Nieve en el estado del sol: ¿estamos ante un nuevo clima en el sur de Estados Unidos?

Florida, Alabama y Georgia ven nevar por segundo año consecutivo, mientras la costa este se prepara para una tormenta invernal

¿Alguna vez imaginaste ver nieve en la playa? Pues los residentes del Panhandle de Florida lo acaban de vivir por segundo invierno consecutivo, desafiando el estereotipo del “Sunshine State”.

El 18 de enero de 2026, la región occidental de Florida, conocida por sus temperaturas suaves y playas soleadas, amaneció cubierta con una ligera capa de nieve. Este fenómeno meteorológico, aunque breve, está marcando una nueva tendencia que podría extenderse con mayor frecuencia de lo que pensábamos en el sureste de Estados Unidos. ¿Qué está ocurriendo exactamente con el clima en esta zona cálidamente famosa?

Florida: entre palmeras y copos de nieve

La mañana del domingo 18 de enero trajo una imagen surrealista. Césped cubierto de blanco, techos escarchados y nieve sobre las hojas de palmas en lugares tan al sur como Pensacola y Holt (FL). El fenómeno fue resultado del paso de un frente frío que dejó tras de sí aire suficientemente gélido para convertir las últimas lluvias en copos de nieve.

Lo curioso es que esto ya había pasado hace menos de un año. El 21 de enero de 2025, áreas del Panhandle, así como partes de los estados vecinos de Georgia y Alabama, acumularon hasta 20 centímetros de nieve, la mayor cantidad desde el siglo XIX en algunos casos.

Las redes sociales se inundaron de imágenes que contrastaban notablemente con el imaginario colectivo: nieve en playas, trineos improvisados sobre dunas, bolas de nieve junto a tablas de surf. Aunque en esta ocasión la temperatura no fue tan baja como para mantener la nieve mucho tiempo en las carreteras, el césped sí lució ese manto blanco tan inusual.

¿Qué está provocando estos cambios?

Para comprender lo que está sucediendo, es necesario analizar las condiciones meteorológicas y climáticas más amplias. Según el Servicio Meteorológico Nacional de EE.UU. (NWS), la presencia de un sistema de baja presión desplazándose por el Atlántico contribuyó a que el frío alcanzara niveles que permitieron la caída de nieve.

Este patrón concuerda con un fenómeno más general: el aumento de eventos climáticos extremos debido al cambio climático. A menudo se asocia el calentamiento global únicamente con olas de calor, pero también puede alterar las corrientes de aire y provocar que aire ártico descienda más al sur.

“En los últimos diez años, hemos visto un aumento de las oscilaciones en el vórtice polar, lo que permite incisiones de aire ártico sobre zonas previamente templadas”, explicó Kyle Pederson, meteorólogo del NWS en Boston.

Georgia y Alabama también se tiñen de blanco

No solo Florida vivió esta mini transformación invernal. Ciudades como Columbus y Macon, en Georgia, así como diversas localidades del sureste de Alabama, también reportaron acumulaciones de nieve menores. Esta es la segunda vez en menos de 12 meses que estas regiones experimentan condiciones similares.

Las autoridades locales emitieron advertencias por carreteras resbaladizas y pidieron precaución al conducir durante las fases más intensas de la nevada. Aunque los impactos fueron menores, estos eventos en serie empiezan a cambiar la percepción climática de los residentes.

El norte en alerta: nieve pesada en Nueva Inglaterra

Mientras que el sur disfrutaba sus paisajes inusuales, estados como Massachusetts, Connecticut y Rhode Island se preparaban para una tormenta de nieve más intensa. Se pronosticaban de 7 a 13 centímetros de nieve entre la tarde y noche del domingo, justo el día en el que los New England Patriots jugaban como locales frente a los Houston Texans.

Aunque se esperaba que las nevadas más fuertes comenzaran después de las 7 p.m., mucho después del inicio del partido a las 2 p.m., las temperaturas gélidas y la nieve pesada (“wet snow”) sí podrían afectar tanto el tráfico como la movilidad peatonal.

