Ben Johnson y el resurgir de los Bears: rivalidades, remontadas y futuro en los playoffs
Con una mezcla de orgullo, pasión e irreverencia, el entrenador en jefe de Chicago encarna la identidad de un equipo que ha renacido justo a tiempo para marcar historia en la NFL
La rivalidad más antigua de la NFL, con una dosis moderna de polémica
Pocas rivalidades en la NFL tienen la carga histórica de los Chicago Bears y Green Bay Packers. Desde 1921, estas franquicias se han enfrentado más de 200 veces, generando una rivalidad que supera generaciones de fanáticos. Sin embargo, en la era moderna, y con el arribo del entrenador Ben Johnson en Chicago, esta antigua disputa ha cobrado nuevos bríos... y también un nuevo nivel de intensidad. Tras la remontada épica de los Bears por 31-27 sobre los Packers en la ronda de comodines, Johnson no se contuvo. Desde el vestidor, lanzó improperios dirigidos al eterno rival, un gesto que, lejos de dividir al vestuario, lo solidificó. “Simplemente no me gusta ese equipo”, dijo Johnson el lunes, reconociendo abiertamente su desprecio por Green Bay.Mucho más que palabras: resultados en el campo
Las declaraciones de Johnson no fueron solo ruido sin sustancia. Bajo su liderazgo, los Bears vencieron a los Packers dos veces en una misma temporada, incluidas una victoria crucial en playoffs. Y no fue cualquier triunfo: fue la mayor remontada en la historia de la franquicia en postemporada, revirtiendo una desventaja de 18 puntos. Para ponerlo en perspectiva, desde la semana 9 hasta la 18 de la temporada regular, Chicago lideró la NFL en puntos anotados en el cuarto cuarto y tiempo extra, con un total de 103 puntos. Esa tendencia se mantuvo contra Green Bay, donde superaron a sus rivales 25-6 en el último cuarto.Ben Johnson: más que un entrenador, un provocador estratégico
Desde su llegada proveniente del cuerpo técnico de los Detroit Lions, Johnson adoptó el espíritu de la afición de Chicago y supo manipular la rivalidad de forma estratégica. En su primera conferencia, ya se burló al decir que disfrutaba vencer dos veces al año a Matt LaFleur, actual entrenador de Green Bay. Su estilo ha sido calificado por algunos como “troll”, pero incluso jugadores de los Packers como Xavier McKinney lo califican como “un tremendo entrenador”, aunque también admitieron que “le gusta provocar”.El factor Loveland: una apuesta que pagó con creces
Cuando los Bears eligieron al ala cerrada Colston Loveland en el décimo lugar del Draft, muchos criticaron la decisión. Había necesidades más urgentes en la línea ofensiva y en la defensa, pero el novato de la Universidad de Michigan ha sido una revelación. En su debut en playoffs contra los Packers, atrapó ocho pases para 137 yardas, su máximo en la NFL. Durante la temporada regular, lideró a los Bears en recepciones (58) y yardas (713), empatando en touchdowns con DJ Moore y Rome Odunze (6). Hoy, nadie discute su impacto. “Le dimos un jonrón”, declaró el mariscal Caleb Williams, al reflexionar sobre su incorporación.Caleb Williams, el arquitecto silencioso del milagro
En una franquicia históricamente marcada por problemas para mantener una figura sólida en la posición de quarterback, Williams está reescribiendo la narrativa. El novato mostró una calma imperturbable frente a una desventaja considerable en el último cuarto, guiando siete remontadas esta temporada, todas cuando el equipo parecía sentenciado. Su liderazgo comienza a cristalizarse, no solo con resultados, sino con química. Caleb ha logrado sincronizar a una ofensiva que carece de un súper receptor dominante, pero se apoya en la versatilidad de nombres como Loveland, DJ Moore y Rome Odunze.Preocupaciones en el backfield: ¿dónde quedó el juego terrestre?
Aunque Chicago terminó entre los tres primeros en yardas terrestres esta temporada, su tándem de corredores D’Andre Swift y Kyle Monangai ha sufrido bajones en las últimas semanas. Solo lograron 93 yardas por tierra ante Green Bay, después de apenas 65 en la derrota ante Detroit. Monangai acumuló apenas 27 yardas en ocho acarreos, mientras que Swift, aunque anotó un touchdown, no ha sido tan explosivo como se esperaba. Un factor a monitorear de cara al exigente juego contra los Rams.Lesiones claves: la sombra tras la euforia
En medio de la celebración, las bajas podrían costar caro. Los Bears perdieron al linebacker T.J. Edwards por una fractura en el peroné izquierdo y al tackle izquierdo Ozzy Trapilo por una lesión en la rodilla. Ambos son vitales en sus respectivas unidades y es probable que no regresen esta temporada. Edwards era líder de tacleadas del equipo, y Trapilo había sido una pieza confiable en la protección a Caleb Williams. Ben Johnson tendrá que ajustar líneas con urgencia, especialmente para frenar la presión del pasador estelar de los Rams, Matthew Stafford.Enemigo a la vista: Rams y una historia pendiente
El próximo desafío de los Bears será en casa frente a los Los Angeles Rams, una franquicia con enorme talento en ambos lados del balón. Aunque Chicago venció 24-18 a los Rams en la semana 4 de temporada regular 2025, los playoffs son una historia distinta. Además, el único enfrentamiento previo en postemporada fue en 1950, con victoria de Los Ángeles. Los Rams tienen una defensa top-10 y un ataque aéreo complejo con múltiples amenazas. Stafford ha demostrado experiencia y frialdad en momentos clave. Para vencerlos, los Bears necesitarán una actuación ofensiva completa, un regreso del juego terrestre y una defensiva que no repita los errores de las primeras mitades que casi les cuestan las últimas victorias.Una cultura restaurada en el Soldier Field
Lo que hace relevante a esta versión 2026 de los Bears no son solo las victorias, sino un cambio profundo en la cultura. Chicago fue marginado durante gran parte de los últimos dos lustros, víctima de malas decisiones gerenciales y ciclos de entrenadores que no concretaban sus proyectos. Con Johnson al mando, el equipo no solo juega con intensidad, sino con una identidad que resuena con la ciudad. La irreverencia del DT en sus declaraciones post-partido, la consistencia de Colston Loveland, la madurez acelerada de Caleb Williams y una defensiva oportunista han cuadrado una ecuación ganadora... Y nada de esto es casualidad. Johnson entendió que para ganar en Chicago se necesita representar algo más que fútbol. Se necesita representar pasión, historia y una enemistad muy personal con el adversario más odiado.¿Están listos los Bears para el siguiente paso?
Con la ciudad encendida por una esperanza renovada, el duelo ante los Rams será clave. Chicago no llega como favorito, pero su arma más poderosa parece ser el momentum —un intangible que ha derribado grandes candidatos en la NFL más de una vez. Este equipo, liderado por un entrenador emocional, un mariscal novato sin complejos y una serie de talentos emergentes, está construyendo algo más que una buena postemporada: están redefiniendo la nueva identidad de los Bears. Este artículo fue redactado con información de Associated Press
