Héroes sobre ruedas: la lucha por salvar animales tras los incendios en Lirquén

Veterinarios y voluntarios se movilizan para rescatar y cuidar a los animales heridos en uno de los peores incendios en años en Chile

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En medio de una catástrofe forestal que ha dejado muerte, desolación y pérdidas materiales en la localidad chilena de Lirquén, un nuevo protagonista ha emergido entre las llamas: los animales sobrevivientes. Mientras decenas de miles de habitantes huyen del fuego, una red de veterinarios, voluntarios y fuerzas policiales se organizan para socorrer a perros, gatos y otras mascotas heridas por la tragedia.

Lirquén: una ciudad herida por el fuego

Con aproximadamente 20.000 habitantes, Lirquén, ubicada en la Región del Bío Bío, ha sufrido la devastación de al menos el 80% de su superficie urbana a causa del incendio forestal “Trinitarias”. Según reporta el gobierno chileno, al menos 20 personas han fallecido y casi 300 han resultado heridas a nivel nacional por esta emergencia, considerada una de las peores en años.

Las llamas, dentro de su brutalidad, no discriminaron: muchas familias no solo perdieron sus hogares, sino también a sus mascotas. Para aquellas personas que lograron huir con vida, el dolor de ver animales carbonizados o heridos entre los escombros ha dejado una huella tan profunda como las pérdidas materiales.

La brigada canina y los héroes veterinarios

En contraste con este panorama desolador, emergen gestos de humanidad. Una unidad móvil de atención veterinaria —compuesta por agentes de la Policía de Investigaciones (PDI), personal de la brigada canina e incontables voluntarios— se ha instalado en el corazón de Lirquén. Su misión: brindar primeros auxilios a las víctimas más olvidadas del desastre: los animales.

La veterinaria Angiella Scalpello, integrante de esta patrulla móvil, se refirió a su trabajo con un enfoque profundamente humano: “Nuestro principal objetivo es ayudar a los animales encontrados en los escombros, en la ceniza, o que lograron escapar con sus dueños pero están heridos”, señaló.

Cada día, el pequeño furgón se convierte en una clínica sobre ruedas. Allí se aplican sueros intravenosos, limpiezas oculares, tratamientos para quemaduras, y se ofrece acompañamiento para los casos más críticos, que son derivados a clínicas veterinarias de mayor complejidad.

El precio del humo: conjuntivitis, deshidratación y quemaduras

Los animales llegan con quemaduras en patas, colas y hocicos. Muchos tienen conjuntivitis producto de los gases tóxicos y la ceniza en suspensión. Otros presentan estrés severo y síntomas de deshidratación después de pasar días atrapados entre los restos calcinados de hogares y vehículos.

Juan Vivanco, otro veterinario del equipo, destacó que “se trata, en su mayoría, de gatos que lograron refugiarse entre escombros recorriendo pequeños rincones”. Mencionó que, lamentablemente, varios llegan tarde. “También hemos encontrado mascotas fallecidas… sucede a menudo”, dijo con pesar.

Historias que conmueven

Las calles estrechas de Lirquén todavía huelen a humo, y la ceniza cubre cada rincón como un manto grisáceo de duelo. Sin embargo, en medio del caos, hay historias que conmueven y movilizan.

  • Vanessa Morales, voluntaria, recuerda con emoción el rescate de un pequeño gatito con sus cuatro patas y cola totalmente quemadas. Fue trasladado urgentemente a un centro especializado.
  • Kevin Carrasco salvó a su perrita “Chica” del incendio, pero notó que sus ojos sufrían por la conjuntivitis. Gracias al equipo móvil, pudo recibir gotas y tratamiento.
  • Yasna Hidalgo busca desesperadamente a los dos perros de su abuela de 85 años. La mujer debió evacuar de inmediato y la casa fue consumida por el fuego.
  • María Paz, estudiante, relató entre lágrimas la pérdida de su hogar, su familia y su adorado gatito: “Todo se quemó. Murieron personas, vecinos y muchos animales como mi pequeño gato.”

Un drama recurrente en Chile

Este desastre no es un hecho aislado en la memoria reciente del país. En 2022, Chile vivió su peor temporada de incendios en décadas: más de 130 personas fallecieron y se perdieron decenas de miles de hectáreas. Los expertos han reiterado que el cambio climático y la falta de políticas de prevención estructural contribuyen a la intensidad y rapidez con que estos fuegos se propagan.

Pero hay otra faceta de la tragedia que pocas veces se visibiliza: el impacto en los animales domésticos, muchos de los cuales son esenciales para el sostén emocional de las familias damnificadas.

Según estimaciones de la organización Animal Latin America, más de 50.000 animales domésticos se ven afectados al año por incendios forestales en el continente, ya sea por heridas directamente relacionadas o por abandono forzado en procesos de evacuación.

Educación, preparación y conciencia

Ante esta realidad, expertos veterinarios y rescatistas insisten en algo esencial: fomentar protocolos de evacuación que integren a las mascotas y programas de cuidado post desastre. Además, destacan el enorme trabajo emocional que representan estas intervenciones tanto para humanos como para animales.

“Un animal rescatado devuelve esperanza. Muchas personas no lloran por la casa perdida, pero sí por su perro o gato. La conexión es profunda. En cada rescate, también estamos salvando una parte del alma de las personas”, subraya la veterinaria Scalpello.

Una red de resiliencia animal

La historia de Lirquén no es únicamente un relato de pérdida. También es un testimonio de cómo, en los momentos más oscuros, la solidaridad se vuelve el oxígeno de la esperanza. En cada venda colocada sobre una pata herida, en cada gota de suero, en cada mirada compasiva a un animal rescatado, hay un acto de humanidad que permite que este desastre no termine en desesperanza.

Y quizás, cuando todo esto pase, serán estos mismos animales —aquellos que sobrevivieron entre llamas y escombros— quienes, con un ladrido o un ronroneo, devuelvan paz a los corazones de un pueblo herido.

Para colaborar, donar alimento o recursos médicos, puedes contactarte con las organizaciones locales protectoras de animales o con la Brigada Canina de la PDI.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press