¿Populismo o plutocracia? El dilema económico de Trump entre Davos y la clase trabajadora

Mientras promete viviendas accesibles, Trump corteja a multimillonarios en los Alpes suizos, sembrando dudas sobre sus verdaderas prioridades

Un mensaje económico en la cima del mundo... literal

En el aniversario de su regreso a la Casa Blanca, el presidente Donald Trump ha optado por un escenario sorprendente para anunciar su plan sobre vivienda asequible: el Foro Económico Mundial de Davos, un evento anual celebrado en una exclusiva estación de esquí suiza donde las casas vacacionales pueden llegar a costar 4.4 millones de dólares.

La paradoja es evidente: mientras muchos estadounidenses luchan por pagar su alquiler o conseguir una hipoteca, Trump busca convencerlos desde un entorno donde convergen los dueños de jets privados y ejecutivos de Wall Street.

La retórica populista y la realidad millonaria

Durante su campaña, Trump cultivó cuidadosamente su imagen de 'hombre del pueblo', desde recorrer fábricas hasta servir papas fritas en un autocinema de McDonald’s. Sin embargo, su agenda desde que regresó al poder parece haber girado en otra dirección.

Según su calendario de actividades, ha priorizado encuentros con tecnócratas, multimillonarios y líderes extranjeros sobre temas como inteligencia artificial, regulación financiera y expansión comercial, muchos de ellos alejados de los problemas inmediatos de la clase trabajadora estadounidense.

El problema: el costo de vida

Más del 60% de los adultos en Estados Unidos creen que la gestión de Trump ha empeorado el costo de vida, según datos del AP-NORC Center for Public Affairs Research. Incluso entre los republicanos, solo un 16% considera que Trump ha ayudado significativamente con la asequibilidad. En abril de 2024, ese porcentaje era del 49%.

“Al final del día, son los inversionistas y multimillonarios en Davos quienes tienen su atención, no las familias que luchan para pagar sus cuentas”, señaló Alex Jacquez, director de políticas en Groundwork Collaborative, un centro de pensamiento progresista.

¿Qué propone realmente sobre vivienda?

Trump ha esbozado algunas ideas para hacer más asequible obtener una vivienda:

  • Comprar $200 mil millones en deuda hipotecaria para bajar las tasas de interés
  • Prohibir que grandes empresas financieras compren propiedades residenciales para alquiler

Sin embargo, estas medidas son insuficientes para solventar el verdadero problema: una crisis estructural de oferta en la construcción de viviendas. Durante la última década, los precios han aumentado muy por encima del crecimiento salarial.

Del "gobierno del pueblo" al club exclusivo

Entre 2017 y 2024, el 0.1% más rico de EE.UU. duplicó su riqueza, pasando de $11.98 billones a $23.46 billones, según la Reserva Federal. En contraste, el 50% con menores ingresos apenas logró ver aumentar su patrimonio en $2.94 billones.

Este contraste ha alimentado el escepticismo sobre las verdaderas lealtades de Trump. “La mayoría de los multimillonarios no comparten los intereses de la clase trabajadora”, advierte Darrell West, del Brookings Institution. “Prefieren recortes fiscales y desregulación”.

El 'One Big Beautiful Bill' y su impacto desigual

Uno de los proyectos estrella de Trump es la legislación conocida popularmente como “One Big Beautiful Bill”, que busca reducir impuestos sobre propinas y pagos por horas extra. Sin embargo, el análisis no pinta un cuadro alentador para la clase media.

  • Un hogar promedio de clase media ahorraría entre $800 y $1,200 al año.
  • El 10% más rico recibiría cerca de $13,600 en beneficios fiscales.
  • Aquellos que ganan más de $1 millón ahorrarían un promedio de $66,510, según el Tax Policy Center.

Una relación simbiótica con los ricos

Trump no oculta su aprecio por los multimillonarios. En septiembre, ofreció una cena privada con líderes tecnológicos como Bill Gates, Tim Cook y Mark Zuckerberg, presumiendo de estar rodeado de “el grupo de personas más brillantes del mundo”.

Incluso instauró figuras multimillonarias dentro de su administración, como:

  • Howard Lutnick (Secretario de Comercio), valor estimado: $3.3 mil millones
  • Steve Witkoff (Enviado especial), valor estimado: $2 mil millones
  • Elon Musk: brevemente encargado de recortar la nómina del gobierno

Además, Trump celebró públicamente una donación de $6.25 mil millones por parte de Michael Dell a una cuenta de inversión infantil con su nombre.

Digitalización y tokenización: ¿la nueva frontera económica?

En paralelo a sus políticas tradicionales, el gobierno de Trump ha impulsado la digitalización de activos financieros. La Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE), respaldada por Intercontinental Exchange, está desarrollando una plataforma para permitir el comercio 24/7 de valores tokenizados.

Estos tokens, basados en tecnología blockchain, permitirían el intercambio fraccionado de acciones, bonos o propiedades, lo cual según sus impulsores democratizaría el acceso al capital. Participan en esta iniciativa Citigroup, Bank of New York Mellon y otros bancos globales.

¿Confianza en la filtración hacia abajo?

Trump apuesta por una vieja teoría económica: si a los más ricos les va bien, la riqueza "desbordará" hacia la clase media. Desde Davos, anticipa que las promesas de inversión traerán con ellas empleo industrial, crecimiento regional y mejoría económica.

Sin embargo, Frank Luntz, estratega republicano, advierte: “Si preguntas cuál es la percepción sobre los multimillonarios, la respuesta es negativa. No son populares y hace tiempo que dejaron de serlo”.

Las personas votan con base en su economía diaria, no en relaciones diplomáticas con corporaciones o celebridades tecnológicas.

¿Populista o plutócrata?

En el fondo, la contradicción es evidente: Trump se presenta como un solucionador de problemas para el estadounidense común, pero sus actos lo acercan más al club exclusivo de Davos, donde las preocupaciones no son el precio del alquiler sino el rendimiento de las inversiones en IA.

Muchos se preguntarán si realmente puede conciliar ambas realidades. ¿Puede un presidente multimillonario, rodeado de otros multimillonarios, comprender la urgencia de la vida cotidiana de quien gana el salario mínimo o lucha por pagar la hipoteca?

Y más relevante aún: ¿quién cree realmente que Davos es el lugar idóneo para hablar de vivienda asequible?

Este artículo fue redactado con información de Associated Press