De Trudeau a Carney: una radiografía de las relaciones entre Canadá y China en cinco décadas
De pioneros diplomáticos a sanciones comerciales: cómo ha evolucionado el vínculo entre Ottawa y Pekín y qué significa el viaje del primer ministro Carney
En octubre de 2025, el recién asumido primer ministro canadiense Mark Carney se reunió con el presidente chino Xi Jinping durante la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Corea del Sur, en un intento claro por redefinir y reconstruir las relaciones entre Canadá y China. Este encuentro fue calificado por ambas partes como un "punto de inflexión" en medio de años tumultuosos de tensiones diplomáticas, sanciones cruzadas y desconfianza creciente.
Pero para entender cómo se llegó a esta situación, es necesario explorar medio siglo de historia entre dos naciones que pasaron de ser socios diplomáticos pioneros a antagonistas comerciales con fuertes posturas ideológicas. Este artículo ofrece un análisis de la evolución de estas relaciones bilaterales desde 1970 hasta la actualidad, y se pregunta: ¿puede Carney realmente cambiar el rumbo?
1970: Canadá reconoce a la República Popular China
Mientras Estados Unidos seguía reconociendo formalmente a Taiwán como el gobierno legítimo de China, Canadá, bajo el primer ministro Pierre Trudeau, rompió filas con los aliados tradicionales y estableció relaciones diplomáticas con China continental en octubre de 1970. Fue una movida audaz y visionaria, que colocó a Canadá como uno de los primeros países occidentales en apostar por la legitimidad de Beijing.
Los lazos oficiales significaban también el cese de relaciones diplomáticas con Taiwán, generado malestar en sectores conservadores y aliados estadounidenses, pero Trudeau creía firmemente en una política exterior independiente basada en el multilateralismo.
1973: Trudeau y Mao, un encuentro histórico
En 1973, Pierre Trudeau realizó la primera visita oficial de un líder canadiense a China, reuniéndose con Mao Zedong, el fundador de la República Popular. En pleno periodo de la Revolución Cultural, este momento selló una relación simbólica entre dos líderes con visiones radicalmente diferentes, pero unidos por una causa diplomática en común.
1984: Zhao Ziyang visita Ottawa
El primer ministro chino Zhao Ziyang realizó una histórica visita a Canadá en 1984, durante la cual se firmaron acuerdos de inversión que dieron paso a un mayor intercambio económico. El mismo Zhao Ziyang se reuniría poco después con el presidente estadounidense Ronald Reagan. Este periodo reflejaba el esfuerzo de China por abrirse al mundo, tras las reformas iniciadas por Deng Xiaoping.
1994: Comercio vs. derechos humanos
Pese a las críticas internacionales por la masacre de Tiananmén en 1989, el primer ministro canadiense Jean Chrétien lideró una misión de negocios a China en 1994, priorizando el comercio por sobre las inquietudes en materia de derechos humanos. Esto marcó un giro pragmático en la política exterior canadiense.
Chrétien era un ferviente defensor de estrechar vínculos económicos con países emergentes—una filosofía que influiría en décadas posteriores de relaciones Canadá-China, incluso con tensiones ideológicas de fondo.
2006-2015: Harper, críticas y visitas estratégicas
La llegada al poder del conservador Stephen Harper significó una postura más crítica hacia China. En 2007, provocó molestia en Beijing al recibir al Dalái Lama en Ottawa. Sin embargo, su gobierno acabaría adoptando una línea más moderada, realizando varias visitas oficiales a China con énfasis en abrir oportunidades económicas para empresas canadienses.
Este equilibrio precario entre la ética y los intereses pragmáticos marcó el tono de la relación hasta la llegada de Justin Trudeau.
2016: Justin Trudeau y una "nueva era"
El hijo del pionero Pierre Trudeau asumió como primer ministro en 2015 y declaró una nueva etapa en las relaciones con China. En su visita a Beijing en 2016, Justin destacó la necesidad de mayores "estabilidad y regularidad" en los vínculos bilaterales. Volvió al año siguiente a reunirse con Xi Jinping, pero el optimismo duraría poco.
