La cruzada de Trump contra sus opositores políticos: ¿Justicia o venganza desde la Casa Blanca?

Desde gobernadores hasta la Reserva Federal: cómo el retorno de Trump al poder ha desatado una purga política sin precedentes en Estados Unidos

Un segundo mandato que arranca con promesas y persecuciones

El 20 de enero de 2025, Donald Trump juró su segundo mandato presidencial con una frase resonante: “La aplicación perversa, violenta e injusta de la ley terminará”. Pero lo que parecía una promesa de justicia se ha tornado, a ojos de muchos, en una herramienta de venganza política. Su administración ha iniciado una serie de investigaciones polémicas y altamente selectivas contra figuras que han sido críticas de su figura, desde líderes estatales hasta funcionarios de instituciones emblemáticas como la Reserva Federal.

Subpoenas en Minnesota: política migratoria entre fuego cruzado

Uno de los movimientos más llamativos involucra al gobernador de Minnesota, Tim Walz, y al alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, cuyos despachos han recibido citaciones federales de un gran jurado, como parte de una operación migratoria que abarcó toda el área de Minneapolis-St. Paul. Junto a ellos, otras figuras demócratas del estado, como la fiscal general Keith Ellison y la alcaldesa de St. Paul, Kaohly Her, también han sido blanco de estas investigaciones.

Las citaciones buscan documentación que muestre si estos funcionarios “se negaron a asistir a funcionarios de inmigración”. Para muchos analistas y observadores, esto responde más a una estrategia de castigo político que a una aplicación objetiva de la ley.

La Reserva Federal bajo fuego: Jerome Powell y Lisa Cook en la mira

Pero la lista no termina allí. El propio presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha sido objeto de una investigación federal, tras defender la independencia de la Fed y oponerse a los intentos de Trump por presionar el recorte abrupto de las tasas de interés.

Powell, quien testificó ante el Senado estadounidense defendiendo una costosa renovación de las oficinas centrales por $2.5 mil millones, fue luego citado por el Departamento de Justicia. En una inusual declaración pública en video, Powell calificó estas acciones como un “pretexto para debilitar la independencia de la Fed”.

Asimismo, Lisa Cook, la primera mujer afroamericana en el consejo de gobernadores de la Fed, fue acusada de presunto fraude hipotecario en un intento sin precedentes de 112 años: destituir a un miembro del organismo monetario. La Corte Suprema desestimó el intento, permitiendo que Cook mantenga su puesto mientras avanza su demanda.

¿Quiénes más están en la lista negra de Trump?: Comey, Brennan, Schiff y más

También ha habido una ola de persecuciones judiciales a opositores del primer mandato de Trump, muchos de los cuales jugaron roles claves en investigaciones federales anteriores vinculadas al expresidente. Veamos cómo se desenvuelve esta ofensiva:

  • James Comey, exdirector del FBI, fue acusado de mentir al Congreso, en una causa que finalmente fue desestimada por un tribunal federal en Virginia al considerar que la fiscal actuante, Lindsey Halligan, había sido “ilegalmente nombrada”.
  • Letitia James, fiscal general de Nueva York, responsable de una enorme causa civil por fraude contra Trump, también fue imputada por cargos de fraude hipotecario y, al igual que Comey, su caso fue desestimado.
  • John Brennan, exdirector de la CIA, ha sido informado que es objetivo de una investigación vinculada a la injerencia rusa en la elección de 2016. Sus abogados han denunciado que el caso ha sido derivado a la jueza Aileen Cannon, designada por Trump.
  • Jack Smith, fiscal especial y responsable de la indagación por el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021, fue objeto de una investigación por supuesta participación política, a pesar de haber sido designado por Merrick Garland, exfiscal general de Biden.
  • Adam Schiff, senador demócrata por California y destacado impulsor del impeachment presidencial, está siendo investigado por su historial de préstamos y finanzas personales.

Esta lista parece sugerir algo más que simple coincidencia o sospechas legales: una campaña concertada contra nombres incómodos para la segunda administración de Trump.

Una Casa Blanca con nombre y apellido: Susie Wiles y la validación de la venganza

Susie Wiles, la influyente jefa de gabinete de la Casa Blanca de Trump, ofreció una respuesta desconcertante durante una entrevista con Vanity Fair cuando se le preguntó sobre la aparente motivación de revancha en las operaciones del gobierno: “Puede que haya un elemento de eso de vez en cuando. ¿Quién se lo podría reprochar? Yo no.”

Con esta declaración, una alta funcionaria del círculo presidencial no solo no negó la intención de represalia, sino que incluso la justificó en tono que muchos consideran preocupante.

El fin del equilibrio institucional: cuando la independencia peligra

Una de las preocupaciones más graves de esta tendencia es la erosión del principio de división de poderes. Históricamente, instituciones como el Departamento de Justicia, la Reserva Federal o agencias de inteligencia, aunque bajo órbita del Poder Ejecutivo, han gozado de independencia operativa, precisamente para evitar manipulaciones de tipo político.

Ahora, con fiscales designados a dedo —y que luego son declarados “no válidos” por tribunales—, cuando una causa avanza demasiado pronto o con pruebas insuficientes, los expertos legales advierten de una peligrosa judicialización bajo motivaciones partidistas.

Como señala el profesor de Derecho Constitucional Michael Dorf, de la Universidad de Cornell, “una administración que selecciona a sus adversarios y luego encuentra los cargos es la definición misma de estado represivo, aunque funcione bajo una fachada democrática”.

¿Qué está en juego?

Lo que está ocurriendo en Estados Unidos con el segundo mandato de Trump no es simplemente una serie de investigaciones o aplicación de justicia. Es un rediseño del poder presidencial bajo una lógica de adversarios contra aliados, de lealtad o castigo. Para un sistema como el estadounidense, fundado sobre equilibrios institucionales y protecciones legales, esto representa un giro sin precedentes.

La pregunta que muchos se hacen ahora es: ¿quién podrá resistir esta tormenta política, y hasta dónde puede llegar antes de que el sistema se resquebraje?

Este artículo fue redactado con información de Associated Press