Tormenta de lesiones en la NBA: ¿están los jugadores al límite físico?

Brunson, Flagg, Gafford y Young se unen a una preocupante lista de estrellas afectadas por lesiones en el tramo más exigente de la temporada

En lo que va de esta temporada de la NBA, una preocupante tendencia parece consolidarse con fuerza: las lesiones de estrellas claves están sacudiendo los cimientos de varios equipos, y no sólo en materia de resultados, sino en la concepción general del rendimiento físico que exige la liga. En esta análisis, exploraremos los casos más recientes —Jalen Brunson, Cooper Flagg, Daniel Gafford y Trae Young— para entender qué hay detrás de este aumento en el número e impacto de las lesiones, y cómo esto podría cambiar el juego tal como lo conocemos.

Jalen Brunson, el corazón ofensivo de los Knicks, cae en Sacramento

El base All-Star Jalen Brunson encendió las alarmas el pasado miércoles en Sacramento cuando, apenas comenzado el partido, su tobillo derecho pareció ceder mientras driblaba, cayendo al suelo sin contacto alguno. Abandonó el juego con apenas cinco minutos en cancha y no regresó.

No es la primera vez que Brunson tiene problemas con ese tobillo esta temporada: ya se había perdido dos juegos en noviembre por un esguince, y posteriormente otro periodo de un mes por la misma dolencia al final de la temporada 2024-25. Su valor para los Knicks es indiscutible. Promedia más de 25 puntos por partido y ha sido el motor ofensivo de un equipo que busca consolidarse como contendiente del Este.

"Brunson es el tipo de jugador que te cambia un juego en el clutch, y su ausencia se siente incluso más allá de lo que muestran las estadísticas", comentó el analista de ESPN Zach Lowe en un reciente podcast.

Cooper Flagg, la joya de los Mavericks, confirma que la carga puede quebrar hasta a los más jóvenes

Cooper Flagg, la sensación novata de los Dallas Mavericks, también tuvo que salir el miércoles tras torcerse su tobillo izquierdo al defender a Peyton Watson. Aunque intentó volver al final del segundo cuarto, finalmente fue descartado para el resto del partido.

Flagg está viviendo su primer año en la NBA tras una fulgurante carrera universitaria en Duke, donde fue designado Jugador del Año por los medios nacionales. En su temporada de novato, promedia 19.1 puntos y 6.4 rebotes por partido, y sólo había faltado a un encuentro antes, por una enfermedad en noviembre.

No obstante, Flagg ya había dado señales de molestias físicas dos noches antes, cuando tuvo una torcedura menor en el mismo tobillo. El que repita la lesión en menos de 72 horas pone en duda la gestión de cargas y recuperación en los novatos, cuya adaptación a la intensidad de la liga puede convertirse en un riesgo evidente.

Gafford y la crónica de un tobillo desgastado

Además de Flagg, los Mavericks sufrieron la baja de Daniel Gafford en el mismo juego frente a los Nuggets. El pívot de séptimo año fue descartado en la segunda mitad debido a un esguince persistente en su tobillo derecho, lesión que viene arrastrando durante toda la temporada.

Gafford ha sido un soporte defensivo importante en la pintura para Dallas, especialmente ahora que el equipo ha perdido también a otros hombres clave como Anthony Davis y el joven Dereck Lively II. Ambos están fuera por tiempo prolongado (Davis por una lesión en la mano y Lively por cirugía en el pie), dejando al cuerpo técnico con pocas opciones en la zona interior.

Trae Young y el limbo de las transferencias lesionadas

Un caso aparte, pero parte del mismo patrón, es el de Trae Young, quien fue recientemente traspasado a los Washington Wizards desde Atlanta Hawks a cambio de CJ McCollum y Corey Kispert. Young aún no ha debutado con su nuevo equipo a causa de un esguince en la rodilla derecha combinado con una contusión en el cuádriceps.

El entrenador de los Wizards, Brian Keefe, fue claro al declarar que no se arriesgará a una recaída antes del receso del All-Star:

“Nuestra prioridad es su salud. Vamos a reevaluar todo una vez pase el All-Star Break”.

En su corta participación esta temporada con Atlanta, Young apenas jugó 10 partidos con promedios de 19.3 puntos y 8.9 asistencias. Cifras por debajo de su media habitual (25.2 pts/9.8 ast), lo que muestra que ya venía arrastrando molestias físicas.

¿Qué está pasando en la NBA con las lesiones?

Según datos de NBA Injury Tracker, la temporada 2023-24 ya marcaba una tendencia preocupante: un 12% más de ausencias por lesión respecto al ciclo anterior. Y todo apunta que la 2024-25 no será la excepción.

Varios factores convergen:

  • Carga de juegos cada vez más intensa: A pesar del calendario estándar de 82 partidos, se agregaron torneos como el In-Season Tournament y más back-to-backs para acortar temporadas regulares.
  • Demanda física por cambios estratégicos: Cada vez más se exige versatilidad física; un armador debe defender a pivots en switches, los jugadores grandes deben correr y tirar como exteriores.
  • Menor tiempo efectivo de recuperación: Entre juegos, viajes, entrenamientos y compromisos mediáticos, el tiempo de descanso se ha reducido considerablemente.

El preparador físico de varias estrellas, Mike G, señaló en The Athletic:

“Vemos cuerpos más fuertes, pero no necesariamente más resistentes. Están preparados para rendir al máximo, no para durar toda la temporada.”

¿Es momento de actualizar la conversación sobre salud y rendimiento?

Los últimos años nos han dejado lesiones preocupantes en playoffs: desde Giannis Antetokounmpo jugando con una lesión de espalda hasta Kevin Durant volviendo demasiado pronto de sus desgarros. La narrativa de "jugar a pesar del dolor" parece aún vigente, pero ya no funcional.

Jugadores como Kawhi Leonard y Joel Embiid han sido ejemplos de gestión proactiva de lesiones con protocolos agresivos de descanso planificado, pero no todos los equipos tienen el lujo de reservar a sus estrellas durante semanas.

¿Se puede jugar menos? ¿Vale la pena mantener los 82 partidos en este ritmo moderno de juego donde casi todo es explosividad y velocidad?

La realidad parece exigir una reevaluación general. A corto plazo, la NBA podría centrarse en iniciativas como:

  • Reducción de partidos en calendario para priorizar calidad sobre cantidad.
  • Uso más sofisticado de tecnologías de monitoreo físico en entrenamientos.
  • Nuevos lineamientos sobre descansos obligatorios según carga semanal.

La liga claramente no está ajena a esta necesidad. El incremento de protocolos médicos, el monitoreo de cargas en tiempo real y la inclusión de más personal médico por franquicia son pasos en la dirección correcta, pero quizás no suficientes.

¿Qué equipo está mejor preparado para sobrevivir esta ola de lesiones?

Franquicias como Miami Heat y San Antonio Spurs históricamente han manejado mejores protocolos de salud gracias a sus estructuras internas. Pero la clave estará en la profundidad de plantillas y la capacidad de ajustar roles rápidamente.

En el Este, equipos como los Celtics o los Bucks pueden sobrevivir a lesiones puntuales por su banca sólida. En el Oeste, sin embargo, Mavericks y Lakers (ya golpeados por bajas importantes) podrían ver comprometidas sus aspiraciones si no logran regenerar rotaciones funcionales.

La NBA sigue siendo la mejor liga de baloncesto del mundo, pero si no se ajusta a las nuevas realidades físicas del deporte, corre el riesgo de ver a sus máximas figuras fuera de las canchas cuando más se les necesita.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press