Como Pierre, Justin parecía comprometido con una apertura diplomática con el gigante asiático. Pero los vientos geopolíticos comenzarían a cambiar rápidamente.
2018: El caso Huawei y una crisis diplomática
Todo se trastocó en diciembre de 2018, cuando Canadá detuvo, a solicitud de Estados Unidos, a Meng Wanzhou, la directora financiera de Huawei, en el aeropuerto de Vancouver. Meng enfrentaba cargos por fraude relacionados con sanciones contra Irán. En respuesta inmediata, China detuvo a dos ciudadanos canadienses, Michael Kovrig y Michael Spavor, acusados de espionaje.
Esta especie de "diplomacia de rehenes" sumió las relaciones en su punto más bajo en décadas. Aunque los tres serían liberados en 2021 tras un complicado acuerdo trilateral, el daño ya estaba hecho.
2022: Huawei vetado
Ese mismo año, el gobierno canadiense prohibió a Huawei y a ZTE (otra empresa tecnológica china) formar parte del despliegue de redes 5G en Canadá. Esta decisión se tomó después de años de presiones por parte de EE.UU., que catalogaba las tecnologías chinas como herramientas de ciberespionaje.
China acusó a Ottawa de seguir ciegamente a Washington y violar los principios del libre mercado. El distanciamiento político se hizo también económico.
2023: Intervencionismo electoral y expulsión de diplomáticos
Las tensiones se vieron exacerbadas cuando Canadá expulsó a un diplomático chino basado en Toronto, acusándolo de haber intentado intimidar al parlamentario canadiense Michael Chong por sus críticas al historial de derechos humanos de China. Beijing respondió expulsando a un diplomático canadiense en Shanghái.
Ese año, Canadá también inició una investigación oficial sobre una posible intromisión china en las elecciones federales de 2019 y 2021. El impacto sobre la confianza pública fue profundo.
2024: Guerra de aranceles
En un nuevo giro de agresividad comercial, Canadá impuso en 2024 un arancel del 100% a los vehículos eléctricos chinos, junto con un 25% a las importaciones de acero y aluminio. Estas medidas seguían la política comercial proteccionista del presidente estadounidense Joe Biden.
En represalia, China arremetió con fuertes aranceles sobre productos agrícolas canadienses como la canola, mariscos y carne de cerdo. El empleo en provincias como Alberta y la Columbia Británica, donde estos bienes representan una parte vital de la economía regional, se vio duramente afectado.
2025: Carney entra en escena
El nombramiento de Mark Carney, exgobernador del Banco de Canadá y del Banco de Inglaterra, como nuevo primer ministro marcó un cambio en el tono de Ottawa. Considerado un tecnócrata pragmático con excelente reputación internacional, Carney asumió con el triple desafío de reconstruir relaciones con China, mantener su alianza con EE.UU. y reducir los impactos económicos derivados del enfrentamiento comercial.
En octubre de 2025, se produjo su primer encuentro con Xi Jinping, donde ambos líderes buscaron "reiniciar" la relación. No se anunciaron compromisos concretos, pero se trató de una señal diplomática clara: ambas partes ven valor en redefinir la convivencia.
¿Qué sigue para Canadá y China?
El vínculo entre Canadá y China es una montaña rusa histórica marcada por momentos de innovación diplomática y estallidos de tensión. Desde el enfoque pionero de Pierre Trudeau hasta la cautela estratégica de Carney, lo que está en juego no es solo el comercio o las relaciones bilaterales, sino también la capacidad de un país mediano como Canadá de navegar en un mundo multipolar dominado por titanes como China y Estados Unidos.
La pregunta ahora es si Carney tendrá el margen de maniobra necesario para equilibrar estos intereses sin sacrificar principios democráticos ni la estabilidad económica interna. Como apuntó un editorial del Globe and Mail: "Si Canadá quiere tener voz en el mundo, deberá saber cuándo hablar claro y cuándo construir puentes".
Fuentes históricas y contexto actualizado
- Departamento de Relaciones Exteriores de Canadá - Archivos históricos 1970–2025
- Brookings Institute – Canada-China Economic Timeline (2023)
- Globe and Mail y CBC News como fuentes de cobertura reciente