Greenlandia, tarifas y tensiones: Trump sacude Davos con su discurso más explosivo

La ambición de Trump por comprar una isla desata nuevos conflictos con Europa y amenaza la economía global desde el Foro Económico Mundial

El escenario: Davos bajo presión

La cumbre anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, suele estar dominada por temas clave como el cambio climático, los desafíos de la cuarta revolución industrial y la desigualdad económica. Sin embargo, este año otro protagonista se robó los focos: Donald Trump.

El presidente de Estados Unidos llegó al evento con una agenda ambigua: por un lado, mostrar sensibilidad hacia temas como la asequibilidad de la vivienda en EE. UU.; pero por el otro, amenazó con desatar una guerra económica con aliados europeos si no accedían a venderle la isla de Groenlandia.

Una obsesión geopolítica: la compra de Groenlandia

No es la primera vez que EE. UU. ha mostrado interés en Groenlandia. En 1946, Harry Truman ofreció 100 millones de dólares (equivalente a aproximadamente 1.300 millones actuales) a Dinamarca por la isla ártica. Pero lo de Trump va más allá. Según varios diplomáticos europeos, su persistencia en arrebatarle Groenlandia a Dinamarca, un aliado clave de la OTAN, amenaza los equilibrios diplomáticos construidos durante décadas.

“Ya no siento la obligación de pensar puramente en la paz”, escribió Trump en un mensaje a Jonas Gahr Støre, primer ministro de Noruega, en el que también vinculaba su postura agresiva por la isla al desdén de Europa al no nominarlo al Premio Nobel de Paz en 2025.

Tarifas como arma de presión

En respuesta a la negativa de los líderes europeos, Trump anunció la imposición de tarifas del 10% a productos importados desde Dinamarca y otros siete países aliados, tarifas que alcanzarían un 25% en junio. Esto basta para afectar gravemente las economías del bloque europeo y aumentar la inflación de regreso en casa.

El S&P 500 cayó un 2.1%, el Dow Jones Industrial Average retrocedió 1.8% y el Nasdaq perdió 2.4% tras el anuncio, la peor caída desde octubre de 2025.

Europa responde con firmeza

Emmanuel Macron subrayó durante su intervención en Davos: “Estamos entrando en una época de desequilibrio, tanto desde el punto de vista de seguridad y defensa como económico. Hay que rechazar la ley del más fuerte”. Aunque no mencionó directamente a Trump, su mensaje era evidente.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, fue aún más directa. “El acuerdo comercial alcanzado en julio pasado entre EE. UU. y la UE debe respetarse. En política como en los negocios, un trato es un trato. La respuesta del bloque será firme, unificada y proporcionada”.

¿Qué tiene que ver la vivienda con Groenlandia?

Uno de los pretextos esgrimidos por Trump fue hablar en Davos sobre el costo de la vivienda en EE. UU. Reiteró que su gobierno planea comprar 200 mil millones de dólares en títulos hipotecarios para reducir los tipos de interés, además de prohibir que gigantes financieros sigan comprando residencias familiares.

Pero expertos como Scott Lincicome, vicepresidente del Cato Institute, advierten que las nuevas tarifas podrían socavar la confianza inversora, hacer subir los tipos de interés y empeorar la asequibilidad de la vivienda. Actualmente, las ventas de casas en EE. UU. están en su punto más bajo en 30 años.

Un 60% de los estadounidenses piensa que Trump ha perjudicado el costo de vida, según una encuesta del AP-NORC Center for Public Affairs Research.

Un tablero geopolítico tenso

Mientras Trump desestabiliza los lazos con Europa, el escenario internacional se complica. Desde Oriente Medio, Irán emitió su amenaza más severa contra EE. UU. desde el inicio de la guerra con Israel en junio de 2025. Más de 4.500 manifestantes han muerto en Irán según denuncias internacionales, y el gobierno de Teherán ha prometido “responder con todo lo que tenemos” ante un ataque estadounidense.

El USS Abraham Lincoln y tres destructores acompañantes se desplazan desde Asia hacia el Océano Índico, y se espera su entrada en el Medio Oriente en cuestión de días. La tensión recuerda los días anteriores a la invasión estadounidense de Irak o la intervención en Siria.

¿El fin del multilateralismo? El “Board of Peace” de Trump

El jueves en Davos, Trump planeaba presentar su “Junta de la Paz” (Board of Peace), una iniciativa alternativa para gestionar el conflicto entre Israel y Hamás. Con menos de 10 líderes confirmados —la mayoría considerados autoritarios—, existe temor de que esta junta se convierta en un intento por suplantar a la ONU.

Cuando se le preguntó si esta nueva junta reemplazaría a las Naciones Unidas, Trump respondió: “Podría... pero la ONU tiene un gran potencial aún”. Mientras tanto, Reino Unido, Alemania y Francia se mostraron reacios o indiferentes ante la invitación.

Análisis: Davos, símbolo de unidad fracturada

Davos nació como una plataforma para buscar soluciones globales compartidas, pero los coletazos políticos del discurso de Trump reflejan una división mayor. Su postura nacionalista y transaccional se opone completamente al espíritu de cooperación global defendido por los foros multilaterales.

El episodio de Groenlandia ilustra perfectamente cómo la política internacional del siglo XXI ya no se fundamenta solamente en intereses económicos o militares, sino en gestos simbólicos, estrategias de confrontación mediática y ego personal. Que Trump vincule su política exterior a una afrenta por no recibir un Nobel pone de manifiesto la transformación radical del liderazgo político en EE. UU.

En momentos donde la democracia, la seguridad y la economía global requieren de alianzas sólidas y comprensión mutua, la visión de “America First” difícilmente puede ofrecer respuestas sostenibles. El mundo observa con atención, y preocupación, cómo Davos 2026 podría pasar a la historia no por sus soluciones, sino por el inicio de un nuevo ciclo de incertidumbre geopolítica.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press