La montaña regresa a su pueblo: El retorno del Noquisiyi Mound a los Cherokee
La restitución del Noquisiyi Mound en Carolina del Norte marca un hito en la lucha por la soberanía cultural de los pueblos originarios
En un acto cargado de simbolismo y memoria histórica, la ciudad de Franklin, en Carolina del Norte, votó por unanimidad para devolver a la Eastern Band of Cherokee Indians (EBCI) el Noquisiyi Mound, un sitio ceremonial y ancestral que forma parte del corazón espiritual y cultural de este pueblo originario. El gesto, tras décadas de reclamos, representa una victoria esencial en el movimiento “Land Back”, que persigue reestablecer territorios ancestrales bajo control indígena. Pero este suceso narra más que un simple traspaso legal: es un viaje a través del tiempo, la pérdida, la resistencia y el renacimiento cultural de los Cherokee.
¿Qué es el Noquisiyi Mound?
El Noquisiyi Mound es un montículo de tierra construido hace siglos por los ancestros de los Cherokee, posiblemente habitado desde el año 1000 d.C. La palabra "Noquisiyi" significa “lugar de las estrellas”, y no es en vano: este sitio fue parte de una 'ciudad madre', centro cultural, político e incluso espiritual. Es considerado uno de los montículos no excavados más importantes del sudeste de Estados Unidos.
Situado entre carreteras y edificios modernos en el centro de Franklin, aún conserva su forma y estatura casi intactas, lo que lo convierte en una cápsula ancestral viva. Para los Cherokee, este tipo de montículos no son simples restos arqueológicos: son espacios vivos, sagrados, centros de comunión con sus creencias y ancestros.
Una historia de despojo
Con la expansión de Estados Unidos y la brutal implementación de la Trail of Tears en la década de 1830 —la marcha forzada de los Cherokee hacia el oeste que provocó miles de muertes—, el Noquisiyi Mound, junto con gran parte de los territorios tribales, fue arrebatado a sus custodios naturales.
Durante más de 200 años, el montículo fue controlado por propietarios privados y, desde la década de 1940, por el municipio de Franklin, que lo adquirió tras una colecta para protegerlo... aunque sin devolverlo a su pueblo originario. Recién en 2012, tras un incidente en que un empleado de la ciudad roció herbicida en el sitio sagrado, matando toda su vegetación, la tribu inició negociaciones activas para reclamar la propiedad.
Un camino hacia la restitución
En 2019, Franklin y la EBCI fundaron conjuntamente el Noquisiyi Initiative, una organización sin fines de lucro encargada de la administración del sitio. Durante los cinco años siguientes, diversos líderes tribales, ciudadanos Cherokee, y representantes municipales trabajaron codo a codo para construir una solución que permitiera finalmente la restitución del territorio.
Finalmente, en abril de 2024, el consejo municipal de Franklin votó unánimemente a favor del traspaso. Ahora, se espera que el Consejo Tribal de la EBCI acepte formalmente la transferencia, iniciando el proceso legal necesario.
Un regreso ceremonial y espiritual
“Cuando hablamos de Land Back, no estamos hablando de tierras muertas, sino de tierras vivas con las que estamos conectados,” dijo Stacey Guffey, alcalde de Franklin, durante la sesión del consejo. “Si no podemos honrar eso, entonces perdemos el carácter de quiénes somos como pueblo de montaña”.
Para miembros de la tribu como Angelina Jumper, integrante del consejo del Noquisiyi Initiative, el montículo trasciende lo tangible: “Cuando hablas de Noquisiyi, es hablar de una herencia viva. Está tan alto hoy como lo estaba hace trescientos años... su presencia tiene un peso que no puedo describir con palabras”.
Jordan Oocumma, el primer miembro registrado en la EBCI encargado de cuidar el montículo tras la expulsión forzada, enfatizó que el lugar tiene una energía ancestral única: “Es un sitio donde, si necesitas respuestas, las puedes encontrar ahí. Se siente diferente a cualquier otro lugar en el mundo”.
El significado del movimiento Land Back
Este movimiento global busca devolver las tierras a las comunidades originarias, reconociendo que la propiedad no es meramente legal, sino espiritual, comunitaria e identitaria. El caso del Noquisiyi Mound es uno de los más emblemáticos en Estados Unidos, en parte porque es una de las pocas veces que una ciudad devuelve deliberadamente un sitio cultural crucial a una tribu indígena sin orden judicial ni compensación económica.
Existen decenas de ejemplos similares en proceso: desde bosques sagrados en California hasta tierras agrícolas en Minnesota. Sin embargo, Noquisiyi destaca por ser considerado una pieza central en la red de “corredores culturales” que la EBCI está construyendo desde su territorio actual en la Qualla Boundary, hasta sitios sagrados dispersos entre Georgia, Alabama y Tennessee.
Planes futuros: educación y preservación
Una vez concretado el traspaso legal, la tribu planea establecer un centro interpretativo en un edificio vecino, también de su propiedad. La idea es que el público general pueda acceder al sitio —como lo ha hecho por décadas— pero ahora con contexto e información cultural auténtica proporcionada por los Cherokee.
Se planean recorridos guiados, talleres educativos para escuelas regionales y, eventualmente, una exposición permanente sobre la historia de Noquisiyi y su rol dentro de la civilización Cherokee. Todo esto se alinea con un objetivo mayor de la tribu: no solo proteger el montículo como sitio eterno, sino revitalizar el idioma, tradiciones y cosmovisión de sus ancestros para las nuevas generaciones.
El Noquisiyi Mound como emblema de resiliencia
60 años después del inicio de las luchas modernas por los derechos civiles indígenas, este montículo resurge como un emblema de resistencia cultural. Es testimonio de una civilización que sobrevivió al exterminio físico, al borrado cultural y a la marginación legal. Y ahora, poco a poco, vuelve a erguirse ante sus guardianes naturales.
El retorno del Noquisiyi Mound recuerda que cada colina, cada piedra y cada árbol en América tiene una historia que precede a los mapas coloniales. Y mientras algunos pueblos olvidan, otros como los Cherokee recuerdan: lo sagrado no se pierde, solo espera ser llamado por su nombre verdadero.
¿Estás interesado en aprender más?
- Visita el sitio oficial del Noquisiyi Initiative
- Lee más sobre el movimiento Land Back en el portal oficial del movimiento
- Explora el mapa de montículos sagrados indígenas del sudeste en el sitio del Southern Mounds Project
No solo es justicia histórica: es cultura viva recuperando su pulso.
