Wolves despierta tras 20 partidos y revive la fe de su afición: ¿resurrección o espejismo?

La primera victoria en la Premier League llegó al fin para los Wolverhampton Wanderers, pero el camino hacia la salvación sigue siendo una montaña empinada

Wolverhampton, Inglaterra. El 3 de enero de 2026 será recordado por los aficionados del Wolverhampton Wanderers como una fecha especial, más de lo que un simple marcador podría contar. Tras 20 jornadas sin conocer la victoria en la presente temporada de la Premier League, los 'Wolves' por fin despertaron para regalarle a su afición una contundente victoria 3-0 sobre el West Ham United en Molineux. A pesar del entusiasmo, la realidad es que la salvación aún luce lejana. ¿Será este el comienzo de una remontada milagrosa o solo una isla de esperanza en medio del naufragio?

Una victoria que rompe récords... negativos

Para dimensionar la gravedad de la situación en Wolverhampton, basta con revisar los registros históricos. Ningún equipo había tardado tantos partidos (20) en conseguir su primera victoria de temporada en Premier League desde su creación en 1992. El récord general en la primera división inglesa aún le pertenece al Bolton Wanderers, que en la temporada 1902-03 ganó su primer partido hasta la jornada 22.

Para los Wolves, que sí habían conseguido un par de triunfos en la Copa de la Liga (incluyendo uno ante el propio West Ham), ganar en la Premier se sentía como una maldición imposible de romper. La última victoria liguera se remontaba al 26 de abril del año pasado... ¡más de ocho meses atrás!

Un escenario desesperado

Con la victoria del sábado, Wolverhampton llegó a seis puntos en la clasificación. Sin embargo, aún se encuentra 12 puntos por debajo de la línea de salvación, con apenas 18 partidos restantes en la temporada. Para muchos, la misión ya parece imposible.

Para ponerlo en perspectiva, la barrera ‘mágica’ para la permanencia en la Premier League suele rondar los 38-40 puntos. Los Wolves tendrían que ganar al menos 11 de los próximos 18 partidos para llegar a ese umbral—aunque esto variará según los resultados del resto de equipos involucrados en el descenso.

Hwang Hee-chan: el alma de la resurrección

Uno de los protagonistas de la jornada fue Hwang Hee-chan, quien marcó el segundo gol del partido y fue constante dolor de cabeza para la defensa de los 'Hammers'. A su lado, los tantos de Jhon Arias y Mateus Mané completaron una primera parte de ensueño para la afición local, que no celebraba una actuación tan redonda desde tiempos casi olvidados.

El coreano suma ya varias participaciones destacadas en una temporada donde, a pesar del rendimiento colectivo pobre, individualmente ha intentado mantener el espíritu competitivo en alto.

¿Reacción tardía o esperanza real?

La pregunta que ahora flota en el ambiente es si esta victoria representa el punto de inflexión o si simplemente se trata de un respiro temporal antes de volver al sufrimiento. Para encontrar paralelismos históricos que otorguen algo de esperanza está el caso del Leicester City en la temporada 2014-2015.

En aquel entonces, los 'Foxes' estaban últimos en abril, pero una racha de siete victorias en los últimos nueve partidos los llevó a evitar el descenso de forma milagrosa. Al año siguiente, serían campeones de la Premier en una de las gestas más impresionantes de la historia del fútbol moderno. ¿Puede Wolverhampton soñar con un desenlace parecido, aunque no tan épico?

Un calendario infernal por delante

La lucha por la salvación será cuesta arriba. A los Wolves les espera un calendario complicado, enfrentándose en las próximas semanas a equipos como Chelsea, Manchester City y Aston Villa. Pero también tendrán duelos directos ante rivales como Burnley o Luton Town, encuentros que definirán su destino de manera más directa.

La afición responde: fe y frustración

En Molineux, los cánticos de aliento se mezclaban con los suspiros de resignación. El estadio estuvo lejos de llenarse, una muestra de la desilusión que ha provocado el mal arranque de los Wolves. Pero los que sí asistieron se fueron con lágrimas y esperanza en los ojos.

Por fin vemos que este equipo puede pelear. Ahora es cuestión de creer.”, dijo Martin Taylor, abonado desde hace 15 años. “No importa lo que pase, mientras luchen como hoy, estaremos aquí”.

Comparaciones incómodas con otros colistas históricos

Si los Wolves desean evitar terminar como uno de los peores equipos en la historia moderna de la Premier, tendrán que mejorar en todas las líneas. Equipos como el Derby County (2007-08) aún ostentan records negativos que ningún aficionado quiere ver repetidos. Aquella temporada, Derby solo sumó 11 puntos y ganó un solo partido en todo el torneo. Wolverhampton, con seis puntos al día de hoy, necesita cinco más para al menos no igualar esa vergonzosa marca.

La dirigencia, también bajo la lupa

Aunque la presión mediática ha estado enfocada en jugadores y cuerpo técnico, parte de la responsabilidad también recae en la dirigencia. La política de fichajes de los últimos dos años, así como las decisiones sobre el banquillo, muestran una visión sin rumbo claro. Varios proyectos fueron abandonados a mitad de camino, y los fichajes estrella han quedado a deber.

Fuentes cercanas al club indican que, de no lograr una serie de resultados positivos en los próximos cinco partidos, podría haber cambios estructurales aún más profundos, incluso en la presidencia del club.

Conclusión: Renace la ilusión, pero con cautela

El 3-0 ante West Ham no salva a Wolverhampton, pero sí salva su alma, su orgullo y, quizás, su temporada. El margen de error es ínfimo y el margen de mejora debe ser gigantesco. Quedan 18 finales, donde cada punto cuenta, cada error puede costar la categoría y cada triunfo alimenta la posibilidad de firmar una remontada memorable.

¿Podrá Wolverhampton lograr una de las salvaciones más improbables de la historia del fútbol inglés? Solo el tiempo lo dirá, pero por lo pronto, el lobo herido ha empezado a aullar de nuevo.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press