Kim Jong Un y las armas hipersónicas: ¿una amenaza real o una estrategia de supervivencia?

Corea del Norte intensifica sus ensayos misilísticos y refuerza su retórica nuclear en plena tensión geopolítica global

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Kim Jong Un y su nueva jugada estratégica

El líder norcoreano Kim Jong Un ha vuelto a situar a su país en el centro de las tensiones geopolíticas. El 4 de enero de 2026, Corea del Norte anunció la supervisión directa por parte de Kim de pruebas de misiles hipersónicos, lo que subraya su creciente impulso por afianzar el poderío nuclear del régimen. Las imágenes distribuidas por la agencia oficial KCNA muestran a Kim caminando por una pista militar mientras observa atentamente los lanzamientos, aumentando así la presión simbólica por parte del Estado norcoreano.

Esta acción ocurre pocas horas antes de una cumbre clave entre el presidente surcoreano Lee Jae Myung y el presidente chino Xi Jinping. Los ensayos han sido considerados por varios países vecinos, incluida Corea del Sur, como una provocación.

¿Qué son los misiles hipersónicos y por qué preocupan tanto?

Los misiles hipersónicos son proyectiles que pueden viajar a más de Mach 5 (6,174 km/h), es decir, cinco veces la velocidad del sonido, y tienen la capacidad de maniobrar durante su vuelo, lo que dificulta su intercepción por parte de sistemas antimisiles tradicionales como THAAD y Aegis desplegados por EE.UU. y Corea del Sur.

Según el Instituto para la Paz Internacional de Estocolmo (SIPRI), solo un reducido número de países ha logrado avanzar en el desarrollo fiable de estas tecnologías. Rusia y China llevan la delantera, mientras que Corea del Norte afirma haber alcanzado un nivel operativo, aunque expertos internacionales se muestran escépticos con respecto a su efectividad real.

Una estrategia bien calculada

Para Kim, estas pruebas no son meramente demostraciones de fuerza, sino parte de una estrategia de supervivencia política. En sus palabras:

“Debemos mejorar continuamente los medios militares, especialmente los sistemas de armas ofensivas”.

Esto fue declarado por Kim durante la supervisión del ensayo reciente, en alusión directa a las crecientes tensiones con Estados Unidos, agravadas aún más por la reciente operación militar para capturar a Nicolás Maduro en Venezuela, vista por Pyongyang como una muestra de la agresividad estadounidense.

Un Congreso del Partido crucial en el horizonte

Se espera que en las próximas semanas se lleve a cabo un Congreso del Partido de los Trabajadores —el primero en cinco años— donde Kim podría trazar nuevas directrices en materia de defensa y política exterior. Desde la última reunión, Corea del Norte ha intensificado su programa nuclear y desarrollado nuevas plataformas de ataque, incluidos submarinos nucleares.

China: el actor silencioso e indispensable

El encuentro inminente entre Xi Jinping y Lee Jae Myung también podría representar una oportunidad para que China reafirme su rol como mediador en la península. Sin embargo, Pekín ha mantenido históricamente un delicado equilibrio entre apoyar a Corea del Norte como un aliado estratégico frente a Occidente y preservar la estabilidad regional que requiere para sus propios intereses económicos.

El gobierno surcoreano ha sido claro: quiere que China juegue un rol más activo en la “promoción de la paz”. Pero, ¿está Pekín dispuesto a ejercer presión real sobre Pyongyang? La respuesta permanece incierta.

Retórica nuclear en tiempos de vulnerabilidad global

La retórica nuclear de Corea del Norte coincide con una nueva ola de inestabilidad global. La guerra en Ucrania, las tensiones en Medio Oriente y el reciente cambio de liderazgo forzado en Venezuela ponen de relieve cómo el uso de la fuerza y la disuasión nuclear están ganando protagonismo.

Kim dijo durante el ensayo:

“La necesidad de fortalecer nuestro programa nuclear está ejemplificada por la actual crisis geopolítica y los eventos internacionales complicados”.

¿Realidad o estrategia propagandística?

Aunque Corea del Norte muestra imágenes y datos sobre sus pruebas, hay razones para dudar de su veracidad. En el pasado, expertos del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS) indicaron que muchas pruebas norcoreanas carecen de transparencia y repetibilidad, lo cual impide afirmar con certeza que su programa hipersónico esté operativo.

Además, los medios de comunicación estatales de Corea del Norte han sido prolíficos en alimentar la narrativa del régimen, haciendo difícil discernir la propaganda de los avances tecnológicos genuinos.

El rol de la hija de Kim en la propaganda militar

Como parte de una curiosa maniobra de imagen, en otras pruebas recientes se ha visto también a la hija de Kim Jong Un asistiendo a eventos militares, lo que muchos han interpretado como una señal sobre su posible papel sucesorio o como un intento de fomentar una imagen dinástica aún más consolidada del poder norcoreano.

El contexto surcoreano: defensa y diplomacia

Mientras tanto, Corea del Sur ha respondido con un llamado a reforzar sus defensas y mantener la coordinación con EE.UU.. Desde hace meses, Seúl participa activamente en ejercicios militares conjuntos con los norteamericanos, los cuales incluyen simulacros de defensa ante ataques nucleares y pruebas balísticas.

El actual gobierno, liderado por Lee Jae Myung, ha tratado de mantener una postura firme, pero racional. Las negociaciones con el Norte están estancadas desde hace años, y Seúl necesita el respaldo de Pekín para impulsar cualquier tipo de diálogo creíble.

¿Hacia un nuevo equilibrio nuclear en Asia?

Algunos analistas sostienen que podríamos estar entrando en una nueva carrera armamentista regional entre Corea del Norte, Corea del Sur y Japón. Este último, incluso, ha comenzado a revisar sus políticas pacifistas vinculadas al artículo 9 de su Constitución, promulgada tras la Segunda Guerra Mundial.

El avance de Corea del Norte en armas hipersónicas, sumado al despliegue de submarinos nucleares y misiles de largo alcance, pone presión sobre Tokio y Seúl, quienes podrían verse obligados a invertir más en automatización y nuevas defensas electrónicas.

El dilema de Washington

Desde EE.UU., la administración ha adoptado una postura de “máxima presión” mediante sanciones y ejercicios militares estratégicos en la región. Sin embargo, la lección de Venezuela muestra que las intervenciones directas también pueden tener consecuencias geopolíticas imprevisibles.

La Casa Blanca aún no confirma una nueva hoja de ruta específica hacia Corea del Norte, más allá de expresar su descontento por las pruebas misilísticas. El debate interno entre quienes favorecen compromisos diplomáticos y quienes prefieren mantener el aislamiento económico de Kim sigue siendo fuerte.

El futuro a corto plazo

La combinación de pruebas hipersónicas, posibles pruebas nucleares futuras y un congreso político inminente podría marcar un punto de inflexión en la política norcoreana. Kim Jong Un pretende presentarse ante su pueblo como un líder inflexible que salvaguarda la soberanía del país; pero al mismo tiempo, está jugando una carta muy peligrosa en un tablero internacional en ebullición.

La atención del mundo diplomático estará puesta en Pyongyang en los próximos meses. Y mientras tanto, las capitales regionales no pierden de vista los movimientos de misiles que surcan su cielo con cada vez menos preaviso.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press