Caos en Miami: Los Dolphins despiden a Mike McDaniel y preparan una reconstrucción total

Tras una temporada decepcionante, los Dolphins sacuden su estructura y estudian el regreso de grandes nombres para revitalizar la franquicia

Miami vive una reestructuración profunda en su franquicia de la NFL. Luego de una temporada decepcionante en 2025, los Dolphins de Miami han decidido cortar lazos con el entrenador en jefe Mike McDaniel y su gerente general de largo plazo Chris Grier, dando pie a un nuevo proceso que apunta a un cambio total en la organización.

Un colapso anunciado

La campaña 2025 no pudo haber comenzado peor para los Dolphins. El equipo perdió seis de sus primeros siete partidos y finalizó con un récord lamentable de 7 victorias y 10 derrotas, quedando una vez más fuera de los playoffs. Este resultado marca la segunda temporada consecutiva sin postemporada, a pesar de tener una de las plantillas más prometedoras de la liga.

El declive fue especialmente frustrante para los aficionados, que vieron cómo figuras clave como Tyreek Hill sufrían lesiones graves —Hill se perdió el resto de la temporada tras lesionarse la rodilla en la semana 4— y el mariscal de campo Tua Tagovailoa, exelección de primera ronda, era finalmente enviado a la banca.

El punto de inflexión llegó tras la aplastante derrota 33-8 frente a los Colts en la jornada inaugural, seguida de reveses dolorosos, como una ventaja desperdiciada de 17-0 frente a Carolina o un colapso en los últimos segundos ante los Chargers que permitió un gol de campo ganador de Justin Herbert.

Voces encontradas: respaldo de los jugadores vs. presión de los resultados

A lo largo de la temporada, las críticas a McDaniel se intensificaron desde la tribuna. Se llegaron incluso a volar pancartas sobre el Hard Rock Stadium solicitando su despido. No obstante, varios jugadores se mantuvieron firmes en su respaldo. “Creemos en él. Mike cree en nosotros como jugadores, nos inspira y transmite confianza”, afirmó el tackle ofensivo Patrick Paul.

A pesar del respaldo del vestuario, el dueño de los Dolphins, Stephen Ross, tomó una decisión drástica. “Después de una evaluación cuidadosa y conversaciones extensas, llegué a la conclusión de que la organización necesita un cambio integral”, declaró en un comunicado.

Ross sostuvo que siente gran aprecio por McDaniel, pero los cuatro años sin un solo triunfo en playoffs con una plantilla llena de talento evidenciaron la urgencia de abrir una nueva página.

Una historia de reinicios

La franquicia de Miami no es ajena a las reconstrucciones. En 2019 inició un proceso de demolición total, deshaciéndose de jugadores clave para acumular selecciones del draft. Sin embargo, y aunque se han producido destellos de brillantez —como la contratación de Hill en 2022 o el surgimiento de Jaylen Waddle— los resultados simplemente no han llegado.

Desde que Ross adquirió el control mayoritario del equipo en 2009, ha contratado cuatro entrenadores en jefe: Joe Philbin (2012-2015), Adam Gase (2016-2018), Brian Flores (2019-2021) y Mike McDaniel (2022-2025). Con la quinta contratación en camino, la presión sobre Ross se multiplica.

El rompecabezas gerencial: sin GM y sin HC

Con McDaniel fuera, el equipo se encuentra también en plena búsqueda de un nuevo gerente general. El ex GM Chris Grier fue despedido semanas atrás tras la derrota frente a los Ravens en la semana 9.

Según reportes, ya se han realizado entrevistas con cuatro nombres de peso para la gerencia:

  • Champ Kelly, actual GM interino.
  • Chad Alexander, asistente de los Chargers.
  • Jon-Eric Sullivan, vicepresidente de personal de jugadores de Green Bay.
  • Josh Williams, director de operaciones de los 49ers.

La búsqueda ha contado con la ayuda del legendario mariscal de campo Troy Aikman, quien apoya en la evaluación de candidatos.

¿La hora de los Harbaugh?

Uno de los nombres que más resuena para reemplazar a McDaniel es el de John Harbaugh, recientemente despedido por los Ravens tras más de una década en el cargo. Harbaugh es considerado uno de los entrenadores más completos de la liga, con un título de Super Bowl en su currículo.

Hay razones para pensar que Miami podría convertirse en su nuevo hogar. El candidato Chad Alexander, quien será entrevistado para el puesto de GM, tiene una extensa relación laboral con Harbaugh, al haber trabajado con él durante dos décadas en Baltimore.

Además, Stephen Ross tiene estrechos vínculos con la familia Harbaugh, en especial con Jim Harbaugh, exentrenador de San Francisco y de la Universidad de Michigan, alma mater de Ross. De hecho, en años anteriores ya intentó contratar a Jim para que liderara el equipo.

¿Otra apuesta sin experiencia?

Si Ross decide mantener su estrategia de tomar riesgos con entrenadores inexpertos, otras opciones podrían emerger. Entre ellas destaca el coordinador defensivo de los Dolphins, Anthony Weaver, altamente respetado dentro del vestuario y que ya ha sido entrevistado por otros equipos en años anteriores.

No se descarta tampoco la posibilidad de fichar a entrenadores veteranos como:

  • Mike McCarthy, recientemente despedido por los Cowboys;
  • Vance Joseph, coordinador defensivo de Denver que tuvo un breve paso por Miami en 2016;
  • Kevin Stefanski, exentrenador de Cleveland.

La decisión será crucial, pues los Dolphins tienen talento, una base de aficionados leal y una importante inversión en infraestructura deportiva. Pero necesitan un liderazgo claro que rompa con la mediocridad de las últimas décadas.

Un equipo con historial pero sin fortuna

Los Dolphins no ganan un juego de playoffs desde 2000 y no llegan a un Super Bowl desde 1984. Es un equipo con rica historia —Don Shula, Dan Marino, los invictos de 1972— pero que desde inicio del siglo XXI ha sido más conocido por su inestabilidad que por sus logros.

Con un mariscal de campo incierto, grandes estrellas como Hill y Waddle buscando evitar el ocaso de sus carreras en un equipo perdedor y una afición cada vez más desesperanzada, el futuro inmediato es una encrucijada para Miami.


Próximamente se esperan más noticias sobre las entrevistas y posibles contrataciones. Todo indica que los meses venideros serán decisivos para redefinir el rumbo de la franquicia en busca de regresar a la élite de la NFL.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press