Panthers, Ravens y Steelers: entre el drama, la esperanza y las decepciones en la NFL
Un repaso a tres historias que marcaron el cierre de la temporada regular: milagros en Carolina, frustraciones en Baltimore y un renacer inesperado en Pittsburgh
Carolina Panthers: de la oscuridad al inesperado protagonismo
La historia de los Carolina Panthers esta temporada bien podría titularse "Contra todo pronóstico". Tras años de mediocridad y sin haber tocado los playoffs desde 2017, el equipo de Charlotte dio un giro dramático al conseguir su primer título de la NFC Sur desde 2015. ¿El dato sorprendente? Lo lograron con un récord negativo y gracias a un insólito desempate tras la victoria de los Falcons sobre los Saints, ambos ya eliminados.
El entrenador Dave Canales, en su primer año como head coach, supo sacarle el jugo a una plantilla llena de juventud y carencias. “Es otra oportunidad de campeonato”, repite Canales, quien ha logrado inyectar una mentalidad ganadora en un vestuario con 31 jugadores sin experiencia en postemporada.
Su jugador revelación es Jalen Coker, receptor no drafteado que ha relegado al primer pick Xavier Legette al banquillo. En los últimos cinco partidos, Coker suma 244 yardas y tres touchdowns, mientras que Legette sólo ha atrapado ocho pases sin anotar. ¿La fórmula? Productividad pura.
Problemas en Carolina: juego terrestre y decisiones cuestionables
Sin embargo, no todo es optimismo. El juego terrestre ha colapsado. Rico Dowdle, quien en su momento llegó a acumular más de 500 yardas en tres partidos, no ha pasado las 60 en los últimos ocho encuentros. Contra los Buccaneers, Carolina solo sumó 19 yardas por tierra.
A esto se suma que Canales se tomó demasiadas licencias creativas. Como el cuestionable flea flicker en plena lluvia contra Tampa, que terminó en balón suelto y pérdida de posesión. Aun así, los Panthers jugarán en casa ante los Rams, a quienes ya vencieron esta temporada (31-28). No tienen presión. Juegan con el dinero de la casa.
Baltimore Ravens: de favoritos al desplome doloroso
Cuando empezó la temporada, muchos colocaban a los Baltimore Ravens como favoritos al Super Bowl. Un Lamar Jackson sano y en modo MVP los hacía temibles. Pero como ya le pasó más de una vez a esta franquicia, el final fue abrupto. Una derrota 26-24 ante Pittsburgh los dejó fuera incluso de la postemporada.
El impacto emocional fue inmediato. “Éramos favoritos al Super Bowl y ni siquiera entramos en playoffs. Es difícil de digerir”, dijo el ala cerrada Charlie Kolar. El equipo desperdició una ventaja de 15 puntos en la semana 1 y repitió colapsos a lo largo del calendario. En su última oportunidad, su destino fue sellado por el fallo de un gol de campo de 44 yardas por parte de Tyler Loop.
El enigma de Lamar y el futuro de Harbaugh
No todo fue malo. Lamar Jackson sigue teniendo destellos de genialidad. En su último partido lanzó dos pases de TD de más de 50 yardas en el último cuarto para mantener a los suyos con vida. Su rendimiento en los momentos decisivos ilusiona.
Sin embargo, Baltimore se topa con una bomba de relojería en su planificación: el contrato de Jackson suma $74.5 millones de impacto en el tope salarial los próximos dos años. Una extensión podría aliviar las finanzas, pero las negociaciones previas fueron tensas.
Además, el futuro del entrenador John Harbaugh es incierto. Tras 18 temporadas y un Super Bowl ganado en 2013, su ciclo podría estar llegando a su fin. No hubo anuncio inmediato sobre su continuidad, pero el clima sugiere una evaluación interna profunda en los próximos días.
Pittsburgh Steelers: resiliencia premiada
Mientras en Carolina celebran su regreso y en Baltimore hacen introspección, los Pittsburgh Steelers encarnan el espíritu del esfuerzo recompensado. Con un final dramático, vencieron a los Ravens y ganaron su primer título del AFC Norte en cinco años.
Como lo ha hecho durante toda su carrera, Mike Tomlin rehuyó del dramatismo. “¿Qué sentido tienen los ‘qué pasaría si...’?”, dijo. Con la victoria, Tomlin alargó una racha única: 17 temporadas consecutivas sin récord negativo, la más larga para un entrenador en activo.
El veterano Cam Heyward también brilló. A sus 36 años, fue una pesadilla para la ofensiva rival. Siete tackles y una jugada icónica empujando a su hermano menor Connor para anotar un touchdown. Una temporada de película para una defensiva que sigue peleando pese a sus limitaciones.
Una ofensiva sin estrellas, pero funcional
Nadie esperaba que Kenny Gainwell y Jaylen Warren fueran los motores del ataque. Juntos acumularon más de 2,300 yardas desde la línea de golpeo en la temporada. Una hazaña en sí misma para una unidad sin grandes nombres, pero con ejecución precisa.
Claro, no todo es perfecto. Su secundaria estuvo al borde del colapso en los últimos minutos contra Baltimore al permitir pases largos consecutivos. Además, su confiable pateador Chris Boswell ha mostrado signos de declive con errores recientes, entre ellos un punto extra fallado el domingo.
Datos que cuentan su destino
- -69: Diferencia de puntos de los Panthers esta temporada, una de las peores entre equipos de playoffs.
- 1991: Última vez que los Steelers perdieron un Monday Night Football en casa. Su racha sigue viva.
- 3: Equipos con peor diferencia de puntos que Carolina que ganaron en ronda de comodines (Rams 2004, Broncos 2011 y Seahawks 2010).
El show continúa… ¿para quién?
La NFL nos regala estas tres caras del deporte competitivo: la gesta inesperada de Carolina, la frustración de un favorito que se derrumba en Baltimore, y el espíritu de lucha de Pittsburgh para romper una sequía divisional.
¿Puede Carolina emular a los Seahawks de 2010 y ganar en casa como underdog? ¿Volverá Baltimore más fuerte en 2025? ¿Podrán los Steelers salir de su sequía de seis partidos sin ganar en postemporada, la más larga desde los '60?
Una cosa es segura: en esta liga donde cada yarda cuenta, cada historia tiene su matiz. Y para los fanáticos, el viaje apenas comienza.
