Hong Kong y la libertad de prensa: Crónica de una censura anunciada
De bastión de libertad a epicentro del silencio: cómo la Ley de Seguridad Nacional transformó el panorama mediático de Hong Kong
La historia reciente de Hong Kong es elocuente en cuanto a la velocidad con la que una sociedad abierta puede pasar al control autoritario. Uno de los indicadores más sensibles de esta transformación es la libertad de prensa. Lo que alguna vez fue un oasis de libre expresión en Asia, hoy enfrenta fuertes restricciones, censura y miedo. En este análisis abordamos la caída de la libertad de prensa en Hong Kong, con el caso emblemático del empresario Jimmy Lai, los cierres de medios y la represión que ha reconfigurado el paisaje informativo de este centro financiero internacional.
La caída en picado del Índice de Libertad de Prensa
Hace dos décadas, Hong Kong ocupaba el puesto 18 en el Índice Mundial de Libertad de Prensa elaborado por Reporteros Sin Fronteras (RSF). En 2022, cayó al puesto 148, una reducción de 130 posiciones, y en 2024 está aún peor: en el lugar 140. Este descenso no es casualidad. Responde directamente a los acontecimientos políticos y legales desencadenados tras las protestas prodemocracia de 2019 y la imposición de la Ley de Seguridad Nacional por parte de las autoridades centrales de Pekín en 2020.
Jimmy Lai y el caso Apple Daily: un antes y un después
Jimmy Lai, fundador del diario prodemocrático Apple Daily, se convirtió en uno de los primeros figuras prominentes acusadas bajo la Ley de Seguridad Nacional. Detenido en 2020, su periódico fue forzado a cerrar en 2021 después de que las autoridades congelaran activos por más de 2,3 millones de dólares y arrestaran a sus ejecutivos. Lai fue condenado en diciembre de 2023 por conspirar para coludir con fuerzas extranjeras y publicar artículos sediciosos.
“Tal vez cierto periodismo de defensa aún era posible antes de la ley. Hoy, ya no lo es”, explicó Francis Lee, profesor de periodismo en la Universidad China de Hong Kong.
Stand News: la repetición estratégica del guion
No fue solo Apple Daily. En diciembre de 2021, le tocó el turno a Stand News, un medio digital arrollador en su cobertura crítica. Sus oficinas fueron allanadas, sus activos congelados y dos de sus editores fueron condenados en 2024 bajo una ley de la era colonial por conspiración para publicar artículos sediciosos. Se convirtieron en los primeros periodistas en enfrentar este tipo de condena desde la transferencia de soberanía en 1997.
La autocensura: el nuevo estándar de la información
Hoy en día, varios medios convencionales han ajustado sus contenidos para evitar represalias. Según Lee, el temor proviene no sólo de la persecución política, sino también de amenazas económicas. Los grandes anunciantes y conglomerados evitan asociarse con medios percibidos como problemáticos ante el gobierno central y el mercado continental.
Los periodistas deben preocuparse constantemente por lo que puede ser considerado sedicioso. La obtención de entrevistas incluso se ha vuelto más difícil. Muchos ciudadanos evitan hablar con la prensa por temor a represalias legales o sociales.
“Hacer periodismo en Hong Kong hoy significa preguntarse una y otra vez: ¿cuáles son los riesgos?”, dijo Selina Cheng, presidenta de la Asociación de Periodistas de Hong Kong.
El incendio mortal y el nuevo rostro del miedo
Una tragedia reciente expuso nuevas capas del control informativo. El 26 de noviembre de 2023, un incendio en un edificio dejó al menos 161 muertos, convirtiéndose en el más mortal en décadas. Medios locales y digitales intentaron informar con profundidad: investigaron las causas, expusieron deficiencias en la regulación y acusaron negligencia. Pero el gobierno respondió con advertencias y citaciones a periodistas, señalando a los medios extranjeros de difamar su gestión.
El resultado fue la cancelación de ruedas de prensa y una reducción palpable de fuentes disponibles para reporteros. Un reportaje crítico publicado por un medio progubernamental fue eliminado del sitio web poco después.
Libertades civiles bajo asedio: no solo la prensa
El control mediático viene acompañado de una represión más generalizada. Decenas de políticos opositores están encarcelados. Más de un centenar de organizaciones cívicas han cerrado voluntariamente ante el temor de ser perseguidas. La autocensura se ha convertido en fenómeno social.
Incluso comunicadores que trabajan para medios extranjeros son objeto de violencia institucional. Algunos fueron sometidos a auditorías fiscales arbitrarias o acosados vía mensajes anónimos. Selina Cheng presentó una demanda contra The Wall Street Journal, su ex empleador, por despido supuestamente vinculado a su rol sindical.
¿Una prensa resiliente?
Pese a todo, algunos medios han aprendido a trabajar dentro de las crecientes restricciones. Según una encuesta realizada por la asociación de Cheng en octubre de 2023, los periodistas percibieron una leve mejora en el ambiente informativo. Aunque la libertad está muy por debajo de los niveles anteriores a 2020, todavía hay intentos por informar.
Lo cierto es que hoy en Hong Kong, el periodismo se enfrenta a un campo minado. Las viejas prácticas de fiscalización del poder son consideradas ilegales. La línea entre el periodismo de opinión y la sedición se ha vuelto peligrosamente delgada.
“Si esto sigue ocurriendo, será casi imposible para el público saber lo que se está perdiendo”, advirtió Cheng.
