Hong Kong: El juicio de la memoria y la batalla por la libertad de expresión
El proceso judicial contra Chow Hang-tung y Lee Cheuk-yan revive el debate sobre los derechos civiles en la excolonia británica bajo la Ley de Seguridad Nacional china
Un juicio emblemático
Dos reconocidos activistas prodemocráticos de Hong Kong, Chow Hang-tung y Lee Cheuk-yan, enfrentan un juicio histórico por "incitación a la subversión" bajo la controvertida Ley de Seguridad Nacional impuesta por China en 2020. Ambos fueron líderes de la Alianza de Hong Kong en Apoyo de los Movimientos Democráticos Patrióticos de China, organización famosa por haber organizado durante décadas las vigilias anuales en memoria de la masacre de Tiananmen en 1989.
Estas vigilias, que se celebraban cada 4 de junio en el Parque Victoria de Hong Kong, fueron un símbolo de resistencia pacífica, variadas en tono pero unánimes en mensaje: No olvidar la sangre derramada por la democracia en China continental.
La Ley de Seguridad Nacional: contexto político e impacto
Promulgada en junio de 2020, la Ley de Seguridad Nacional supuso un punto de inflexión en la historia de Hong Kong. Su objetivo declarado era restaurar el orden tras las multitudinarias protestas de 2019. Sin embargo, defensores de derechos humanos y observadores internacionales coinciden en que dicha ley ha sido usada para reprimir voces disidentes y criminalizar el activismo político.
Según Amnistía Internacional, desde su implementación, más de 250 personas han sido arrestadas bajo la ley y más de 90 han sido condenadas por cargos como secesión, subversión, terrorismo y colusión con fuerzas extranjeras.
Uno de los casos más emblemáticos fue el del magnate mediático Jimmy Lai, fundador del ahora prohibido diario Apple Daily, quien fue encontrado culpable en enero de 2024 por supuestamente conspirar con potencias extranjeras.
Los cargos contra Chow y Lee
Chow, abogada y defensora de derechos humanos, y Lee, exlegislador y líder sindical, fueron acusados en septiembre de 2021 de usar su plataforma dentro de la Alianza para incitar estrategias para "subvertir el poder del Estado". Según la fiscalía, promovieron mensajes como “poner fin al régimen de partido único”, interpretándolos como llamados implícitos al derrocamiento del PCC (Partido Comunista Chino).
Cabe destacar que los fiscales utilizaron como evidencia entrevistas con medios, discursos públicos y hasta videos históricos de las vigilias de la alianza. La defensa sostiene que tal acusación criminaliza ideas en lugar de acciones, atentando contra la libertad de expresión.
“La acusación gira en torno a la idea de que una mera consigna política puede ser considerada subversiva”, afirmó Urania Chiu, profesora de Derecho en la Universidad Oxford Brookes.
Una defensa digna desde la cárcel
Ambos acusados permanecen en prisión preventiva tras haber sido detenidos hace más de dos años. La defensa legal de Chow ha sido especialmente destacada, ya que ella misma ha decidido representarse durante el juicio. En noviembre de 2023 intentó anular el proceso argumentando que los fiscales no habían especificado en qué consistían los “medios ilegales”. Su apelación fue rechazada.
“Están intercambiando su libertad por la oportunidad de defender con dignidad sus convicciones”, afirmó Tang Ngok-kwan, activista y exmiembro de la Alianza, tras pasar la noche esperando una plaza para asistir como público al juicio.
La muerte cívica de la Alianza de Hong Kong
La Alianza en Apoyo de los Movimientos Democráticos Patrióticos de China fue una de las organizaciones más influyentes en la historia reciente de Hong Kong. De sus vigilias participaron decenas de miles. Pero su disolución en septiembre de 2021, tras una investigación policial que la acusaba de actuar como “agente extranjero”, fue un golpe devastador para la sociedad civil.
En paralelo, al menos 50 organizaciones cívicas, académicas y profesionales han cerrado o se han disuelto en respuesta a las crecientes presiones legales y políticas derivadas de la Ley de Seguridad Nacional.
Una vigilia transformada en carnaval
En un acto simbólico que muchos consideran una ofensa a la memoria histórica, el Parque Victoria cambió de función en 2023. Lo que antes era un lugar de luto colectivo y reflexión, fue tomado por grupos proBeijing para celebrar un carnaval, coincidiendo con la fecha del aniversario de la masacre.
Como contraste, quienes intentaron rendir homenajes cerca del sitio, fueron detenidos en cuestión de minutos. La represión fue fulminante, lo que prueba la sensibilidad del régimen hacia esa fecha.
¿Libertad de expresión o subversión?
Académicos, juristas y activistas de derechos humanos sostienen que este juicio marca una línea crítica entre la libertad de expresión legítima y la criminalización de convicciones políticas. Sarah Brooks, subdirectora regional de Amnistía Internacional, aseguró que “el caso busca reescribir la historia y castigar a quienes se niegan a olvidar a las víctimas de Tiananmen”.
El nuevo paradigma legal en Hong Kong parece inspirarse más en los estándares de control social del régimen continental que en la tradicional apertura jurídica heredada del sistema británico.
¿Un juicio justo?
El juicio contra Chow y Lee durará aproximadamente 75 días y es presidido por jueces designados por el gobierno, no por sorteo habitual, lo que ha despertado nuevas críticas sobre su imparcialidad. Chow además se enfrenta a un doble reto: su rol como acusada y como su propia defensora legal.
El tribunal ha afirmado que no permitirá que el proceso "se convierta en una herramienta para la supresión política". Sin embargo, la comunidad internacional observa el proceso con recelo.
La vigencia de un símbolo
Lo cierto es que la figura de la vigilia de Tiananmen se mantiene viva. Aunque el evento se haya prohibido y los organizadores enfrenten penas graves, su huella simbólica persiste en la memoria colectiva de Hong Kong —y del mundo.
La lucha de Chow y Lee va más allá de los tribunales: es un llamado a defender los derechos fundamentales, no solo para Hong Kong, sino como ejemplo para las democracias amenazadas en cualquier parte del mundo.
El futuro judicial y político
Los abogados esperan que, si se declara culpables a los acusados, las sentencias oscilen entre cinco y diez años de prisión. Albert Ho, también líder de la antigua alianza, planea declararse culpable, lo que podría reducir su condena. Esta movida legal rompe el frente común entre los acusados y podría indicar una estrategia de defensa más pragmática ante una maquinaria judicial difícil de contrarrestar.
A pesar de los reveses, sectores académicos y activistas señalan que la batalla legal de los tres líderes perpetúa el debate sobre el rol de la memoria histórica y los derechos civiles en China y sus territorios administrativos especiales.
Mientras tanto, la población de Hong Kong lidia con una realidad en la que las marchas, símbolos e incluso gestos como portar velas frente a Tiananmen son ahora considerados delitos. El riesgo se ha materializado: la memoria también puede ser subversiva.
