¿Hasta dónde puede llegar un estado? El reto de Wisconsin frente a ICE y la política migratoria federal
La propuesta de la vicegobernadora Sara Rodriguez de restringir las acciones de ICE desata un debate sobre soberanía estatal, derechos humanos e impacto electoral en tiempos de tensión migratoria
Por primera vez en décadas, el futuro de la política migratoria estatal de Wisconsin está siendo debatido a partir de una propuesta de alto alcance: prohibir las operaciones de la policía migratoria (ICE) en áreas sensibles como escuelas, hospitales e iglesias. La idea, impulsada por la vicegobernadora y candidata a gobernadora Sara Rodriguez, ha desatado reacciones diversas, incluyendo dudas desde el propio Ejecutivo estatal, encabezado por el gobernador demócrata Tony Evers.
¿Qué propone exactamente Sara Rodriguez?
Rodriguez propone una ley que bane las acciones civiles de ICE en lugares considerados sensibles como:
- Tribunales
- Escuelas y universidades
- Guarderías y centros de cuidado infantil
- Hospitales y clínicas de salud
- Refugios para víctimas de violencia doméstica
- Lugares de culto
La medida tendría algunas excepciones, como cuando haya una orden judicial o amenazas inmediatas a la seguridad pública. Además, propuso que todos los agentes de ICE estén claramente identificados, sin máscaras y con cámaras corporales encendidas.
El gobernador Evers: cauteloso ante la propuesta
Si bien Evers ha expresado constantemente su apoyo a los inmigrantes y su interés por proteger a las comunidades vulnerables, mostró reservas sobre si es legalmente posible que el estado impida directamente la labor de ICE:
“No estoy seguro de que tengamos la capacidad para hacer eso” — Tony Evers
También expresó su inquietud por cómo podría reaccionar el gobierno de Donald Trump, cuya administración ya ha demostrado una actitud agresiva frente a los estados que intentan limitar operativos federales.
Un contexto nacional que alimenta la tensión
La propuesta de Rodriguez llega pocos días después de que un agente de ICE matara a Renee Good en Minnesota —estado vecino— en un polémico operativo. La muerte de Good desató protestas en todo el país, incluyendo en Wisconsin, intensificando la presión sobre los funcionarios demócratas para que tomen una postura más firme contra los operativos de ICE.
Rodriguez no está sola en esto. Su plan sigue la línea de propuestas similares en estados como California, Nueva York, Nueva Jersey e Illinois, donde existen restricciones significativas para el accionar de ICE, con diversos niveles de éxito legislativo y judicial.
¿Tienen los estados poder para regular a ICE?
La pregunta no es menor. En teoría, la Constitución de EE.UU. otorga al gobierno federal autoridad exclusiva en materias migratorias. Pero ¿qué pasa cuando esas acciones se realizan en conjunto con autoridades locales?
Varios estados han promulgado leyes santuario que limitan la cooperación local con ICE, como negarse a retener a personas sin una orden judicial federal. No obstante, prohibir que ICE actúe siquiera cerca de escuelas o tribunales entra en un terreno jurídico aún más complejo.
Según el American Immigration Council, no hay ley federal que prohíba a los estados establecer “zonas sensibles”, aunque cualquier prohibición directa puede ser impugnada judicialmente bajo el argumento de que interfiere con la supremacía federal.
El factor Trump y el pulso con Washington
El fantasma de una nueva presidencia de Trump es parte del trasfondo. El expresidente ya se impuso en Wisconsin en las elecciones de 2024 por estrecho margen, y su plan de acelerar deportaciones y eliminar protecciones a estados santuario transforma esta discusión en un asunto electoral clave.
Evers, consciente de esta posible marea federal, recalcó:
“Creo que podemos manejarnos solos. No veo la necesidad de que el gobierno federal entre en nuestro estado y tome decisiones que podemos tomar nosotros” — Tony Evers
Sara Rodriguez se posiciona para 2026
Rodriguez no es solo vicegobernadora, también candidata demócrata a la gobernación ante la decisión de Evers de no buscar un tercer mandato. Su apuesta por esta propuesta busca consolidar su imagen progresista y captar el voto latino e inmigrante, claves para las elecciones de 2026.
“Nadie debería tener miedo de dejar a sus hijos en la escuela o ir al médico por el temor a ser detenido”, dijo Rodriguez, apuntando directamente contra los efectos psicológicos de operativos de ICE en zonas públicas.
¿Y los republicanos?
El republicano Robin Vos, presidente de la Asamblea estatal, ya ha señalado que cualquier propuesta que involucre restricción a ICE será rechazada sin contemplaciones. Para Vos y sus aliados, se trata de un intento de “debilitar la seguridad nacional en nombre del progresismo”.
Sin embargo, la posición dura de los republicanos podría jugarles en contra en algunas zonas suburbanas de Wisconsin que han demostrado creciente simpatía por políticas humanitarias y de inclusión, particularmente tras el endurecimiento de las reformas migratorias a nivel federal.
La otra agenda de Evers en su último año
Mientras tanto, Evers busca aprovechar su último año de gestión para avanzar en otras prioridades demócratas como:
- Aumento del financiamiento escolar público
- Combate contra la contaminación por sustancias PFAS
- Mejorar la administración del programa SNAP (asistencia alimentaria federal)
- Cierre de la prisión estatal de Green Bay
Evers también emitió una alerta: si no se mejora el apoyo a los distritos escolares, los impuestos a la propiedad seguirán aumentando, golpeando a la clase media. Este mensaje cobra mayor fuerza tras recibir constancia de facturas más elevadas en hogares de todo el estado.
Wisconsin: un microcosmos de la lucha nacional
Lo que ocurre en Wisconsin refleja algo mayor: la disputa por el alma de la política migratoria estadounidense. La confrontación entre propuestas como la de Rodriguez y las dudas institucionales expresadas por Evers ponen en evidencia las tensiones entre ideología, posibles repercusiones jurídicas y estrategia electoral.
Con un electorado cada vez más polarizado, donde elecciones presidenciales se deciden por márgenes menores de 1%, toda decisión local se convierte en un campo de prueba nacional. Y en ese tablero, la batalla por definir los límites de ICE será también una batalla por el futuro político del país.
En resumen, la propuesta de Rodriguez no solo desafía normas federales, sino que marca un punto de inflexión en la narrativa demócrata, tratando de recuperar terreno entre latinos e independientes, en un momento en que las políticas migratorias vuelven al centro del debate nacional.
