La revolución silenciosa de los Mets: el plan a largo plazo de David Stearns

Entre críticas, salidas dolorosas y apuestas inesperadas, el presidente de operaciones deportivas de los Mets apunta a 2026 como el año del resurgir neoyorquino

¿Reconstrucción o redención?

El invierno de los New York Mets ha estado marcado por una turbulencia que dejó boquiabiertos incluso a los fanáticos más pacientes. La salida de figuras icónicas como Pete Alonso, Edwin Díaz, Brandon Nimmo y Jeff McNeil generó olas de indignación entre la afición. Sin embargo, David Stearns, presidente de operaciones deportivas del equipo, mantiene la calma y defiende, con convicción, una estrategia que apunta más allá de 2024: su horizonte es 2026.

En una ciudad donde la presión mediática puede ser tan sofocante como un verano en el Bronx, Stearns ha optado por una táctica poco habitual: aceptar las críticas, escuchar a los suyos –incluso amigos y familiares–, y mantenerse firme en su visión.

La filosofía de un fanático convertido en arquitecto

Stearns creció en Nueva York amando a los Mets. Es, literalmente, uno de los suyos. Su misión no es simplemente tener una buena temporada, sino transformar a los Mets en una franquicia ganadora constante. En sus palabras durante un almuerzo con la prensa en el Citi Field:

“Escucho las críticas. Reconozco el descontento. Pero creo firmemente que lo que estamos haciendo es lo correcto para convertirnos en un equipo competitivo año tras año”.

Su plan, aunque impopular a corto plazo, apunta a consolidar una base sostenible, con talento joven, una defensa sólida y una rotación estable.

“Tenemos que hacerlo mejor”

El historial reciente de los Mets justifica cierta impaciencia. En 2023, terminaron con récord de 83-79 y se quedaron fuera de los playoffs, pese a que el propietario Steve Cohen se disponía a gastar hasta $431 millones, el segundo presupuesto más alto de la MLB. Ese despilfarro sin retorno tangible hizo sonar las alarmas.

Stearns lo dice sin rodeos:

“Lo que hicimos antes no fue suficiente. Lo sabemos todos. Tenemos que hacerlo mejor”.

Adiós a íconos, hola a nuevas oportunidades

Las bajas duelen. Alonso y Díaz se marcharon como agentes libres, mientras que Nimmo y McNeil fueron traspasados. Los cuatro eran pilares, pero también monedas de cambio valiosas. Y Stearns no tardó en capitalizarlas:

  • Marcus Semien, ganador del Guante de Oro, llegó desde Texas en el traspaso por Nimmo.
  • Devin Williams, cerrador élite, firmó por 3 años y $51 millones.
  • Jorge Polanco, eficiente en el infield, firmó por 2 años y $40 millones.
  • Luke Weaver, lanzador confiable, selló un acuerdo por 2 años y $22 millones.

¿Resultado? Un equipo que apunta a defender mejor, reducir carreras en contra y construir desde los cimientos una identidad nueva.

Una plantilla reformada con sangre joven

La columna vertebral de los futuros Mets podría descansar en los hombros de jugadores como:

  • Francisco Álvarez (catcher): considerado entre los receptores jóvenes con mayor proyección en MLB.
  • Brett Baty (tercera base): potente ofensiva y habilidades defensivas en ascenso.
  • Nolan McLean (pitcher): proyectado como abridor sólido con proyección de All-Star.
  • Carson Benge (outfielder): candidato a abrir como titular en el jardín central esta misma temporada.

Para Stearns, “tenemos un grupo joven con potencial especial. El verdadero reto es convertir prospectos en jugadores consagrados de Grandes Ligas”.

La defensa: una prioridad no negociable

Uno de los grandes desafíos anteriores de los Mets era la inconsistencia defensiva. El trabajo de mejora comenzó desde ya:

“Tenemos que ser mejores evitando carreras. Nuestra defensa y pitcheo deben levantarse”, afirmó Stearns.

Juan Soto –uno de los astros del equipo– ha estado trabajando intensamente su defensa en la República Dominicana. “Juan puede mejorar materialmente. Y cuando se propone algo, normalmente lo logra”, indicó Stearns.

Kyle Tucker: la posible pieza que falta

Aunque aún se encuentran en la búsqueda de un bateador poderoso para complementar a Soto en los jardines, todas las miradas están puestas en el agente libre Kyle Tucker, exjugador de los Cubs que bateó .266 con 22 HR y 73 impulsadas en 136 juegos durante 2023.

Los Dodgers y los Blue Jays también lo siguen de cerca, pero fuentes internas aseguran que los Mets son los favoritos.

El valor de la paciencia

En su trayectoria con los Milwaukee Brewers, Stearns demostró que el éxito sostenible se construye con planificación y sangre fría. Llevó al club a cinco temporadas consecutivas por encima de .500, incluyendo apariciones consecutivas en playoffs entre 2018 y 2021.

Quiere replicar ese modelo en Queens, esta vez con el respaldo financiero de Cohen y una base de fanáticos hambrienta de gloria.

¿Y las lesiones?

  • A.J. Minter: el relevista zurdo, recuperándose de una cirugía de lat, no estará listo para el Día Inaugural, pero se espera para principios de temporada.
  • Christian Scott: próximo a retornar tras una cirugía Tommy John en 2024. "Estará completamente listo. Solo hay que definir plan de carga".

Un Romero del béisbol: paciencia entre las llamas

En palabras de Stearns:

“No ha sido difícil mantenerme paciente y fiel a mis principios. Amo a los Mets. Estoy comprometido con un proyecto que, a largo plazo, dé resultados sostenibles”.

En una era donde los dueños buscan títulos inmediatos o despiden gerentes tras un mal comienzo, Stearns ofrece algo distinto: visión. Su objetivo no es ganar por ganar, sino hacer de los Mets un sinónimo de excelencia continua.

¿Puede funcionar este enfoque en Nueva York?

En otras ciudades, el enfoque de reconstrucción silenciosa podría tener espacio para errores. Pero Nueva York no perdona. Aquí los diarios arden con titulares incluso en marzo, los podcasts se alimentan del drama, y la afición no se calla ante decisiones que parezcan impopulares.

Pero, quizás, lo que los Mets necesitan es justo eso: alguien que no se deje llevar por la tormenta, que construya en silencio mientras las luces se enfocan en otros, hasta que –como en 1969 o 1986– los Mets vuelvan a sorprender al mundo.

El veredicto: ¿genio o suicida deportivo?

Solo el tiempo dirá si David Stearns es el arquitecto que los Mets esperaban o un ejecutivo que apostó demasiado fuerte contra la corriente. Pero, por ahora, su convicción es inquebrantable, su plan claro, y las piezas comienzan a encajar en lo que podría ser una revolución silenciosa con desenlace histórico.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press