Somaliland e Israel: una nueva alianza que reconfigura el poder en el Cuerno de África

El reconocimiento de Somaliland por parte de Israel agita el tablero geopolítico regional, despertando esperanzas diplomáticas e incertidumbres militares

El reciente reconocimiento de Israel a Somalilandia ha marcado un punto de inflexión significativo en una región históricamente sacudida por conflictos, influencias externas y tensiones religiosas. Lo que parece ser una movida diplomática audaz por parte del Estado judío, también carga consigo ramificaciones regionales de gran envergadura.

¿Qué es Somalilandia y por qué es tan relevante?

Somalilandia se autoproclamó independiente en 1991 tras el colapso del régimen central en Somalia. Desde entonces ha desarrollado estructuras de gobierno relativamente estables, elecciones regulares y un grado sorprendente de paz en comparación con su vecino del sur, Somalia, asediado por el caos y la violencia de grupos extremistas como al-Shabab.

Sin embargo, Somalilandia ha permanecido como un país sin reconocimiento internacional. Hasta ahora. Con Israel como su primer valedor oficial, la región autónoma entra a la palestra internacional con una nueva carta de presentación.

La lógica geoestratégica detrás del reconocimiento israelí

Desde una perspectiva geopolítica, este reconocimiento no es desinteresado. Somalilandia se ubica frente al golfo de Adén, muy cerca de Yemen, donde los rebeldes hutíes (respaldados por Irán) han lanzado múltiples ataques contra embarcaciones y territorios israelíes como parte del conflicto Gaza-Israel iniciado en 2023.

Según el analista Andreas Krieg del King's College de Londres: “Si estás tratando de observar, disuadir o interrumpir la actividad marítima hutí, una pequeña presencia en Somalilandia puede proporcionar utilidad desproporcionada”.

Crear una posible base militar o punto logístico en Berbera, el puerto más importante de Somalilandia, no sólo permitiría a Israel vigilar los movimientos hutíes, sino también reforzar su influencia en una zona vital para el comercio global. Recordemos: el 10% del comercio mundial pasa por el mar Rojo.

Los nuevos amigos: tecnología, defensa y los Acuerdos de Abraham

El ministro de Exteriores de Somalilandia, Abdirahman Dahir Adan, lo dijo sin rodeos: “Es una amistad mutuamente beneficiosa”. Además de aspirar a ingresar a los Acuerdos de Abraham, alianza encabezada por Estados Unidos que ha normalizado los lazos entre Israel y varios países árabes, Somalilandia espera beneficiarse con inversiones, cooperación tecnológica, comercio e incluso colaboración en defensa.

Israel, por su parte, obtiene un aliado más en el continente africano, donde ya ha normalizado relaciones con países como Sudán (2020), Marruecos (2020) y Chad (2019), en una campaña diplomática que busca contrarrestar la influencia iraní y ganar capacidad operativa en regiones clave.

¿Exilio palestino en Somalilandia?

Aunque el ministro Adan negó que haya conversaciones sobre aceptar palestinos desplazados de Gaza, lo cierto es que fuentes israelíes y estadounidenses habían planteado esta posibilidad el año pasado. De concretarse, se trataría de un tema explosivo en el mundo musulmán, y podría dar argumentos a grupos extremistas para redoblar sus ataques.

La Organización de Cooperación Islámica y la Unión Africana han condenado con rapidez el reconocimiento israelí, catalogándolo de amenaza a la unidad y soberanía de Somalia.

Reacción y amenazas: ¿un polvorín diplomático?

Como era de esperarse, diversas fuerzas regionales han respondido con incomodidad o abierto rechazo:

  • Somalia: su presidente, Hassan Sheikh Mohamud, calificó el acto como “una agresión a nuestra soberanía”. También tachó a Israel de “potencia ocupante” y advirtió que el acuerdo podría traer bases militares extranjeras a una región ya inestable.
  • Al-Shabab: el grupo yihadista afirmó en un mensaje de audio que “luchará” contra cualquier intento de Israel de establecerse en territorio somalí. Aunque Somalilandia ha experimentado poca violencia comparado con el resto del país, esta alianza podría cambiar esa dinámica.
  • Hutíes: desde Yemen se emitió una amenaza directa hacia Somalilandia después del anuncio, ampliando los riesgos de escalada bélica.

Además, Somalia ha roto sus acuerdos de defensa con los Emiratos Árabes Unidos (EUA), una muestra de que las lealtades regionales se están reorganizando en tiempo real. Recordemos que los EUA son aliados cercanos de Israel y han invertido en el puerto de Berbera.

Nuevo tablero de poder: Turquía, China y Etiopía observan

El reconocimiento de Somaliland afecta directamente los intereses de potencias como:

  • China: que desconfía de la región por sus lazos con Taiwán y sus puertos estratégicos.
  • Turquía: con fuerte influencia política y económica en Somalia, ve con recelo cualquier acercamiento a Israel.
  • Etiopía: país sin salida al mar que ve a Somalilandia como su vía natural al océano. El silencio de Addis Abeba sugiere una evaluación delicada del posible giro estratégico.

¿Qué gana Israel realmente?

El Estado israelí ha logrado varios objetivos clave con esta movida:

  • Expandir su red diplomática en África.
  • Cerrar un posible corredor de asistencia iraní a Yemen a través del Cuerno de África.
  • Crear una ficha de ajedrez más en el juego global frente a Irán, Turquía y China.
  • Cimentar relaciones resilientes con países musulmanes que no dependen del conflicto palestino.

Como lo señalaron varios analistas, una presencia militar, aunque solo sea logística, en Somalilandia podría aportar información de inteligencia crítica en la región máxime por las tensiones con los hutíes, quienes durante la guerra en Gaza lanzaron múltiples misiles y drones hacia Israel.

Un país no reconocido, pero con voz creciente

Hasta hace poco, Somalilandia era invisible para gran parte del mundo. Hoy, emerge como pieza central de un pulso diplomático de escala global, en el cual reconocimientos diplomáticos pueden significar supervivencia.

En palabras del ministro Adan: “Antes del reconocimiento de Israel, temíamos que potencias como Turquía o China nos asfixiaran. Ahora tengo esperanza de que más países seguirán su ejemplo”.

El camino no será fácil. El estatus legal de Somalilandia sigue siendo ambiguo. Pero este paso podría abrir una puerta distinta, donde las fronteras reconocidas no son solo líneas en mapas, sino también decisiones estratégicas que reflejan intereses globales en evolución.

Mientras tanto, el Cuerno de África continúa su metamorfosis entre alianzas nuevas y pugnas por influencia. Y Somalilandia, hasta ahora la invisible, ha pasado —literalmente— al centro del mapa.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press