Chicago: más frío que nieve

En el medio oeste, como es el caso de Chicago, las condiciones se caracterizaron más por el frío que por la acumulación de nieve. Mientras el equipo local, los Bears, se enfrentaba a los Rams de Los Ángeles, las temperaturas descendieron a niveles en torno a -10 °C, con sensación térmica cercana a los -17 °C, debido a los vientos.

Aunque no se esperaban grandes acumulaciones de nieve, las condiciones extremas sí podían suponer un riesgo para los aficionados que acudieron al estadio.

Nieve en el sur: ¿moda meteorológica pasajera o indicio permanente?

Las señales del clima son cada vez más contradictorias. Por un lado, vemos un aumento general en las temperaturas medias globales, con inviernos más cortos y veranos más largos. Por el otro, eventos como este —heladas y nieve en el sur de EE.UU.— podrían hacernos creer que “hace más frío que antes”.

Ambas afirmaciones pueden ser ciertas. Según el informe de 2023 del Departamento Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA), el clima global responde de forma más errática al calentamiento: se intensifican la frecuencia, duración y amplitud de fenómenos tanto cálidos como fríos.

“Esta no es una señal de que el calentamiento global no exista, al contrario. Es más bien una evidencia de cómo una atmósfera más cálida está generando patrones climáticos más volátiles”, explica Katharine Hayhoe, científica climática y directora de clima en The Nature Conservancy.

Una experiencia mágica... e inquietante

Para muchos habitantes del sur, especialmente niños pequeños que nunca habían visto nieve, estos eventos han sido mágicos y memorables. Pero para climatólogos, agricultores, bomberos y autoridades de transporte, la nieve en el sur representa un reto mayúsculo.

Muchos sistemas de drenaje, vehículos públicos y planes de contingencia simplemente no están preparados para enfrentar una acumulación de hielo o escarcha continua. Una nevada que en Massachusetts se resuelve con una quitanieves, en Mobile o Pensacola puede paralizar lo cotidiano.

¿El sur necesitará planes invernales como el norte?

La consistencia es clave. Es imposible diseñar políticas públicas para un evento que ocurre una vez cada 50 años. Pero si las nevadas anuales se convierten en norma cada invierno en Georgia, Alabama e incluso el norte de Florida, estas zonas deberán empezar a destinar presupuestos, reforzar estructuras y capacitar a su población.

Algunos municipios ya están incorporando maquinaria de tratamiento de hielo y aplicando sal en carreteras, algo impensable hace años. Las aseguradoras también están analizando nuevas tendencias y ajustando primas en función del riesgo climático. El impacto alcanza desde el planeamiento urbano hasta el sector inmobiliario.

¿Podría nevar aún más al sur?

Históricamente, las nevadas más al sur de la Florida son muy raras. Sin embargo, el evento más recordado ocurrió en enero de 1977, cuando incluso en Miami se registraron copos breves de nieve mezclados con lluvia helada. Fue la primera vez y única en que esto ocurrió en esa ciudad costera.

Hoy, en un escenario climático distinto, lo impensable ya no parece imposible. Si las condiciones atmosféricas correctas —baja humedad, aire frío polar, presión baja— se encuentran en el momento adecuado, podría volver a suceder.

El turismo, ¿beneficiado o afectado?

Curiosamente, la nieve en el sur ha traído también una ola de turismo interno. Familias de otras ciudades del estado se movilizaron rápidamente al Panhandle para tomar fotos, hacer muñecos de nieve y simplemente vivir la experiencia. Algunos hoteles incluso reportaron mayor ocupación por ese “clima especial”.

Pero una repetición más frecuente podría tener un impacto negativo en el turismo extranjero que asocia Florida con playas cálidas todo el año. Cambiar esa percepción sería un riesgo significativo para una economía regional muy dependiente del visitante estacional.

El futuro inmediato

Por ahora, los científicos seguirán observando cómo evoluciona esta tendencia. Si en enero de 2027 se repite una nevada en los mismos lugares, podríamos empezar a hablar de una nueva normalidad invernal para el sureste estadounidense. Y lo que hoy son fotos sorprendentes de palmeras y nieve, mañana podrían formar parte habitual del paisaje invernal.

¿Nieve en Florida? No es un cuento mal contado: es la realidad climática del siglo XXI.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press