Jalen Hurts y la caída de los Eagles: ¿Problema de coordinación u otra crisis en Filadelfia?

Criticado staff ofensivo, conflictos internos y falta de identidad: así terminó la temporada 2025 para los Eagles de Filadelfia

Un desplome más que evidente

La temporada 2025 de los Philadelphia Eagles terminó de forma abrupta en la ronda de comodines frente a los San Francisco 49ers, y a medida que los jugadores empacaban sus casilleros, las preguntas sin resolver protagonizan la narrativa de un vestuario desconcertado. Uno de los focos principales: Jalen Hurts y la incógnita de si continuará con un nuevo coordinador ofensivo por quinta temporada consecutiva.

Hurts, quien llevó al equipo hasta el Super Bowl en 2024, evitó brindar su apoyo a Kevin Patullo, actual coordinador ofensivo ampliamente criticado por la afición (su casa incluso fue apedreada durante la temporada). En lugar de ello, el mariscal de campo colocó la responsabilidad en el cuerpo ejecutivo del equipo: el entrenador en jefe Nick Sirianni, el gerente general Howie Roseman y el propietario Jeffrey Lurie.

¿Identidad ofensiva? Perdida entre coordinadores

Fue un año desafiante”, confesó Hurts. Y no es para menos. Los Eagles no lograron establecer una identidad clara en ofensiva. En varios partidos, se notó una alarmante inconsistencia: una mitad decente y otra completamente en blanco. El colmo fue durante al menos dos encuentros en los que Hurts no completó ni un solo pase en la segunda mitad, una estadística casi impensada para cualquier QB titular en la NFL moderna.

Los fantasmas pasados también tocaron la puerta: desde la partida de Kellen Moore (excoordinador ofensivo que lideró la ofensiva en la temporada del último Super Bowl) hacia los New Orleans Saints, hasta la marcada pérdida de producción de jugadores clave, como Saquon Barkley, quien registró 865 yardas menos que el año anterior. La ofensiva terrestre pasó de promediar 179 yardas por partido en 2024 a unas mediocres 116.9 en 2025.

¿La culpa es solo de Patullo?

En un año como este, sé que tienen que señalar a alguien”, dijo Barkley sobre las críticas hacia Patullo. “Pero no me parece justo”. Y es cierto, como explicó el corredor estrella, el bajo rendimiento fue colectivo. Incluso él reconoció que no alcanzó el nivel del año anterior, a pesar de cerrar la temporada con un esfuerzo loable de 106 yardas ante los 49ers.

Aun así, la percepción pública y mediática colocaron a Patullo en el centro del escarnio. Su falta de innovación, adaptabilidad y la incapacidad de mantener un rendimiento constantes fueron moneda corriente a lo largo del año.

El caso A.J. Brown: talento, frustración y cap space

El receptor estrella A.J. Brown, famoso tanto por su talento como por sus publicaciones crípticas en redes sociales, añadió leña al fuego. Tras el partido de eliminación, Brown se negó a hablar con la prensa y no dio señales sobre su futuro con el equipo. Hurts aseguró que están “en una buena relación”, pero la situación es ambigua.

Brown, quien acumuló 78 recepciones, 1,003 yardas y siete touchdowns en 2025, aún representa un impacto salarial de $43.5 millones si los Eagles intentan cambiarlo antes del primero de junio. ¿Podrán permitirse retener al receptor bajo estas condiciones, sabiendo que su participación ha disminuido notablemente?

Los números no mienten

  • Yardas promedio por tierra en 2024: 179
  • Yardas promedio por tierra en 2025: 116.9
  • Saquon Barkley en 2024: 2,005 yardas
  • Saquon Barkley en 2025: 1,140 yardas
  • Jalen Hurts: múltiples juegos sin pases completos en la segunda mitad

Los números reflejan claramente un retroceso importante en la ofensiva, no solo desde el punto de vista estratégico sino también en la ejecución clave.

Patullo, ¿el chivo expiatorio perfecto?

Desde un punto de vista práctico, resulta conveniente para la gerencia utilizar a Patullo como válvula de escape. El hecho de que sea su primer año como coordinador ofensivo principal lo convierte en una figura fácil de reemplazar. Sin embargo, ¿cuántos años consecutivos puede un QB élite como Hurts trabajar sin continuidad en el sistema ofensivo?

Hurts lo dijo claro: “Los cambios no nos han impedido competir”. Y tiene razón en parte, pero también es cierto que detrás del acceso reiterado a los playoffs hay síntomas preocupantes de estancamiento.

Tras bambalinas: un vestuario golpeado y desconectado

La jornada de limpieza de casilleros fue un reflejo de contrastes. Mientras algunos jugadores como Jordan Mailata hacían bromas cargando cajas sobre sus cabezas, otros se agrupaban para fumar puros e intentar cerrar la temporada con algo de camaradería. El ambiente distó mucho de ser optimista.

Brown dejó una camiseta autografiada a Quinyon Mitchell que decía “To Q. All-Pro Q. Love bro. Proud of u”, quizá una señal velada de despedida o simplemente un gesto fraternal.

Lo que sigue: ¿Qué hacer con Hurts, Patullo, y compañía?

El problema es de fondo. Los Eagles deben decidir si seguir apostando por Patullo o incorporar a un nuevo coordinador ofensivo, lo cual significaría reiniciar todo el esquema ofensivo una vez más. Y aunque Hurts ha sido diplomático, también ha sido claro en que su línea está abierta para discutir los siguientes pasos.

La tarea ahora no es solo técnica, sino emocional. Restablecer la confianza entre cuerpo técnico, jugadores y afición se antoja igual de importante que reconstruir esquemas ofensivos eficaces. Nick Sirianni deberá liderar esas conversaciones, mientras Lurie y Roseman toman decisiones a nivel dirección.

¿La ventana de oportunidad se está cerrando?

Aunque Hurts ha llevado a su equipo a los playoffs año tras año, la sensación de que esta ventana de campeonato comienza a cerrarse lentamente está en el aire. Impulsados por talento individual y aún sostenidos por una defensa medianamente sólida, los Eagles necesitan más que una buena voluntad: necesitan una identidad clara, y pronto.

Mientras tanto, la offseason promete rumores, decisiones radicales y una fuerte presión para que la próxima temporada no sea otro ejemplo de cómo el talento puede desperdiciarse sin una dirección clara. En Filadelfia ya no hay más margen de error.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press