Jay Powell contra Trump: Una batalla por la independencia de la Reserva Federal

Mientras el expresidente lanza ataques sin precedentes contra el presidente de la Fed, el Congreso –incluidos sus aliados republicanos– cierra filas en defensa de la autonomía del banco central.

Una tormenta política en Wall Street

En medio de un segundo mandato turbulento de Donald Trump, la Reserva Federal se ha convertido en un inesperado campo de batalla. Al frente de esa resistencia está Jerome “Jay” Powell, un republicano con una larga carrera en Washington, cuya defensa de la independencia institucional lo ha enfrentado con su propio partido.

Mientras el expresidente redobla su presión para forzar recortes agresivos en las tasas de interés, incluso insinuando cargos criminales, la figura serena pero firme de Powell ha generado una oleada de respaldo bipartidista. En un clima de constante polarización, el Congreso –incluidos reconocidos fieles de Trump– ha roto filas para afirmar una máxima económica esencial: la Reserva Federal debe estar libre de injerencias políticas.

¿Quién es Jay Powell?

Jerome Powell, abogado de formación, ha servido en puestos clave desde la presidencia de George H.W. Bush, pasando por su trabajo en el Bipartisan Policy Center y su nominación a la Junta de Gobernadores de la Fed por Barack Obama en 2012. Fue el propio Trump quien reconoció su idoneidad al nombrarlo presidente del banco central en 2018. En 2022 fue nuevamente renovado por Joe Biden, en un gesto de respeto a su gestión técnica.

Powell ha cultivado una reputación de moderación y pragmatismo. Sus posturas no siempre han agradado a todos, pero su integridad rara vez ha sido puesta en duda. Su estilo directo y su capacidad para "leer la sala" en el Congreso lo han convertido en uno de los funcionarios más respetados de la ciudad.

Los ataques desde la Casa Blanca

Desde la primera administración de Trump, el expresidente mostró frustración con la política monetaria. En particular, criticó a Powell en 2018 por subir las tasas de interés en un momento de crecimiento económico sostenido. La animadversión creció al punto de que, ese mismo año, Trump llegó a decir: “La única amenaza para nuestra economía es la Fed”.

En su segundo mandato, los ataques se han intensificado. El Departamento de Justicia, bajo presión del Ejecutivo, emitió citaciones judiciales contra la Reserva con el objetivo –en la lectura de muchos analistas– de desacreditar a Powell por resistirse a una política de recortes de tasas extremos. El actual presidente de la Fed defendió su postura en un video sin precedentes, acusando al gobierno de usar “pretextos” para intimidar al banco central.

La respuesta del Congreso: una muralla republicana

Lo sorpresivo no ha sido la reacción de los demócratas –quienes históricamente defienden la autonomía de la Fed–, sino el contundente respaldo que Powell ha recibido de altos rangos republicanos.

  • Senador John Kennedy (R-Louisiana): “Conozco muy bien a Powell. Me quedaré atónito si resulta haber hecho algo indebido”.
  • Senador Thom Tillis (R-Carolina del Norte): propuso bloquear todas las nominaciones del presidente a la Fed hasta que cesen los ataques contra Powell.
  • Senadora Lisa Murkowski (R-Alaska): calificó la investigación como un intento de “amedrentar y coaccionar”.
  • Senador Dave McCormick (R-Pennsylvania): “Estoy de acuerdo en que Powell ha sido lento con los recortes, pero no creo que haya cometido ningún delito”.

Incluso el líder de la mayoría en el Senado, John Thune (R-Dakota del Sur), advirtió que la investigación “tiene que ser real y seria”, dejando implícitamente en entredicho sus motivaciones.

Por qué importa la independencia de la Fed

La Reserva Federal determina las tasas de interés para controlar la inflación y estimular –o enfriar– la economía. Si sus decisiones están dictadas por conveniencia política, se corre el riesgo de inflar burbujas de activos, sobreendeudamiento e hiperinflación.

