NFL en Crisis: Coordinadores Despedidos y Proyectos en Ruinas
Los Commanders, Jets y Cowboys cierran temporadas decepcionantes con movimientos drásticos en sus cuerpos técnicos
Una barrida en los banquillos tras un año para el olvido
La temporada 2025 de la National Football League (NFL) ha dejado numerosas secuelas, especialmente para tres franquicias históricas que entraron al nuevo año con esperanza y lo terminaron con frustración. Washington Commanders, New York Jets y Dallas Cowboys, tres equipos con diferentes contextos pero similares fracasos, han tomado decisiones contundentes: cambios en sus cuerpos técnicos y reestructuración total de sus proyectos deportivos.
Washington Commanders: de semifinalistas a sotaneros
Después de una sorprendente campaña en 2024 con un récord de 12-5, un pase a la final de conferencia y la irrupción del quarterback Jayden Daniels —galardonado como Novato Ofensivo del Año—, los Commanders vivieron una caída libre en 2025. Cerraron el año con un récord de 5-12, el peor en su división, y terminaron últimos en yardas permitidas a la defensiva. ¿Qué pasó con este equipo que parecía tener tanto futuro?
Dan Quinn, entrenador en jefe, llegó con la promesa de consolidar un equipo competitivo, acompañado de Kliff Kingsbury como coordinador ofensivo y Joe Whitt Jr. como responsable de la defensa. Sin embargo, Kingsbury y Quinn acordaron separarse de manera mutua tras una conversación sobre el futuro ofensivo del equipo, mientras que Whitt Jr. fue despedido tras perder sus funciones de play-calling a mitad de temporada.
Las lesiones de Daniels —que solo jugó siete partidos— afectaron profundamente la ofensiva. El joven mariscal sufrió lesiones en la rodilla izquierda, el tendón de la corva derecho y el codo. “Quería estar más tiempo en el campo para jugar para Kliff”, declaró Daniels, en una muestra de respeto y frustración.
New York Jets: reconstrucción en modo urgente
La situación en los Jets no es menos dramática. Un récord de 3-14 marcó una de las peores campañas en la historia de la franquicia, extendiendo así a 15 años sin llegar a playoffs. Sin embargo, el gerente general Darren Mougey y el entrenador en jefe Aaron Glenn —ambos en su primer año— manifestaron confianza en el proceso.
“Confío más que nunca en que con el dinero en el tope salarial, el capital del draft y nuestra experiencia este año, podemos armar un proyecto ganador desde ya”, aseguró Mougey. Glenn, por su parte, reconoció errores y la necesidad de un crecimiento personal y profesional: “No espero tener otra temporada así de nuevo”.
Uno de los interrogantes más grandes es el futuro de Justin Fields, quien comenzó como quarterback titular pero fue relegado al banquillo antes de terminar en la reserva de lesionados. Glenn afirmó que “Fields está bajo contrato”, aunque el equipo tiene la segunda selección global del draft y probablemente busque un mariscal de campo.
El corredor Breece Hall, que superó los 1,000 yardas por primera vez en su carrera, podría ser otra baja. Mougey evitó confirmar si usarán la etiqueta de jugador franquicia sobre él, pero aseguró que quiere “retener a tantos jugadores buenos como sea posible”.
Dallas Cowboys: cuando la defensa tira todo por la borda
En Dallas el caos defensivo fue el protagonista de una campaña con récord 7-9-1, pero en la que Dak Prescott tuvo uno de sus mejores años como profesional. A pesar del buen rendimiento ofensivo (segundos en ofensiva total), los Cowboys permitieron 511 puntos, una cifra récord en la historia del equipo, y terminaron últimos en defensa aérea y anotaciones recibidas.
La respuesta fue inmediata: Matt Eberflus, coordinador defensivo, fue despedido tras apenas una temporada. “Después de revisar el rendimiento defensivo, quedó claro que necesitábamos un cambio”, declaró Jerry Jones, el propietario del equipo.
La zona defensiva de Eberflus nunca encajó bien con el personal acostumbrado a cobertura hombre a hombre. Las repercusiones de la decisión de intercambiar a Micah Parsons una semana antes de la temporada fueron devastadoras: la defensiva se vino abajo sin su principal pilar en el pass rush. El equipo terminó con solo seis intercepciones y un diferencial de balones recuperados de -9.
Análisis: ¿Por qué fallaron estos proyectos?
Estos tres casos ponen de relieve varias realidades en la NFL moderna:
- Lesiones desestabilizadoras: Daniels en Washington y Fields en Nueva York fueron víctimas de una temporada marcada por las dolencias físicas. Cuando tu mariscal titular no puede mantenerse en el campo, el proyecto se tambalea.
- Decisiones técnicas cuestionables: El experimento defensivo de Eberflus en Dallas fue una catástrofe; Glenn en Nueva York apostó por un coordinador con su mismo estilo sin los resultados esperados; Quinn llegó como héroe en Washington, pero no logró adaptarse a un entorno cambiante.
- Falta de continuidad: Los Cowboys tendrán su cuarto coordinador defensivo en cuatro años. Nada sabotea más un proyecto que el constante cambio de liderazgo.
¿Y ahora qué? Las claves de la próxima temporada
Las miras ahora se dirigen al Draft NFL 2026 y la agencia libre. Commanders y Jets tendrán selecciones altas, lo que abre la puerta al reclutamiento de quarterbacks o refuerzos clave. Para los Cowboys, el reto está en reconstruir una defensa que estuvo entre las peores del siglo XXI.
El tiempo apremia. Mougey lo sabe: “No tenemos margen para errores. Hay urgencia. Y la compartimos con nuestros fanáticos”.
De momento, lo único seguro es que los tres equipos han entrado en modo crisis. ¿Podrán reinventarse a tiempo? ¿Seguirán sus propietarios apostando por estos proyectos?
El reloj ya está corriendo.
