Récords, despidos y decisiones polémicas: la NFL vive su fin de semana más eléctrico

Entre históricos números de audiencia, cambios drásticos en los banquillos y una búsqueda frenética de entrenadores, la NFL dejó claro que su espectáculo va más allá del emparrillado

Caleb Williams, los Bears y el partido que reescribió la historia del streaming

La victoria de los Chicago Bears sobre los Green Bay Packers no solo dará de qué hablar por su espectacular remontada en el tramo final del partido. Con una media de 31.61 millones de espectadores en Amazon Prime Video, el duelo se convirtió en el evento deportivo más visto en una plataforma de streaming en la historia de la NFL.

Hasta ahora, el récord lo ostentaba el partido de Navidad entre Minnesota y Detroit, que reunió a 27.52 millones de espectadores en Netflix. Pero la hazaña de Caleb Williams y compañía superó esa marca por más de 4 millones, demostrando que el fútbol americano también domina la era digital.

Con menos de siete minutos en el reloj y una desventaja de 11 puntos, Williams orquestó una remontada memorable. Dos envíos de touchdown lanzaron a los Bears hacia su primer triunfo en postemporada desde 2010. Y lo hicieron, para más inri, en la segunda campaña consecutiva en la que Prime Video transmite partidos de playoffs.

Datos de Nielsen apuntan a que este fenómeno no es aislado. De hecho, la transición hacia el streaming se ha visto impulsada por un nuevo sistema de medición —Big Data + Panel— implementado desde 2023, que incluye la visualización fuera del hogar y un seguimiento más preciso en televisores inteligentes. En otras palabras, la manera de ver el fútbol americano está cambiando oficialmente.

Audiencias salvajes: récords por todos lados

De los cinco partidos disputados entre sábado y domingo, cuatro lograron subidas respecto al año anterior:

  • 49ers vs Eagles (domingo por la tarde): 41 millones en FOX. El más visto del fin de semana.
  • Bills vs Jaguars: 32.71 millones en CBS, récord para ese horario en la AFC.
  • Rams vs Panthers: 27.98 millones, el mejor dato para un juego de sábado por la tarde desde 2011.
  • Patriots vs Chargers: 28.9 millones en NBC, solo levemente por debajo del año pasado.

En resumen, la NFL no solo está triunfando en el terreno de juego, sino también en su estrategia de distribución de contenido. La diversificación de las transmisiones ha permitido a la liga multiplicar sus audiencias y atraer a nuevos públicos. El streaming no es el futuro: ya es el presente.

Apagón en Los Ángeles: los Chargers despiden a su cuerpo ofensivo

Mientras Chicago celebra, en Los Ángeles las cosas no podrían estar más tensas. Tras una dolorosa derrota 16-3 ante New England, los Chargers decidieron prescindir de sus entrenadores ofensivos Greg Roman y Mike Devlin.

Roman solo acumuló dos temporadas como coordinador ofensivo del equipo, y aunque logró temporadas de 11-6, los resultados en postemporada fueron lamentables: dos partidos de playoffs, apenas 15 puntos anotados.

Jim Harbaugh, el laureado entrenador jefe, no quiso respaldar públicamente a Roman tras la derrota: “No tengo las respuestas ahora mismo. Realmente esto recae sobre mí”, declaró. En cuanto a Devlin, sus líneas ofensivas fueron un desastre: los quarterbacks de los Chargers fueron capturados 60 veces durante la temporada, la segunda peor marca de toda la NFL. El joven talento Justin Herbert sigue sin ganar un solo partido de postemporada.

Reinicios en Baltimore: la era Harbaugh llega a su fin

Y si hablamos de cambios esperados pero aún así impactantes, el despido de John Harbaugh por parte de los Baltimore Ravens está en lo más alto de ese listado. El dueño del equipo, Steve Bisciotti, ofreció una rara y extensa conferencia de prensa para explicar una de las decisiones más difíciles de sus 24 años al frente del equipo.

“Cuando sabes que no te vas a arrepentir al día siguiente, ese es el momento”, comentó Bisciotti, quien defendió su decisión como un acto racional y no emocional. Tras 18 temporadas al mando, 11 participaciones en playoffs y un título del Super Bowl, el ciclo de Harbaugh llegaba a su fin.

Sorprendentemente, el despido se produjo por teléfono, en lo que Bisciotti describió como su manera de evitar una escenificación fría y simbólica: “No quise decirle ‘reúnete conmigo en la oficina en una hora’, me parecía un gesto de mal gusto”.

La presión de reemplazar a una leyenda

Harbaugh fue el segundo entrenador en la historia del equipo en ganar un Super Bowl. El primero, Brian Billick, también lo consiguió en su segunda temporada. No es casualidad que Bisciotti haya declarado en tono irónico: “Tal vez al nuevo le dé seis años”.

El reto ahora es encontrar un sustituto a la altura de la historia. La lista de candidatos incluye a:

  • Brian Flores (defensivo de Minnesota)
  • Kliff Kingsbury (saliente de Washington)
  • Matt Nagy (coordinador ofensivo de Kansas City)
  • Vance Joseph (coordinador defensivo de Denver)

Bisciotti dejó claro que el pasado de los técnicos no será un obstáculo, incluso si acumulan fracasos como entrenadores principales: “Sería muy fácil ignorarlos por sus récords negativos, pero entendemos las circunstancias”.

Lamar Jackson: la pieza clave

¿Qué papel jugará Lamar Jackson? El dos veces MVP sigue siendo el faro de esperanza de unos Ravens que, aunque no clasificaron a playoffs este año, han sido dominantes en los últimos ciclos. Bisciotti admitió que Jackson no tendrá poder de decisión, pero sí mucha influencia:

“Me importa su opinión, pero no tendrá poder. Es mi responsabilidad encontrar al próximo Harbaugh, no suya.”

La relación entre dueño y jugador parece saludable, y hay incluso espacio para una renovación contractual: “Queremos otra ventana (para competir), y Lamar lo sabe. Probablemente será un acuerdo parecido al último, con una cifra anual un poco más alta”.

La NFL, un fenómeno que trasciende lo deportivo

Entre récords de audiencia nunca vistos, cambios drásticos en las franquicias y una audiencia cada vez más digitalizada, la NFL está redefiniendo lo que significa el entretenimiento deportivo en el siglo XXI. Mientras Chicago revive la magia de la gloria, Los Ángeles y Baltimore se sumergen en reconstrucciones urgentes. Pero en el fondo, todo es parte del drama que hace de esta liga un fenómeno imparable.

Para Bisciotti, su futuro está también delimitado: quiere retirarse en 10 años, con otro par de anillos en el bolsillo. Para Harbaugh, el futuro está abierto; no faltarán ofertas. Y para la afición, la certeza es una: estamos viviendo una de las etapas más fascinantes en la historia moderna del fútbol americano.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press