Como señaló Powell en una rueda de prensa de 2023: "La distancia entre el banco central y el control político directo es esencial para tomar las decisiones que el momento económico demande, incluso si son impopulares".

Un ejemplo histórico: durante los años 70, bajo presión política y con una inflación galopante, la Fed mantuvo tasas muy bajas. El resultado fue una estanflación devastadora: estancamiento económico con precios en ascenso. Fue sólo con la llegada de Paul Volcker –que endureció la política monetaria frente a una fuerte presión política– que la inflación fue contenida, aunque con un alto costo en desempleo y recesión.

¿Qué está en juego?

Las citaciones se centran en un proyecto de renovación de oficinas de la Fed, con un presupuesto estimado de $2,500 millones. Trump calificó el gasto de “excesivo” y atribuyó a Powell un uso indebido de fondos públicos. Pero, como han señalado múltiples funcionarios del gobierno y exasistentes del Tesoro, este tipo de remodelaciones en edificios históricos de casi un siglo implican costes altos y poco margen para recortes.

Este episodio, sin embargo, parece más una cortina de humo que una investigación sustantiva. “Es un intento de criminalizar el desacuerdo económico”, señaló Lev Menand, profesor de derecho en Columbia University y experto en política monetaria.

Trump vs. la institucionalidad

El caso Powell no es aislado. El expresidente ha intentado despedir o debilitar otros funcionarios percibidos como poco leales: desde la directora Lisa Cook en la Junta de la Fed (protegida por la Corte Suprema), hasta exdirectores del FBI o fiscales generales estatales. En muchos casos, los tribunales han frenado estas ofensivas.

Pero la ofensiva contra la Fed –una institución deliberadamente apolítica– ha hecho sonar todas las alarmas. Tratar de convertir la política monetaria en un brazo del Ejecutivo podría minar la confianza de mercados globales, inversionistas y la propia moneda estadounidense.

¿Cuál es la estrategia detrás del ataque?

La presión de Trump para recortar tasas puede tener una base más electoral que económica. Un entorno de tasas más bajas estimularía el crecimiento en el corto plazo y mejoraría los indicadores económicos previo a 2028. Sin embargo, con una deuda nacional que ronda los $34 billones y una inflación que ha mostrado dientes en los últimos años tras la pandemia, los recortes podrían reavivar presiones inflacionarias.

Powell, aliado a su Junta y ahora con el respaldo del Congreso, ha dejado claro que la Fed no tomará decisiones “populistas” o “electoralistas”. Su único mandato: estabilidad de precios y pleno empleo.

Powell el político inesperado

Más allá de sus cualidades técnicas, Jay Powell ha demostrado un instinto político excepcional. Ha cultivado relaciones en ambos bandos, ha sabido cuándo hablar –y cuándo callar–, y ha construido una imagen de estadista sereno. Su decisión de enfrentar públicamente las amenazas provenientes de la Casa Blanca no fue casual: fue un mensaje directo a Wall Street, a los legisladores y al país.

Como dijo un exasesor del Tesoro: “Powell no busca la confrontación, pero tampoco se deja intimidar. Dispara sólo cuando ha alineado todas sus piezas”.

Hoy, esas piezas incluyen tanto a la mayoría del Congreso como a la confianza de los mercados financieros. Desde 2018 ha liderado la Fed con firmeza, conteniendo la inflación postpandemia, evitando una recesión técnica y estabilizando el empleo. Su historial lo respalda.

¿Qué viene ahora?

Los próximos meses serán cruciales. La investigación del Departamento de Justicia se tambalea por falta de pruebas sustantivas y por la reacción institucional contra lo que muchos ven como un abuso de poder. Las nominaciones a la Reserva probablemente quedarán en pausa en el Senado si persisten las amenazas contra Powell.

Lo cierto es que el intento de subordinar al banco central le ha salido caro políticamente al expresidente. La independencia de la Fed, un principio sostenido durante casi tres generaciones, se ha fortalecido como nunca gracias a esta crisis.

Y en el centro del huracán está Jay Powell, el banquero callado que, sin levantar la voz, ha dicho: hasta aquí.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press