El ajedrez económico global entre la Fed, Trump y Asia: ¿quién mueve las piezas del mercado?
Con Wall Street marcando récords, Asia al alza, y Trump presionando a la Reserva Federal, el futuro económico de 2026 se juega entre intereses políticos, tecnología y la lucha contra la inflación
Un martes de vértigo bursátil: Asia se contagia del optimismo de Wall Street
Este martes las bolsas asiáticas amanecieron con bríos renovados, impulsadas por el optimismo que llegó desde Nueva York tras una jornada histórica de récords en los principales índices estadounidenses. Especialmente destacable fue la actuación del Nikkei 225 de Tokio, que subió un impresionante 3,1% y alcanzó un máximo histórico intradía de 53.814,79 puntos.
Esto se debió en gran parte al regreso del mercado japonés tras un feriado nacional, con los gigantes tecnológicos protagonizando el salto. Empresas como Advantest (+8,5%), Tokyo Electron (+8,3%) y el conglomerado SoftBank Group (+4,3%) fueron las estrellas del día.
¿Elecciones a la vista en Japón? Una variable adicional
Los rumores sobre una posible elección anticipada en Japón también han encendido las velas del mercado. La primera ministra Sanae Takaichi estaría considerando un llamado temprano a las urnas para afianzar su mandato y justificar una expansión del gasto público. No hay duda de que una victoria clara podría traducirse en más estímulos económicos, lo cual empuja las acciones a nuevos máximos.
Hong Kong y otros mercados asiáticos también celebran
En Hong Kong, el Hang Seng subió un 1% hasta 26.877,01. Un hito importante fue el debut de GigaDevice Semiconductor, empresa china de diseño de chips, que se disparó un 54% en su primer día de cotización. En Corea del Sur, el Kospi también tocó máximos históricos con un repunte del 0,6% hasta 4.651,67 puntos. Australia (+0,8%), Taiwán (+0,5%) fueron otros mercados en verde, mientras que el Sénsex de India bajó 0,3%.
En EE. UU., Wall Street celebra… pero no sin sombras
La euforia bursátil no es gratuita. El S&P 500 ganó un 0,2% hasta alcanzar un nuevo récord de 6.977,27 puntos. Lo mismo ocurrió con el Dow Jones (49.590,20) y el Nasdaq (23.733,90). Sin embargo, el trasfondo está marcado por tensiones políticas entre el presidente Trump y la Reserva Federal de Jerome Powell.
Trump vs. Powell: guerra abierta por el control económico
Las crecientes tensiones entre el presidente Donald Trump y el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, apuntan a una confrontación más ideológica que técnica. El Departamento de Justicia emitió subpoenas contra la Fed por declaraciones sobre una renovación de su sede por valor de 2.500 millones de dólares. Powell reaccionó señalando que estas acciones son “pretextos” para subordinar las decisiones monetarias al poder político.
“Esta es una cuestión de independencia institucional. La política monetaria debe basarse en datos económicos, no en presiones políticas”, afirmó Powell en una respuesta oficial.
La cruzada de Trump por tasas más bajas
Desde hace meses, Trump ha criticado ferozmente a la Fed por no reducir con más rapidez las tasas de interés para facilitar el crédito al consumidor y estimular la economía. Si bien el organismo recortó su tasa en diciembre hasta 3,6%, sigue lejos del ritmo que la Casa Blanca quiere imponer.
La tensión llegó a tal punto que Trump amenazó con imponer un límite del 10% anual a los intereses de las tarjetas de crédito. Esta declaración hizo que acciones de empresas como Capital One y American Express se desplomaran entre un 4% y un 8%.
Una inflación persistente: el talón de Aquiles de ambos partidos
Aunque la inflación ha caído desde el pico del 9,1% en junio de 2022, sigue elevada. En diciembre de 2025 el Índice de Precios al Consumidor subió 2,6% interanual, pero mostró un aumento mensual del 0,3%. El indicador subyacente —que excluye alimentos y energía— subió también 0,3%. Esto no cuadra con el objetivo del 2% de la Fed.
En palabras del economista Mohamed El-Erian para Bloomberg:
“La inflación ha demostrado ser más resistente de lo esperado. Las disrupciones en las cadenas de suministro y una política fiscal menos restrictiva alimentan esta persistencia.”
En cuanto a productos básicos, el precio de la canasta alimentaria en EE. UU. es 25% más alto que antes de la pandemia, empujando a más hogares al límite.
Chip, inflación y geopolítica: todo conectado
Uno de los motores actuales de los mercados es el sector tecnológico, especialmente el rubro de semiconductores. La disputa entre EE. UU. y China por el dominio del suministro de chips ha convertido a empresas como Taiwan Semiconductor y Samsung en verdaderas influencias geopolíticas. La entrada de GigaDevice al mercado de Hong Kong es vista como el contraataque chino a la hegemonía estadounidense.
El oro y la plata: refugios con comportamiento dispar
Mientras las bolsas rebotan, los metales no brillaron igual. El oro bajó un 0,2% mientras la plata subió un 0,8%. El comportamiento inverso se explica porque el segundo es más dependiente de la demanda industrial, que fue impulsada por los buenos datos bursátiles asiáticos.
Divisas fuertes, confianza frágil
El dólar subió frente al yen japonés, cotizando a 158,72 desde 158,07, su nivel más alto en casi un año. El euro, en cambio, cayó marginalmente a $1,1666. Una divisa estadounidense fuerte puede ser un arma de doble filo: abarata importaciones pero encarece exportaciones y afecta a empresas con fuerte presencia internacional.
Trump busca reenfocar el discurso económico
Con su popularidad en juego y tras unos comicios desfavorables en estados como Virginia y Nueva Jersey, Trump optó por una ofensiva económica directa. Este martes visitó una fábrica de Ford en Detroit, emblema de la industria pesada, para insistir en que su política de aranceles y recortes fiscales sostiene la competitividad nacional.
Sin embargo, la cancelación por parte de Ford de su modelo eléctrico F-150 —pese a millonarias inversiones en electrificación— empañó el mensaje. La decisión estuvo en línea con las nuevas medidas de desregulación ambiental de la administración Trump.
El dato humano detrás de los gráficos
No todo son gráficos ni tasas: el estadounidense promedio sigue enfrentando la presión de los altos precios en alimentos, renta y servicios esenciales. A pesar de los récords bursátiles, la percepción social no ha mejorado al mismo ritmo. La Administración Biden había logrado empezar a estabilizar algunos indicadores, pero el regreso de Trump a la Casa Blanca ha sumado incertidumbre.
“Sentimos que el presidente está más preocupado por agradar a Wall Street que por proteger el mercado laboral”, declaró Jessica Mejía, maestra en Detroit, afectada por alza de alquileres.
¿Estamos ante el surgimiento de un nuevo orden monetario?
Durante décadas, la Reserva Federal ha sido un pilar de independencia técnica en EE. UU. Pero esta crisis con Trump podría marcar un antes y un después. ¿Estamos presenciando una politización de la política monetaria? ¿O un reordenamiento necesario tras años de inflación descontrolada?
Todo parece indicar que 2026 será un año clave donde, entre inflación, elecciones, tensiones geopolíticas y promesas tecnológicas, el tablero económico mundial se mantendrá en movimiento constante.
