La incansable búsqueda de Davante Adams por un Super Bowl: ¿mito o destino inevitable?

Tras años de frustraciones con los Packers y un paso discreto por Las Vegas, el receptor estrella vive una nueva oportunidad con los Rams para alcanzar su esquivo anillo

En el deporte profesional, hay carreras definidas por estadísticas y premios individuales. Pero luego están esas trayectorias que se miden en anhelos no cumplidos, en obsesiones que terminan por marcar a un jugador. Esa es la historia de Davante Adams.

Con 12,633 yardas recibidas y liderando la NFL en recepciones de touchdown esta temporada, el receptor de los Los Angeles Rams no necesita demostrarle nada a nadie. Pero, a sus 33 años, hay algo que aún lo consume: el anillo del Super Bowl. Aunque estuvo cerca de llegar al juego grande cuatro veces junto a Aaron Rodgers en los Green Bay Packers, el destino siempre le cerró la puerta en la cara.

Un pasado de gloria sin premio final

Durante sus ocho temporadas en Green Bay, Adams forjó una reputación de élite junto a un mariscal de campo de Salón de la Fama. El dúo fue sinónimo de ofensiva explosiva. Sin embargo, en cada una de sus cuatro apariciones en un juego de campeonato de la NFC (2014, 2016, 2019 y 2020), los Packers cayeron. “Se siente casi como un mito en este punto”, confesó Adams recientemente. “Haces todo lo posible por llegar ahí, y ha sido tan difícil. He trabajado tanto por esto”.

La revisión de esos cuatro partidos es dolorosa para cualquier aficionado de los Packers: entre eliminaciones en casa y derrotas físicas frente a equipos más completos, el sueño del Super Bowl se desvaneció cada vez. En ninguna ocasión Adams logró alcanzar las 100 yardas en esos juegos determinantes.

Un paréntesis en Las Vegas

En busca de una nueva etapa en su carrera, Adams aceptó ser traspasado a Las Vegas Raiders en 2022. Lo que parecía un cambio prometedor pronto se convirtió en otra decepción. A pesar de buenas estadísticas (1,516 yardas, 14 TD en 2022), los Raiders no fueron contendientes serios. “En términos de victorias y partidos importantes, claramente no estábamos en esa posición”, admitió.

Su segunda temporada en Las Vegas se deterioró más, con solo 1,144 yardas y 8 TD. Aunque nunca dejó de producir, Adams sintió que se estaba desperdiciando: “Una parte de mí empezó a preguntarse si volvía a tener otra oportunidad real”.

Reencuentro con la élite: los Rams de McVay y Stafford

Todo cambió en 2025, cuando Adams llegó a Los Angeles Rams, una franquicia que apenas cuatro años antes había ganado el Super Bowl bajo la dirección de Sean McVay, pero que había renovado gran parte de su plantel. El mariscal Matthew Stafford, otra estrella veterana que conoce el dolor de la espera, se convirtió en su nuevo socio.

Y los frutos llegaron rápido: los Rams terminaron la temporada con un récord de 14-5, con la mejor ofensiva en puntos y yardas totales según ESPN Stats & Info. Adams lideró la liga con 14 recepciones de touchdown, y aunque una lesión de isquiotibiales lo dejó fuera en los últimos tres partidos, su influencia en el equipo fue innegable.

Su ausencia coincidió con una caída del equipo al perder la siembra No. 1 en la NFC, y una dolorosa remontada en contra ante Seattle en la Semana 18. Pero los Rams sobrevivieron en playoffs, con victorias sobre Chicago (prórroga) y luego Minnesota, para así volver a soñar con el trofeo Vince Lombardi.

Una NFC con aroma a revancha: Rams vs Seahawks

Ahora el destino los vuelve a emparejar con los Seattle Seahawks (16-3), en lo que será el tercer enfrentamiento de la temporada entre ambos. Seattle ganó dos de ellos, incluyendo el de remontada, pero este será en una final de conferencia.

Perdón si no estoy sonriendo de oreja a oreja con esta victoria”, dijo Adams luego del triunfo ante Minnesota. “He estado aquí tantas veces y entiendo lo difícil que es completar la misión. Estamos cerca, solo falta terminar el trabajo”.

McVay se ha encargado de dar confianza al entorno: “Davante nos ha dado otra dimensión. Más allá del talento, tiene ese fuego competitivo que contagia”.

Estadísticas, legado e impulso emocional

A pesar de no tener aún un trofeo de campeonato, Adams ocupa ya lugares privilegiados en los libros de historia:

  • 12,633 yardas, puesto 26 en la historia de la NFL.
  • 12 temporadas consecutivas con al menos 997 yardas.
  • 3 temporadas con 14 o más touchdowns (igualado con Jerry Rice y Randy Moss).

No obstante, él mismo lo dice: “Prefiero el anillo antes que cualquier récord. Hay muchos que llegaron a los 10 mil sin título; yo quiero ganar de verdad”.

Veteranía rodeada de juventud

De aquel equipo campeón en 2022 solo quedan Stafford, Tyler Higbee y Darious Williams. Muchos jugadores clave ahora —como Alaric Jackson, Tutu Atwell o Kyren Williams— son jóvenes sin experiencia en instancias tan grandes. Adams se ha convertido en un guía espiritual del vestuario.

También está claro que su tiempo se acorta. “Sé que hay más fútbol detrás de mí que delante. Esta oportunidad no la puedo dejar pasar”, reflexionó.

¿Destino o redención?

La historia de Adams plantea un debate interesante en la narrativa deportiva: ¿importa más construir una carrera brillante o alcanzar el triunfo colectivo supremo? En un deporte como el fútbol americano, donde la gloria se define en un solo partido, el peso de un anillo supera cualquier premio individual.

Y aunque muchos jugadores han perseguido ese trofeo sin lograrlo —como Dan Marino, Barry Sanders o LaDainian Tomlinson—, Adams aún tiene la posibilidad de cambiar su historia. Una victoria en Seattle lo pondría a 60 minutos del definitivo cierre que ha buscado durante más de una década.

Estar rodeado de gente comprometida, de un cuerpo técnico que cree, me da esperanza. Ya no lo doy por sentado”, concluyó.

Este domingo, en la gélida Seattle, Davante Adams buscará inmortalizar su nombre, no con otra gran atrapada, sino con el sueño más esquivo del fútbol americano profesional: un pase al Super Bowl.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press