“The Rip”: el lado oscuro de la ley según Damon y Affleck
Un intenso thriller nocturno en Miami que mezcla crimen, moralidad ambigua y el eterno dilema: ¿quiénes son realmente los buenos?
Una historia de crimen bajo la bruma de Miami
En su nueva colaboración, Matt Damon y Ben Affleck abandonan los paisajes familiares de Boston para sumergirse en la humedad traicionera de Miami en “The Rip”, el último trabajo del cineasta Joe Carnahan. Estrenada el pasado viernes en Netflix, esta cinta de crimen y suspenso nos lleva por una noche frenética en la que los límites entre el bien y el mal se desdibujan por completo.
La película comienza con la muerte de una oficial, lo que da pie a una serie de investigaciones internas plagadas de acusaciones y confusión. El telón de fondo es una unidad de narcóticos de la policía de Miami, donde nadie parece ser completamente limpio y donde la corrupción es tan espesa como la niebla sudorosa que envuelve a la ciudad.
“¿Somos los buenos?”: una línea tan visible como polémica
“AWTGG”, tatuado en los nudillos de uno de los personajes principales, significa “Are We The Good Guys?” (¿Somos los buenos?). Este interrogante se convierte en el corazón filosófico de la película. En tiempos donde la policía está bajo constante escrutinio público por sus prácticas y abusos, The Rip logra tocar fibras sensibles con una narrativa cuya ambigüedad incita al debate.
Sin embargo, el guión de Carnahan decide ser menos sutil con este mensaje al reiterarlo mediante diálogos y simbolismos evidentes. La película plantea la pregunta correcta, pero acaso con demasiada insistencia.
De “El infiltrado” a The Rip: La evolución del thriller policial
El thriller policial estadounidense ha vivido una evolución interesante desde obras como “Serpico” (1973) hasta “Training Day” (2001) y más allá. En todos estos títulos, hay un denominador común: la búsqueda de redención en un sistema policial cuyas grietas son cada vez más visibles.
Al igual que en “Miami Vice” (1984-1989), “The Rip” utiliza la estética de la ciudad como un personaje. Miami, con su neón decadente y playas falsas, sigue siendo un contraste perfecto para las operaciones sombrías de sus protagonistas: oficiales de policía que parecen más criminales que los delincuentes que combaten.
Un elenco cargado de nombres — ¿Todos bien utilizados?
Matt Damon interpreta a Dane Dumars, un teniente de policía con más dudas que certezas. Su compañero e incondicional cómplice es JD Byrne, interpretado por Ben Affleck. A esta dupla se suman Steven Yeun, Teyana Taylor, Scott Adkins y Kyle Chandler. El elenco promete un desarrollo coral intenso, pero con excepción de Damon y Affleck, el resto aparece apenas esbozado.
Especialmente grave es la subutilización de Teyana Taylor como Numa Baptiste. Con apenas líneas y participación limitada, es un desperdicio flagrante después de su aclamado rol en “A Thousand and One”.
Acción y moralidad: Un cóctel que exige equilibrio
Carnahan tiene experiencia en tensión narrativa. Su filmografía incluye “Narc” (2002) y “The Grey” (2011), y este último parece tener cierta hermana espiritual con The Rip. Solo que, en lugar de nieve y lobos, aquí hay dinero escondido, cartelistas invisibles y traiciones envueltas en sudor y cerveza caliente.
La película arranca con toda la acción y sospecha cuando el grupo de policías descubre más de 20 millones de dólares en una “casa segura” del cartel. En lugar de reportarlo, Dumars pide a su equipo que le entregue sus teléfonos móviles. A partir de allí, se desata una cadena de eventos digna de la mejor tradición noir.
La tensión se vuelve casi insoportable cuando un misterioso interlocutor les da un ultimátum: tomen $150,000 y váyanse, o todos mueren. Nadie sabe quién está detrás: no es el cartel, no es la DEA, pero tal vez sea alguien dentro de su propio equipo.
El drama detrás del drama: inspiración real y Artistas Equity
Joe Carnahan reveló que la cinta está inspirada en testimonios reales de un oficial de policía de Miami. Cierto o no, la verosimilitud se ve comprometida con algunas vueltas de tuerca y decisiones de guión que dificultan su credibilidad. Aun así, logra sostener un tono atmosférico efectivo, con la ayuda de una excelente dirección de fotografía y un sonido agresivo que mantiene al espectador en vilo.
Por otro lado, Damon y Affleck siguen consolidando su sello de producción Artists Equity, con el que buscan equidad en pagos y ganancias para todos los integrantes de sus películas. Esta iniciativa marca una diferencia importante en una industria todavía marcada por desigualdad.
¿Una joya menor o un thriller olvidable?
The Rip ha sido definida por algunos críticos como una “película B con actores A”. Y en cierto modo, no están equivocados. El guión apresurado, los personajes planos (más allá de los protagonistas), y algunos agujeros argumentales restan impacto a la promesa inicial.
No obstante, sigue siendo entretenida, con una duración ajustada de 133 minutos que no da mucho espacio para el tedio. Además, la complicidad entre Damon y Affleck continúa siendo magnética — incluso cuando sus personajes se enfrentan al dilema moral de estar atrapados entre la lealtad y la codicia.
Un posible regreso a la raíz del thriller
Lo más rescatable de The Rip podría ser su intento —aunque frustrado— de revivir el thriller policial clásico modernizándolo con dilemas actuales como la corrupción, el racismo institucionalizado, la desconfianza generalizada entre fuerzas del orden e incluso la saturación de información mediática.
Aunque se queda corto en desarrollo de personajes, la propuesta es clara: no hay blancos puros ni negros absolutos. Todos tienen algo que ocultar, todos podrían ser culpables.
Esto no solo es un guiño al género noir, sino también una declaración sobre cómo vemos la autoridad hoy día — y de qué lado estamos realmente cuando los “buenos” también pueden ser parte del problema.
