Perros superdotados: los caninos que aprenden palabras como niños humanos

Nuevos estudios revelan que algunos perros pueden aprender nombres de objetos simplemente escuchando conversaciones ajenas

¿Pueden los perros aprender palabras como los humanos?

La mayoría de los dueños de perros están convencidos de que sus fieles compañeros entienden sus palabras. Y en gran medida, no se equivocan. Los comandos básicos como “sentado”, “quieto” o “ven” son rápidamente aprendidos con entrenamiento y repetición. Pero cuando se trata de identificar nombres específicos de objetos —por ejemplo, diferenciar un peluche en forma de pizza de uno en forma de armadillo—, solo unos pocos perros tienen esa capacidad tan desarrollada.

Un estudio reciente de la Universidad Eötvös Loránd en Hungría y de la Universidad de Medicina Veterinaria de Austria ha dejado boquiabiertos a científicos y amantes de los perros por igual. El hallazgo: al menos diez perros “superdotados” han demostrado la habilidad de aprender nombres de juguetes simplemente escuchando a sus humanos hablar entre ellos.

La élite canina del aprendizaje verbal

Hasta ahora, se conocía la existencia de alrededor de cincuenta perros excepcionalmente dotados capaces de recordar y responder a los nombres de decenas, e incluso cientos, de juguetes. Estos canes, generalmente Collies y Labradores, no representan al perro promedio. Sin embargo, estudian sus habilidades con la esperanza de entender mejor el funcionamiento cognitivo animal.

En el estudio más reciente, perros como Basket (un Border Collie) y Augie (un Labrador) fueron observados mientras sus dueños sostenían un objeto nuevo y hablaban de él con otra persona. El animal no intervenía. Solo escuchaba.

Luego, los científicos mandaban al perro a otra habitación donde había una pila de juguetes, entre ellos, el nuevo. El 70 % de los perros logró traer el juguete correcto, sin necesidad de haberlo manipulado antes ni haber tenido contacto visual directo con el objeto nombrado en el momento en que se le enseñaba el nombre.

Aprendiendo por observación e intuición: una capacidad sofisticada

Este tipo de aprendizaje pasivo, donde la información se obtiene solo al escuchar una conversación entre terceros, es propio de seres humanos. De hecho, los niños menores de 2 años ya muestran esa habilidad al adquirir vocabulario, incluso sin que los padres se lo enseñen intencionalmente. Sin embargo, hasta ahora, solo algunos loros y primates habían demostrado una capacidad similar.

“Es la primera vez que vemos un grupo específico de perros capaces de aprender etiquetas al escuchar conversaciones ajenas”, comentó Shany Dror, autora principal del estudio.

Aún más sorprendente fue que los perros pudieron cumplir esta tarea incluso cuando no veían el objeto, ya que sus dueños lo guardaban en una caja opaca mientras hablaban sobre él. Esta desconexión entre el estímulo visual y auditivo representa un verdadero salto cognitivo escalofriante.

Cerebros caninos: ¿cómo lo logran?

Una de las grandes preguntas del estudio es: ¿cómo logran estos perros procesar la información lingüística? Los humanos usamos un complejo sistema de asociaciones y estructuras cerebrales especializadas para decodificar el lenguaje. Pero en el caso de los perros, las regiones cerebrales involucradas aún están en estudio.

Lo que es claro es que estos perros no son aprendices casuales. El entorno que los rodea, su estilo de crianza e incluso su raza podría influir significativamente.

La investigadora Shany Dror destacó que estos canes son “algunos de los sujetos de estudio más entusiastas (¡y también desordenados!)”. De hecho, admitió entre risas que muchas veces “alguno termina orinando en el sofá del laboratorio”.

¿Qué razas son más propensas a este talento?

Si bien cualquier perro podría, en teoría, aprender una palabra o dos, la mayoría de los superdotados estudiados pertenecen a razas reconocidas por su inteligencia:

  • Border Collie: Tradicionalmente considerada la raza más inteligente. Su alta capacidad de pastoreo ha favorecido una memoria espacial y verbal superior.
  • Labrador Retriever: Empresas de asistencia los eligen justamente por su facilidad para seguir comandos complejos y relacionar palabras con acciones u objetos.
  • Poodle: Otra raza que destaca por su agudeza mental, aunque menos representada en este tipo de estudios.

No obstante, los autores aclaran que no es solo cuestión de raza. La exposición frecuente al juego simbólico, la motivación por parte del humano y la riqueza del entorno lingüístico hacen toda la diferencia.

No todos los perros aprenderán palabras bajo la mesa

¿Significa esto que tu perro está aprendiendo los nombres de tus familiares o sus juguetes mientras merienda a tus pies? Probablemente no. El estudio aclara que esta habilidad es extremadamente rara. Se necesitaron años para identificar a poco más de 50 perros en todo el mundo con esta destreza.

Pero eso no significa que tu perro no pueda mejorar. Como en todo, la práctica constante, el juego y la atención al entorno son clave para estimular su mente.

¿Qué nos revela esto sobre la cognición animal?

Heidi Lyn, experta en cognición animal en la Universidad del Sur de Alabama, quien no participó en el estudio, declaró que este tipo de hallazgos derriban mitos antropocentristas en torno a la inteligencia. “Los animales tienen mucho más que ofrecer cognitivamente de lo que solemos creer”, afirmó.

De hecho, los resultados podrían impactar las investigaciones futuras no solo en caninos sino en educación infantil, inteligencia artificial y neurociencia comparativa.

Perros, niños humanos y... ¿robots?

Irónicamente, los mecanismos observados en estos canes podrían tener aplicaciones en el campo de la robótica. Sistemas de inteligencia artificial podrían entrenarse para adquirir vocabulario contextual mente, como lo hacen estos perros, entrenando algoritmos con información visual y auditiva no estructurada.

En el ámbito de la educación, comprender cómo los perros aprenden de manera incidental podría abrir vías para mejorar métodos de enseñanza naturalistas en niños u otras poblaciones con discapacidades cognitivas.

¡Tu perro puede ser más inteligente de lo que crees!

No todos los perros van a aprender el nombre de un peluche en forma de rosquilla simplemente porque lo escucharon una vez en una conversación. Pero estudios como estos nos demuestran que la inteligencia animal está llena de matices, y que desarrollar un ambiente estimulante para tu perro puede despertar capacidades dormidas.

Así que la próxima vez que hables con un amigo sobre el nuevo juguete de tu mascota, mantente atento. Puede que tu perro esté escuchando... y aprendiendo.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press