Buffalo rompe con el pasado: el despido de Sean McDermott marca el fin de una era

Tras años de éxito pero sin Super Bowl, los Bills buscan un nuevo liderazgo mientras el debate sobre la eficacia de la longevidad sin títulos sacude a la NFL

El adiós de McDermott: una decisión inevitable

Este fin de semana, una era llegó a su fin en la NFL: Sean McDermott fue despedido como entrenador en jefe de los Buffalo Bills tras una dura derrota en tiempo suplementario ante los Denver Broncos. A pesar de un récord impresionante de temporada regular de 98-50 y siete temporadas consecutivas con más de diez victorias, el presidente y dueño del equipo, Terry Pegula, argumentó que la falta de éxito en playoffs fue el factor decisivo:

"Vi el dolor en el rostro de Josh (Allen) y supe que no podíamos continuar así. Hemos hecho mucho, pero no lo suficiente. Es hora de volver a empezar", señaló Pegula.

Con este movimiento, los Bills se suman a una tendencia creciente en la NFL donde los equipos optan por la transformación radical en lugar de la paciencia. De hecho, con la salida de McDermott, el número de cambios de entrenadores esta temporada asciende a 10, igualando el récord histórico de 2006, 1997 y 1978.

¿Éxito o fracaso?

Desde la llegada de McDermott en 2017, los Buffalo Bills pasaron de ser uno de los equipos más irrelevantes a una potencia regular de postemporada. Su llegada rompió una sequía de 17 años sin clasificar a los playoffs, y bajo su mando, el equipo llegó ocho veces en nueve campañas.

Pero el contexto es cruel: ocho victorias en playoffs, ninguna aparición en el Super Bowl. Dos derrotas en finales de la AFC –ambas contra los Kansas City Chiefs– y los últimos tres errores en postemporada, todos por solo tres puntos, desgastaron la paciencia del dueño.

La maldición de los nueve años

McDermott no está solo. Otros entrenadores con largos mandatos y sin anillo de Super Bowl también están comenzando a sentir la presión:

  • Kyle Shanahan (49ers): 9 temporadas, 2 derrotas en Super Bowl.
  • Zac Taylor (Bengals): 7 temporadas, 1 derrota en Super Bowl.
  • Matt LaFleur (Packers): 7 temporadas, varias apariciones en playoffs pero sin llegar al juego grande.

Juntos suman 25 victorias en postemporada, pero la inconsistencia en llegar al partido decisivo pone en duda la efectividad de extender procesos sin resultados tangibles.

La historia también es clara: la mayoría de los campeones del Super Bowl lo logran en sus primeros cinco años. Según la estadística histórica, de los 36 entrenadores campeones desde 1966, solo cuatro lo consiguieron después del quinto año, siendo Bill Cowher el más tardío tras 14 campañas al frente de los Steelers.

Decisiones que hacen historia

En contraste con los Bills, los Green Bay Packers optaron por renovar a LaFleur a pesar de escenarios similares de frustración en postemporada. Este dilema refleja dos filosofías enfrentadas:

  • Buffalo apuesta por el cambio, buscando nuevo liderazgo e ideas frescas.
  • Green Bay apuesta por la estabilidad, creyendo que la continuidad puede rendir frutos a largo plazo.

La gran pregunta es: ¿cuál elegirá el camino correcto?

La transición de poder: Joe Brady y nuevos candidatos

El gerente general Brandon Beane, ahora también presidente de operaciones futbolísticas, liderará la búsqueda del nuevo entrenador. Ya hay candidatos sobre la mesa:

  • Joe Brady, actual coordinador ofensivo del equipo.
  • Brian Daboll, ex coordinador ofensivo de los Bills y actual exentrenador de los Giants.
  • Anthony Lynn, ex entrenador interino de los Bills y hoy coach de corredores en Washington.

Beane asegura que Josh Allen será consultado, aunque no participó en la decisión del despido de McDermott. Allen ha sido el rostro de la franquicia en su era más exitosa desde los años 90, por lo que su opinión no puede ignorarse.

Los números no mienten

McDermott puede irse con la cabeza en alto en muchas áreas. Durante su mandato:

  • Récord de temporada regular: 98-50
  • Récord en playoffs: 8-8
  • 7 años seguidos con +10 victorias
  • 6 años consecutivos ganando al menos un partido de postemporada (marca histórica de la NFL sin llegar al Super Bowl)

Sin embargo, ningún logro intermedio puede sustituir la ausencia de un título. Los Bills de los años 90, famosos por sus cuatro Super Bowls perdidos, ahora tienen una nueva frustración contemporánea.

Una liga que no espera

El caso de McDermott reafirma una tendencia creciente en la NFL moderna: la impaciencia. A pesar del éxito evidente a nivel regular, si no hay resultados en enero y febrero, “el proceso” tiene fecha de caducidad.

De los entrenadores contratados hace cuatro años, solo dos siguen en sus cargos: Kevin O’Connell (Vikings) y Todd Bowles (Buccaneers). El resto ha sido destituido.

En 2024, la NFL igualó su récord histórico con diez cambios de head coaches. Algunas posiciones aún se encuentran vacantes, mientras varias franquicias buscan desesperadamente a su próximo salvador.

Los cambios en reglas también impactan las decisiones

La nueva regla de tiempo suplementario en playoffs, introducida tras la derrota polémica de Buffalo ante Kansas City en 2021, también ha alterado las estrategias de los equipos. Este año, la decisión entre patear o recibir primero se volvió un dilema tenso. Curiosamente, ambos equipos que decidieron recibir perdieron, como ocurrió con los 49ers en el Super Bowl.

¿Estos “detalles técnicos” influyen realmente en los comportamientos de propiedad y gerencia? En muchos casos, sí, cuando moldean narrativas de derrota.

Lecciones de perseverancia: ¿Hay esperanza para los proyectos duraderos?

La historia recordará casos como el de Bill Cowher, quien tras 14 años finalmente logró el anillo con Pittsburgh en 2005. Pero estos son casos excepcionales. En general, la lección de la NFL moderna es simple:

Si no ganas en tus primeros cinco años, tus días probablemente estén contados.

La presión por resultados, sumada a la urgencia de dueños, inversionistas y fanáticos, torna la NFL en una liga donde las segundas oportunidades son escasas.

Y ahora, ¿qué sigue para la NFL?

Con tantos equipos cambiando de rumbo y muchos entrenadores tambaleantes, la temporada baja será apasionante. Entrenadores como Daboll, coordinadores ascendentes como Ben Johnson (Detroit) o incluso veteranos como Jim Harbaugh podrían moldear el futuro inmediato de muchas franquicias.

Lo que está claro es que, para Buffalo y otros equipos en situaciones similares, el tiempo se agota. Y el margen de error, aún más.

¿Podrán los Bills redefinir su destino? ¿Será este el punto de inflexión que finalmente conduzca a una victoria en el Super Bowl? Solo el tiempo lo dirá.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press