Trump vs. la Reserva Federal: ¿Están en juego la independencia económica y la estabilidad institucional de EE.UU.?

El intento de destituir a la gobernadora Lisa Cook y las maniobras políticas amenazan el corazón del sistema financiero estadounidense

Un asalto sin precedentes al corazón de la política monetaria

El expresidente Donald Trump ha puesto en marcha un ambicioso y controvertido intento por remodelar la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal (Fed), desatando una tormenta legal y política que podría redefinir la independencia del banco central más poderoso del mundo. Intentando destituir a Lisa Cook, la primera mujer afroamericana en formar parte del consejo de la Fed, Trump se enfrenta a múltiples críticas por lo que muchos observadores consideran un intento político de tomar el control de la política de tasas de interés en una etapa crucial de la economía estadounidense.

¿Quién es Lisa Cook?

Lisa D. Cook es una destacada economista, doctora por la Universidad de Oxford y profesora de economía y relaciones internacionales en la Universidad Estatal de Míchigan. Fue nominada por el presidente Joe Biden y confirmada por el Senado en 2022, convirtiéndose en la primera mujer negra en formar parte del influyente consejo de la Fed.

Cook ha centrado buena parte de su carrera en estudiar las disparidades económicas y la innovación tecnológica, defendiendo una política monetaria equilibrada y con sensibilidad social. Su ingreso a la Junta significaba no solo un hito en inclusión, sino también un mensaje a favor de políticas más equitativas.

La raíz del conflicto: tasas de interés y política monetaria

Desde su presidencia, Trump ha tenido una relación complicada con la Reserva Federal. Ya en 2018 criticaba fuertemente al entonces presidente Jerome Powell, a quien él mismo nombró. Ahora, con los esfuerzos por destituir a Cook, Trump busca tener una mayoría de sus propios nombramientos en el consejo (4 de 7 miembros), algo que expertos señalan como una amenaza directa a la independencia estructural de la Fed, fundada en 1913 precisamente para aislarla de presiones políticas.

Trump quiere que las tasas de interés bajen drásticamente, siguiendo su argumento de que el alto costo del crédito frena el consumo y la inversión. En los últimos meses de 2025, la Fed redujo su tasa de referencia en tres ocasiones, pero no al ritmo agresivo que el exmandatario exigía. Powell y otros gobernadores enfatizan el riesgo de inflación si se recorta demasiado rápido.

El caso contra Lisa Cook: ¿pretexto o causa legítima?

La razón oficial presentada para el intento de despido de Cook se basa en acusaciones de fraude hipotecario. Según la denuncia, Cook habría declarado simultáneamente dos propiedades como "residencias principales" —una en Georgia y otra en Michigan—, lo cual es ilegal bajo las regulaciones hipotecarias estadounidenses ya que permite obtener condiciones más favorables. Sin embargo, Cook y sus abogados niegan rotundamente haber cometido delito alguno. Abbe Lowell, su abogado, sostiene que “no hay fraude, ni intención de engañar, ni conducta criminal”.

De hecho, una documentación adjunta prueba que una de las casas fue declarada formalmente como segunda vivienda en la solicitud de hipoteca y también en un formulario de seguridad federal. La mayoría de tribunales inferiores ha respaldado a Cook hasta ahora, al considerar que no se ha cumplido el estándar legal de “causa justificada” necesario para remover a un gobernador de la Fed.

La Reserva Federal: una institución diseñada para resistir la presión política

Desde su fundación, la Reserva Federal ha gozado de una autonomía diseñada intencionadamente. No depende del Congreso ni del presidente para sus decisiones operativas. Esta independencia ha sido clave en su función como entidad estabilizadora en tiempos de crisis financieras y controladora de la inflación.

En palabras del exgobernador Ben Bernanke: “La credibilidad de la Fed es su activo más valioso. Si se erosiona, incluso políticas bien intencionadas pueden fracasar”. Junto con Bernanke, también se han pronunciado en favor de Lisa Cook sus tres predecesores vivos (Alan Greenspan, Janet Yellen y el propio Powell), así como cinco antiguos secretarios del Tesoro de ambos partidos políticos.

Un escenario peligroso: criminalizar la política monetaria

Como si no fuera suficiente con el proceso de destitución, la administración Trump dio un paso más: el Departamento de Justicia abrió una investigación criminal contra Powell, basándose en su testimonio ante el Congreso sobre el costo de renovaciones en edificios de la Fed. Aunque legalmente esto está dentro del control presupuestario del ente, los fiscales alegan que hubo omisiones o irregularidades.

Powell califica estas acusaciones como "pretextos diseñados para encubrir la verdadera intención del presidente: controlar las decisiones de política monetaria". Aunque tales estrategias pueden beneficiar a corto plazo a una administración que busca aliviar los costos de financiamiento, los analistas coinciden en que sientan un precedente alarmante en el marco de la separación de poderes.

“El asunto con Cook es más profundo. De lo que se trata ahora es de si un presidente puede usar acusaciones no probadas para purgar el consejo de la Fed de voces que no le apoyen. Eso es un precedente peligroso”, señaló el académico Lev Menand, profesor de Derecho en la Universidad de Columbia.

¿Y la Corte Suprema?

La Corte Suprema ha aceptado revisar el caso como parte de una apelación de emergencia. El gobierno de Trump argumenta que la Corte no tiene jurisdicción para revisar decisiones del presidente en este contexto y que la remoción de Cook fue válida al considerar su supuesta conducta pasada, aunque no haya sido durante su gestión en la Fed.

Sin embargo, tanto un juez de distrito como una corte federal de apelaciones (por mayoría 2-1) han fallado en contra de Trump. Alegan que el despido violaría el debido proceso de Cook y que la ley establece claramente que solo puede ser removida por mala conducta ocurrida durante su mandato.

Los jueces ahora deben decidir si respaldan esta defensa de la independencia institucional o si permiten una consolidación presidencial peligrosamente extensa del poder sobre la política económica.

Impactos posibles: economía, confianza y política exterior

  • Mercados financieros: Si los inversionistas perciben que la Fed actúa por instrucciones políticas más que técnicas, pueden exigir mayores tasas de retorno, lo que termina encareciendo la deuda pública.
  • Inflación: La presión por bajar las tasas, si se hace prematuramente, puede disparar una ola inflacionista difícil de controlar, algo que recuerda el error de política de la década de 1970.
  • Confianza institucional: La credibilidad de la Fed como organismo autónomo puede verse gravemente afectada, justo cuando Estados Unidos necesita mostrar fortaleza financiera ante tensiones geopolíticas y elecciones presidenciales próximas.

Una lucha por el alma económica de EE.UU.

El caso de Lisa Cook no es solo sobre una servidora pública enfrentando acusaciones. Tampoco se trata solamente del estilo confrontacional de Trump. Es, en palabras de varios expertos, una encrucijada histórica: defender o destruir la autonomía del banco central estadounidense. Como dijo el abogado Paul Clement —estoicamente—: “Alguien acusado no debería ser expulsado de su cargo antes de que se presenten pruebas o se determine la verdad”.

Por el momento, Cook permanece en su cargo. La mirada del país está ahora en el Supremo, que tendrá que decidir si los cimientos de su sistema económico se mantienen firmes o si se abren a la arbitrariedad del poder político en su expresión más cruda.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press