La noche perfecta de los Knicks: una paliza histórica a los Nets que sacude la NBA

Nueva York rompió su racha de derrotas con una victoria de 54 puntos, la mayor en sus 80 años de historia

Una victoria que quedará para la historia

La noche del 21 de enero de 2026 quedará grabada como una de las más inolvidables en los anales del Madison Square Garden. No solo porque los New York Knicks rompieron una racha de cuatro derrotas consecutivas, sino porque lo hicieron de una forma tan contundente que transformaron la frustración en esperanza. La paliza por 120-66 ante los Brooklyn Nets marcó la mayor diferencia de puntos en una victoria en la historia de la franquicia.

Una respuesta necesaria tras el desastre contra Dallas

Dos días antes, los Knicks habían sido abolidos por los Dallas Mavericks frente a su propia afición, que no dudó en abuchearlos tras un parcial de -30 al descanso. La tensión era evidente y el ambiente enrarecido. «Necesitábamos una victoria, eso era lo más importante. Romper el hielo y volver a la columna izquierda», explicó Karl-Anthony Towns tras el partido. Y no fue simplemente una victoria; fue la forma en que se logró la que sorprendió a todos.

El espectáculo de Shamet y Brunson

Jalen Brunson lideró con 20 puntos en apenas tres cuartos, mientras Landry Shamet fue perfecto desde la línea de tres, anotando 6 de 6 en triples y sumando 18 puntos en solo 15 minutos. Fue una demostración de eficiencia pura. El conjunto disparó un 57.5% en tiros de campo, anotó en todos los cuartos y aplastó a los Nets en cada aspecto del juego.

Shamet dejó claro que, más allá del resultado, lo importante era aprovechar la oportunidad para crecer: "No se trata solo de este partido. Hay que aprovechar este tipo de partidos para seguir construyendo, crecer y mantener el estándar hasta el final".

Récords destruidos y dominio total

Con esta victoria de 54 puntos, los Knicks superaron su anterior récord de máxima victoria, que era de 48 puntos. Además, extendieron su racha contra Brooklyn a 13 victorias consecutivas. La temporada actual ha sido demoledora para los Nets, que ya habían sufrido una derrota por 36 puntos el 9 de noviembre, también contra los Knicks (134-98).

Estadísticas clave del partido

  • Tiros de campo Knicks: 57.5%
  • Diferencia máxima: +59 puntos
  • Puntos en contraataque: Knicks 29 - Nets 4
  • Puntos en segundas oportunidades: Knicks 12 - Nets 0
  • Lanzamientos de tres de Shamet: 6/6
  • Máximo anotador de los Nets: Michael Porter Jr. con 12 puntos en 4/14 tiros

El contraste entre dos realidades

Más allá de las estadísticas abrumadoras, hay un contexto que explica este abismo competitivo: los Knicks están construidos para competir en postemporada, mientras que los Nets avanzan rumbo a la lotería del Draft. Desde que Kevin Durant y Kyrie Irving abandonaron Brooklyn en 2023, el derbi neoyorquino ha perdido su equilibrio competitivo.

En palabras del entrenador de los Nets, Jordi Fernández, la derrota fue más que dolorosa: «Esta noche fue aún peor, y yo soy el responsable». Reconocer los errores es el primer paso, pero la reconstrucción del equipo parece aún lejana.

La importancia de la consistencia

Para los Knicks, esta espectacular victoria no puede ser episódica. Lo saben en el vestuario. "La consistencia es lo que hace a los campeones", declaró Towns, quien, si bien no fue la figura del partido, destacó por su liderazgo emocional.

¿Un punto de inflexión para los Knicks?

Los neoyorquinos ven este partido como una plataforma para relanzar su temporada. Sin embargo, el verdadero examen llegará el sábado contra los Philadelphia 76ers, quienes ya vencieron a los Knicks en sus dos anteriores enfrentamientos durante esta campaña.

«Fue un buen paso para nosotros», dijo Brunson. «Pero tenemos que continuar presionando para mejorar cada día».

Comparaciones históricas

Para entender el impacto de este resultado, basta revisar la historia. En más de ocho décadas de existencia, los Knicks habían logrado tres victorias por 48 puntos como margen máximo. Superar esa marca por seis puntos más podría parecer menor, pero en un deporte tan táctico y nivelado como el baloncesto profesional, es una hazaña insólita.

Además, en los más de 3,000 partidos jugados por la franquicia en temporada regular, solo en una noche prevaleció con una diferencia tan aplastante. Y lo hicieron ante su más odiado rival de la ciudad. Una combinación perfecta de rendimiento, motivación e historia.

Lo que viene: Boston y Philadelphia

El calendario no da tregua. Mientras los Nets recibirán a los Boston Celtics, los Knicks se preparan para enfrentar a los 76ers en una prueba que definirá si esta explosión ofensiva fue flor de un día o el comienzo de algo más serio.

Para quienes habían perdido la fe en el proyecto, el partido frente a Brooklyn envió un mensaje alto y claro: los Knicks siguen vivos y están listos para pelear.

¿Puede Nueva York aspirar a las Finales?

Con un equipo liderado por Brunson, con tiradores como Shamet encendidos, un banco que responde con hambre y figuras como Towns encajando en el sistema, los especialistas comienzan a preguntarse si estos Knicks pueden llegar lejos en los playoffs. ¿Hasta dónde? Todo dependerá, como bien dijo Towns, de la consistencia.

Por ahora, los aficionados del Madison pueden dormir tranquilos. Esta noche, al menos, los Knicks fueron lo que siempre soñaron ser.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press