlamentarismo tras largos años de militarismo.

Bangladesh pierde a una figura clave de su historia moderna. Su funeral no solo fue un adiós personal, colectivo y político. Fue el cierre de una era.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press