Chen Zhi: El Imperio de la Estafa Digital que Cayó desde Camboya
De filántropo ejemplar a cerebro del crimen online: así se desmorona el imperio de un magnate con múltiples pasaportes y millones en estafas
Chen Zhi pasó de ser un respetado empresario y filántropo en Camboya a uno de los delincuentes más buscados en Asia. Los informes judiciales y las investigaciones internacionales lo colocan en el centro de una intricada red de casinos ilegales, estafas online y lavado de dinero con sede en Sihanoukville, ciudad costera camboyana transformada en epicentro del crimen digital. Hoy analizamos el oscuro ascenso y dramática caída de este magnate y cómo su figura revela las grietas de un sistema global cada vez más explotado por intereses criminales transnacionales.
Un rostro respetable, una fortuna turbia
Durante años, Chen Zhi fue considerado una figura ilustre en Camboya. Fundador del Prince Holding Group, elevó la relevancia de este conglomerado desarrollando proyectos inmobiliarios, fundando escuelas de relojería al estilo suizo y dirigiendo programas de becas educativas en asociación con el Ministerio de Educación del país. En 2020, durante la pandemia de COVID-19, donó 3 millones de dólares al Estado para la adquisición de vacunas, gesto que le valió palabras elogiosas del entonces primer ministro Hun Sen: “¡Que Buda bendiga a usted, a su familia y a sus colegas con las cinco fortunas!”.
No obstante, tras esta fachada altruista se escondía una maquinaria destinada al fraude digital a gran escala. De acuerdo con la acusación penal presentada por fiscales federales de EE.UU. en 2023, Chen era el artífice de operaciones de estafa, casas de apuestas ilegales y esquemas conocidos como “pig butchering”, modalidad de fraude online especialmente dirigida a usuarios de redes sociales y plataformas financieras.
El ascenso meteórico desde un cibercafé
Nacido en Lianjiang, provincia de Fujian, China, Chen empezó como administrador de un cibercafé. Gracias a un préstamo familiar, fundó el Prince Group en 2015. Sobre el terreno, transformó por completo Sihanoukville, una modesta ciudad costera, en un enclave que atrajo a millonarios chinos, inversores extranjeros... y al crimen organizado. Con sus múltiples pasaportes (China, Camboya, Vanuatu, Chipre y Santa Lucía), se movía libremente mientras tejía una sofisticada red ilícita.
Según Radio Free Asia, Sihanoukville se convirtió en un paraíso para las apuestas digitales y el fraude. Muchas de estas operaciones fueron disfrazadas como centros tecnológicos, pero en realidad eran centros de estafa, conocidos como scam compounds, donde cientos de trabajadores, muchos captados bajo falsos pretextos, operaban turnos completos dedicados al engaño digital.
En el punto de mira desde hace años
Esto no pasó desapercibido para las autoridades. Una docena de sentencias judiciales en China ya implicaban directa o indirectamente al Prince Group en casos de lavado de dinero y juegos ilegales desde 2016. En la provincia china de Sichuan, un tribunal ordenó el encarcelamiento de 45 personas involucradas en una red de apuestas online creada por Chen, específicamente orientada a ciudadanos chinos, lo cual violaba directamente las leyes del país que prohíben el juego fuera de Macao.
En 2020, la policía de Anhui desmanteló una operación fraudulenta de 30 millones de yuanes (alrededor de 4.3 millones de dólares), también vinculada a edificios controlados por Prince Holding en Phnom Penh. Declaraciones judiciales revelan que algunos de los implicados se registraban directamente en las oficinas del conglomerado antes de asumir sus funciones como “guardias de seguridad” para las estructuras de estafa.
Detenido y extraditado bajo fuerte vigilancia
Finalmente, el destino alcanzó a Chen en 2024. Tras ser arrestado en Camboya, fue extraditado a China, donde se lo mostró en televisión estatal bajando de un vuelo de China Southern con los ojos cubiertos por una tela negra y las manos esposadas. Una vez en tierra, las autoridades le retiraron la tela para exponer su rostro limpio y sereno, como era común en la exhibición pública de figuras criminales en China.
El Ministerio de Seguridad Pública del gigante asiático calificó la operación como un “gran logro en cooperación internacional” entre China y Camboya. Acto seguido se anunciaron futuras órdenes de arresto contra cómplices clave aún en libertad.
“Pig butchering”: la estafa más rentable del siglo XXI
Una de las especialidades operativas de Chen era el “pig butchering”, traducción informal del término chino "杀猪盘" (shā zhū pán). Esta estafa consiste en establecer relaciones afectivas a través de redes sociales para luego inducir a las víctimas a invertir en plataformas fraudulentas de criptomonedas o acciones. Una vez que las cantidades son grandes, el sistema colapsa y el falso inversor desaparece con todo el dinero.
En 2023, según el FBI, el “pig butchering” representó una porción cada vez mayor de las pérdidas económicas por delitos digitales en EE.UU., con más de 3.3 mil millones de dólares reportados en fraudes de inversión, en los cuales este tipo de estafa juega un rol prominente.
El peso del blanqueo: cómo se camuflaba el dinero
La clave del éxito para Prince Group fue el lavado de capitales disfrazado de inversiones lícitas. Centros comerciales, torres residenciales, escuelas técnicas y fundaciones benéficas eran utilizados como canales para mover fondos de manera legalizada. Los fiscales estadounidenses descubrieron que Chen usaba subsidiarias ficticias y empresas de papel en zonas grises financieras como Chipre o Vanuatu.
Los expertos en crimen financiero como Mark Taylor, antiguo trabajador de Winrock International, destacan que muchos de estos flujos transnacionales se sostienen por la falta de regulación coordinada entre países. “Chen no solo aprovechó vacíos legales en Camboya, sino que creó una fachada perfecta de filantropía local para blindarse.”
Impacto político: ¿conexiones hasta la cima?
Chen Zhi ostentaba el estatus de “neak oknha” en Camboya, un título honorífico otorgado a personas de alto rango por sus contribuciones al país. Además, figuraba como asesor personal del actual primer ministro Hun Manet, así como de su padre, el ex primer ministro Hun Sen. Estas conexiones han sembrado dudas entre la sociedad civil sobre hasta qué nivel de impunidad pudo haber operado Chen durante casi una década.
Su caída representa una sacudida para muchos sectores económicos en Camboya que dependían directa o indirectamente del movimiento de fondos dentro de las estructuras del Prince Group.
¿Y ahora qué sigue?
- Las autoridades chinas se preparan para emitir más órdenes de arresto contra individuos vinculados al entramado.
- Fiscales estadounidenses se encuentran en conversaciones diplomáticas para intentar acceder a Chen o a los acusados relacionados que afectaron víctimas en EE.UU.
- Se espera la disolución formal del Prince Holding Group en Camboya, lo cual podría afectar miles de empleos.
El caso de Chen Zhi no solo representa la caída de uno de los operadores más grandes de fraudes digitales del sudeste asiático, sino también un llamado de atención urgente sobre las dinámicas del crimen organizado digital transnacional. Mientras exista cobertura legal y ausencia de cooperación sostenida entre países, magnates del fraude como Chen seguirán encontrando huecos por donde multiplicar fortunas a costa de personas vulnerables.
