El ascenso imparable de los quarterbacks de primera ronda en la NFL

Una era dorada de mariscales 'élite' que domina la liga, pulveriza récords y redefine el camino al éxito en playoffs

Una tendencia innegable: los quarterbacks de primera ronda al poder

La temporada 2025 de la NFL ha dejado una huella imborrable en la historia del football americano. No solo por el rendimiento de máxima élite de nuevos y veteranos quarterbacks, sino porque ha confirmado una tendencia contundente: los quarterbacks seleccionados en la primera ronda del draft están dominando la liga.

De los 272 partidos disputados durante la temporada regular, 219 (80.5%) fueron ganados por mariscales elegidos en la primera ronda, un hito absoluto desde el inicio del draft común en 1967. Este número no solo supera el récord del año anterior (204 victorias, con un 75% de eficacia), sino que simboliza el cambio definitivo de paradigma en cómo se construyen las franquicias en la NFL moderna.

¿Qué significa esto para los playoffs 2025?

La postemporada no se queda atrás. En efecto, 12 de los 14 equipos que clasificaron a los playoffs están comandados por quarterbacks de primera ronda, igualando el máximo histórico desde el inicio de la era del Super Bowl. Este dato revela que el perfil del quarterback exitoso ha cambiado: la inversión alta en talento desde el draft ya no es una promesa, sino una realidad tangible.

Veteranos versus nueva sangre

El escenario es apasionante. Por un lado están veteranos como Matthew Stafford (pick #1 en 2009), quien tuvo una temporada espectacular con los Rams al sumar 4,707 yardas y 46 touchdowns (igualando a Tom Brady en 2007 en registros combinados de TDs y yardas con solo 8 intercepciones). Por otro lado, irrumpen figuras como Drake Maye (pick #3 en 2024), quien lideró la liga con una efectividad del 72% en pases y un rating de pasador de 113.5, algo que solo Drew Brees había conseguido hasta ahora (2018 y 2019).

¿Y qué pasa con los 'underdogs'?

Aunque la narrativa está teñida de primeras rondas, todavía existen excepciones que inspiran. El partido más atípico de la ronda de comodín será entre San Francisco y Filadelfia, donde el último pick del 2022, Brock Purdy (Mr. Irrelevante) se enfrenta a Jalen Hurts (segunda ronda, pick #53 en 2020). Ambos han llevado a sus equipos al Super Bowl en las últimas tres temporadas, demostrando que el talento puede florecer más allá del Draft Day hype.

Un repaso a las figuras del 2025

  • Matthew Stafford (Rams): 46 TDs, 4,707 yardas, líder en la NFL.
  • Drake Maye: 4,000+ yardas, 30 TDs, menos de 10 intercepciones, 72% pases completos.
  • Josh Allen (Bills): pick #7 en 2018, una fuerza ofensiva multifacética.
  • Caleb Williams (Bears) y Trevor Lawrence (Jaguars): el presente y futuro del quarterback moderno.
  • C.J. Stroud (Texans): pick #2 en 2023, con una curva de desarrollo prometedora.

Los récords individuales que marcaron el año

  • Myles Garrett batió récord de capturas en una sola temporada con 23 sacks.
  • James Cook ganó el título de mejor corredor con 1,621 yardas, superando a Derrick Henry.
  • Jaxon Smith-Njigba (Seattle) lideró la NFL con 1,793 yardas de recepción.
  • Trey McBride (Arizona) logró 126 recepciones, récord absoluto para un ala cerrada.

Reglas que cambiaron el juego

Uno de los cambios más significativos esta campaña fue la modificación en la regla del kickoff. Mover el punto de touchback de la yarda 30 a la 35 impulsó un resurgir de las devoluciones. El 74.5% de los kickoffs fueron devueltos, duplicando la tasa de 2024 (32.8%) y acercándose al récord de 2010 (80.1%).

Eso tuvo efectos concretos: 87 devoluciones de más de 40 yardas (nivel más alto desde 2010) y una mejora importante en la posición inicial promedio (30.8 yardas), lo que llevó a una subida en puntos por partido a 23, el máximo desde 2020.

El contraste divisional: la NFC Norte y la NFC Sur

Esta temporada también ofreció ejemplos gráficos del desequilibrio competitivo entre divisiones. La NFC Norte terminó con todos sus equipos con récord positivo, mientras que la NFC Sur no tuvo ni uno. Carolina ganó la división con un 8-9, clasificando a playoffs con marca negativa, algo que solo ha ocurrido cinco veces en la historia sin contar temporadas recortadas por huelgas.

Aún más curioso: Detroit, el último del Norte con 9-8, tuvo mejor récord que Carolina. Es la segunda vez que un equipo en el fondo divisional termina con más victorias que el campeón de otra división, tras Washington en 2022.

El impacto de los receptores estrella

Davante Adams, tras tres años fuera de la postemporada y múltiples lesiones recientes, vuelve con fuerza para liderar a los Rams junto a Stafford. A sus 33 años, promete ser el arma letal en la ofensiva californiana, luego de capturar 14 touchdowns en solo 14 partidos durante 2025.

Adams no busca simplemente avanzar una ronda más. El receptor ha dicho claramente: “Tenemos metas más grandes que solo sobrevivir a la primera ronda”. Él sabe que alcanzar un Super Bowl es la meta, y cada minuto cuenta en este camino final de su carrera.

Quiénes faltan y qué esperar en enero

Buffalo abrirá los playoffs con bajas notables en la línea defensiva: Jordan Phillips quedó fuera por lesión, y Ed Oliver tampoco estará disponible. Aunque sumaron de vuelta al cornerback Dane Jackson y ficharon a Shane Buechele (QB) al escuadrón de prácticas, es evidente que las dudas defensivas podrían pesar.

Mientras tanto, equipos como Houston, Green Bay o Denver tienen jóvenes con hambre, pero todos comparten una característica: talento elegido temprano. Desde Bo Nix (#12 en 2024) hasta C.J. Stroud (#2 en 2023), los proyectos de primera ronda están madurando rápidamente.

A excepción de la batalla Hurts vs Purdy, es muy probable que por primera vez desde 2010 veamos solo quarterbacks de primera ronda en las finales de conferencia. Una señal clara de hacia dónde se dirige el deporte.

¿El futuro es de los “blue chips”? Todo indica que sí

La NFL ha dejado de ser una liga de sorpresas tardías y ahora es un escaparate de planificación científica. El scouting, los procesos de análisis de datos y las apuestas financieras en quarterbacks de primera ronda están dando frutos a gran escala. Como los títulos universitarios en la NBA, ser un 'pick alto' en la NFL cada vez genera menores dudas y mayores resultados.

Y mientras la generación Purdy-Hurts demuestra que el corazón y el desarrollo también cuentan, la narrativa dominante es clara: invertir temprano en tu quarterback es más valioso que nunca.

Con nombres como Williams, Maye, Allen y Stafford liderando los enfrentamientos más importantes de enero, el presente —y el futuro— del juego está en buenas manos. Literalmente.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press