NFL 2026: La danza de los entrenadores y el eterno dilema del proyecto a largo plazo

Pete Carroll, Kevin Stefanski y el caos contemporáneo de la NFL: ¿Cambiar de técnico es realmente la solución?

Por tercera temporada consecutiva, los Las Vegas Raiders se quedarán sin entrenador. La destitución de Pete Carroll tras una nefasta campaña de 3-14 reabre una pregunta recurrente en la NFL: ¿realmente cambiar de entrenador es la solución a los problemas de una franquicia?

En paralelo, Kevin Stefanski, entrenador de los Cleveland Browns y dos veces galardonado como Coach del Año, también fue despedido luego de seis temporadas y tras no haber logrado alcanzar consistencia, especialmente en la posición más importante: mariscal de campo.

Un carrusel que no se detiene

La NFL es una liga que exige resultados inmediatos. En 2026, ya son seis los entrenadores despedidos: Pete Carroll, Kevin Stefanski, Brian Daboll, Raheem Morris, Mike McDaniel y Brian Callahan.

Este frenesí por encontrar "al indicado" no es nuevo. Las estadísticas muestran que desde 2012, cuando los Haslam adquirieron a los Browns, han pasado seis entrenadores. Su récord acumulado en temporada regular durante ese tiempo es de 73 victorias, 139 derrotas y 1 empate, el segundo peor desempeño en toda la liga, solo por detrás de los Jacksonville Jaguars en algunos años.

En contraste, franquicias como Pittsburgh Steelers continúan confiando en la estabilidad. Desde 1969, han tenido solo tres entrenadores en jefe: Chuck Noll, Bill Cowher y Mike Tomlin. El resultado: múltiples títulos de Super Bowl y una identidad consolidada.

Despedir o no despedir: la visión de los propietarios

Mark Davis, propietario de los Raiders, explicó que el nuevo entrenador será seleccionado por el gerente general John Spytek y el copropietario Tom Brady. Davis insistió en que buscan "liderazgo, cultura y una visión a largo plazo". Sin embargo, ¿cuánto dura realmente el largo plazo en Las Vegas?

Desde 2012 han pasado 8 entrenadores (contando interinos) por los Raiders, lo cual convierte a Las Vegas en un laboratorio eterno de prueba y error que rara vez produce resultados positivos. Desde aquella aparición en el Super Bowl durante la temporada 2002, apenas clasificaron dos veces a playoffs... y perdieron en ambas ocasiones en la ronda de comodines.

El caso Pete Carroll: grandeza pasada, frustración presente

Carroll, de 74 años, llegó con gran pompa. Campeón del Super Bowl con los Seahawks y bicampeón nacional con la Universidad del Sur de California (USC), prometió cambiar la cultura ganadora. Su elección de traer a Geno Smith como mariscal fue arriesgada, y el resultado fue desastroso: 17 intercepciones, la mayor cantidad en la NFL.

Las razones de su caída son múltiples: un vestuario desmotivado, una plantilla joven sin liderazgo sólido y un sistema defensivo que no respondió como en sus años dorados en Seattle.

Kevin Stefanski: víctima de la inestabilidad en Cleveland

En seis años tuvo 13 quarterbacks titulares, siete en las últimas dos temporadas. Ese dato basta para explicar por qué, pese a haber hecho historia al ganar en playoffs por primera vez desde 1993, su ciclo se cierra con más derrotas que triunfos (46-58 en total).

Desde 1999, cuando los Browns regresaron como franquicia, el eterno problema ha sido encontrar y mantener a un quarterback franquicia. Baker Mayfield pareció ser la solución, pero fue descartado en favor de Deshaun Watson en un arriesgado traspaso con los Texans, que incluyó tres selecciones de primera ronda. Hoy, Watson sigue sin justificar esa inversión debido a su bajo rendimiento y constantes lesiones.

¿Ejemplos de éxito con nuevos técnicos?

No todas las historias terminan mal. En 2025, Chicago Bears apostaron por el joven entrenador Ben Johnson, quien junto al novato Caleb Williams llevó al equipo a playoffs tras una temporada anterior desastrosa. Lo mismo ocurrió en Jacksonville, donde Liam Coen revitalizó la carrera de Trevor Lawrence.

La clave fue clara: una visión compartida entre gerencia y cuerpo técnico, ofensivas modernas y esquemas pensados para ayudar a los mariscales jóvenes a crecer —algo que ni Carroll ni Stefanski lograron implementar con éxito en sus respectivas franquicias en sus últimos años.

Joe Schoen y los Giants: una rara muestra de estabilidad

En medio del caos, los New York Giants anunciaron la continuidad de su gerente general Joe Schoen, pese a que despidieron al entrenador Brian Daboll. Schoen fue responsable de elegir a Jaxson Dart como su mariscal de futuro, quien mostró signos de liderazgo pese a la pobre temporada de 4-13.

“Tengo mucha confianza en él. Hay muchas cosas por las cuales estar entusiasmado”, expresó Dart sobre Schoen. La apuesta es clara: dar continuidad al proyecto y construir alrededor de un quarterback joven y talentoso.

Entonces, ¿el problema es el entrenador?

La experiencia reciente indica que el problema no suele ser únicamente el entrenador. Despedir técnicos puede generar una ilusión de cambio, pero si no hay gestión coherente desde arriba, reclutamiento de talento y paciencia con los procesos, es imposible construir un equipo ganador.

Los Browns, por ejemplo, tuvieron una de las mejores defensas de la liga esta temporada: 4° en yardas totales permitidas y Myles Garrett rompió el récord con 23 capturas. Sin embargo, la ofensiva fue 30° y apenas anotó 16.4 puntos por juego. Stefanski fue criticado por su lenta respuesta al integrar a Shedeur Sanders, quien terminó como titular y ganó tres de los últimos siete encuentros.

¿Qué sigue para Raiders y Browns?

  • Los Raiders podrían buscar un perfil ofensivo que se alinee con la elección de un quarterback joven como Fernando Mendoza o Dante Moore, favoritos para el primer pick del próximo draft.
  • Los Browns todavía tienen 10 selecciones de draft, incluyendo dos primeras rondas. Mantienen a Andrew Berry como gerente general e intentarán atraer a un técnico que logre desarrollar a Sanders o reanimar a Deshaun Watson.

El dilema eterno de la NFL moderna

La NFL actual se mueve cada vez más al ritmo de los titulares de prensa y los rumores de redes sociales. La presión por ganar ahora, ya, sin excusas, lleva a saltos mortales ejecutivos y decisiones que muchas veces terminan siendo más emocionales que estratégicas.

Pero en un entorno tan competitivo, la paciencia y la planificación a largo plazo siguen siendo las únicas vías comprobadas hacia el éxito. Los equipos que consiguen resultados sostenidos son los que confían en un proceso, una cultura y un núcleo de liderazgo coherente, dentro y fuera del campo.

Quizás sea momento de que más franquicias entiendan que no existe magia detrás de una contratación. Lo que importa es el cómo y el por qué se apuesta por un entrenador, no solo el nombre en la puerta de la oficina.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press